Mi zombi favorito

Aquella noche en que le pedí a Hernán que me regalara un zombi por mi cumpleaños sabía que no me lo negaría. Cuando niña tuve uno, vivíamos en la región de la playa y me lo regaló mi padre por mi cumpleaños numero siete. No le compres eso Juan, dijo mi madre en el espanto, tu tendrás que pagar los destrozos que haga. Pero no hizo ninguno, el calor y los peces con que intenté alimentarlo no le cayeron bien y murió antes de poderlo mandar siquiera a procurarse algo ´decente´ para comer, ya lo imaginaba yo colina abajo corriendo con trote torpe a la playa para buscar algo, al menos el brazo de algún turista, pero nada, dejó de existir la vez que intentando masticar una estrella de mar le tronó la mandibula y al querer acomodarsela le corté yo misma la cabeza.

Antenoche cumpli treintaysiete. Hace mas del mes le había pedido a Hernán el regalo. Para su creación se requiere de la luna y ese día era el justo, por eso no se negó. Me amaba. La noche de mi cumpleaños me trajo el envoltorio en correas de hierba calihuia, entonces supe que era mi zombi.

Al abrirlo estaba con su rostro gris y los ojos desorbitados articulando gemidos e intentando desprenderse de la hierba, fui la aprendiz de hechicera mas feliz de la isla.

Antenoche cumplí treintaysiete y ayer, mi zombi salió solo a cazar. Obtuvo lo que necesitaba, pero tengo que entrenarlo porque se comió a Hernán y destrozó a dos familias por la calle trece. Tengo que enseñarlo a no cazar mas de lo que se puede comer.

Creo que voy a extrañar a Hernán.

Jejeje, m,e gustó, me recordó un poco a la película Fido.

¿Te basaste un poco en ella para crear esta historia?

Me gustó mucho. Lamento, en todo caso, la tragedia de Hernan. Un sacrificio supremo por la amada, dirían algunos.

Por cierto, dentro de los detalles, lo que más me gustó fue la sencillez de tu narración. No hay palabras sobrantes. :-)

Un estilo de escritura bastante ligero y envolvedor, ese regreso y sustento del personaje a su historia hace del escrito una fascinacción grata en la lectura. Sólo un comentario me gustaría realizar, pareciera que la conclusión no la querías aún empezar, pues el final no es del todo elaborado…

Si este brilla por su sencillez, me late ese humor negro que tiene.

Esta chido

Yo me encabroné con la vieja, le vale madres su güey.

Eso de usar a los zombies como mascotas ya lo había escuchado, está curioso, buen relato, cumplidor.

Se comió a Hernán… ¿todo, completito? ¡Qué voraz!

Jejeje muy chido, descarado y novedoso. Me recordó un poco el estilo de Carlton Mellick III en “The Baby Jesus Butt Plug”.

Me hubiera gustado más que manejaras la idea de los zombis como mascotas a la venta o algo así, pero igual es muy bueno.

Gracias y saludos!

Me gustó mucho, pero creo que sí necesita una pulida, especialmente en la puntuación.

Me gusta!!!
La narración es muy agradable.
¡Quiero un Zombie mascota!

Taquero Narcosatanico

Muy amena tu historia. Me gustó. Lo que tú lograste con tu texto es lo que yo quería lograr con el mío.

jajajajaja…aun me rio… q cruel… lo mas gracioso es que suena tan inocente el relato jajaja… me gusto mucho.

Muy sencillo y agradable. No aprecio defecto alguno en el final. Me gustó pero me aúno a Mulder en el coraje: che vieja le valió madres su wey!

-Papá!! El zombi ya se comió al cartero.
-Ta madre. Tráeme un periódico enrollado. ¡El del domingo! ¡Y la correa!

Mal zombi! Mal zombi!

Estoy de acuerdo con el mulder “pinche vieja” pero el relato esta chido.

Es muy sencilla la redacción, lo que lo hace fácil de leer, pero igual, el final me pareció un poco descuidado. Ella parece no preocuparse por Hernán, que al quedarse sin él, y sin su zombie, parece que no tendrá herramientas para hacer otro.

Si estuvo interesante, mantener al zombie como mascota.

Cumplidor como dice Mulder.

(ese León anda haciendo muy buenos comentarios, jajajajajajaja)

La idea es muy buena, pero la historia hacia el final no me encanta, entiendo la idea, pero siento que entre el principio y el final hay un cambio de tono que lo hace un poco discordante.

Le hace falta una pulidita, como ya señalaron, pero la idea es buenísima y está bien lograda.

Buena idea del Zombi-Mascota. Me gustó el detalle de mencionar la anécdota del primer zombi y cómo no sobrevivió porque la protagonista lo mata al intentar acomodarle la mandíbula. La imagen de la niñita con la cabeza del zombi en la mano y la mirada baja como diciéndole al papá “se me rompió” se me hizo muy graciosa.

Por otro lado me uno al movimiento “Pinche Vieja”.

Me gustó mucho. Está sencillo y limpio. Da gusto leerlo.

La idea original o de donde vienen los zombies es esa de alguna manera, conseguirlos para que sólo sirvan de sirvientes y cumplan ordenes, tipo mascota utilitaria; el texto es sencillo y bueno, aunque despues de la mitad como que si se empieza a descuidar algo, que a ella no le haya importado mucho Hernán brinca mucho a menos que añorara tanto volver a tener un zombié y que hernán sólo hubiera sido un instrumento para lograrlo.

Me gustó tu mundo de zombis, es una combinación de inocencia y tragedia estilo Tim Burton que de alguna manera resulta creible.

Muy, pero muy bueno.
Salpicado todo él de humor negro. Aunque algo fantasioso pero sí, muy bueno.

Así son todas las inches brujas… !!! Yo por eso sólo regalo postales.

Chifla bien el cuento.

Jaja,, me gusto resto, con esa insensibilidad al hablar de la muerte de hernan, y el cariño hacia su querido zombie, bastante loco tu cuento ah?, pero muy muy bueno.

Y yo que creía ser raro por tener una mujer de mascota…

You must be logged in to post a comment.