Abrió los ojos y reconoció de inmediato el lugar. El laboratorio.
Intentó armar el rompecabezas de su desordenada memoria. Recordó que algo había fallado… ¿pero qué? Habían repetido el experimento muchas veces, siempre con éxito. ¿Qué había salido mal?
Buscó a tientas los gruesos anteojos que encontró hechos pedazos.
-Mierda!- exclamó, pues sin ellos no veía prácticamente nada. Usando una mano como táctil guía intentó examinar el lugar.
Avanzó unos metros pero resbaló con algo líquido. Cayó de bruces sobre un bulto tibio que recorrió a tientas, reconociendo en sus formas y texturas a una persona.
Arrancó el gafete del cuerpo y acercándolo lo más que pudo a sus ojos leyó: “Dr. E. Schlösinger”
-¡Ernst!- gritó el hombre mientras movía con fuerza al doctor. “¡Que esté vivo!” rogó, pues la situación era bastante abrumadora como para enfrentarla solo.
Buscando algún pulso de vida en el cuello se detuvo al sentirlo empapado. Se acercó la mano a los ojos para verla cubierta de sangre. “¡Está herido!” pensó, sin saber como ayudarlo.
-¡No te me vayas!- chilló el hombre desesperado. Acercó su boca a la del doctor tratando de reanimarlo con respiración artificial. Súbitamente éste reaccionó, tomándolo por los hombros con una fuerza increíble mientras soltaba un gemido ronco.
El doctor lo mordió salvajemente, arrancándole por completo la nariz y parte del labio superior.
El dolor fue indescriptible. Un chorro de sangre tibia manó del destrozado rostro empapándole la camisa. Trató de liberarse pateando con todas su fuerzas, pero el doctor volvió a morderlo, ésta vez arrancándole un trozo de mejilla.
El doctor lo soltó y el hombre se desplomó sin fuerzas. Sintió como la vida se le escurría rápidamente por las heridas mientras un manchón borroso se acercaba y le hundía los dientes con fuerza, arrancándole la tráquea.
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18 comments
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Noviembre 23, 2007 at 7:39 am
3rn3st0
Noviembre 23, 2007 at 10:06 am
Kuruni
Noviembre 23, 2007 at 10:34 am
Damián de Victoria
Noviembre 23, 2007 at 10:40 am
luda76
Lo mismo pasa con lo del gafete. ¿Lo más que pudo acercárselo fue a dos centímetros de los ojos, a diez? ¿Tuvo que leer la frase completa para saber que era su compañero?
Encuentra cosas en el piso y esas no le interesa acercárselas para verlas, pero el gafete sí…
¡Y luego tratar de reanimarlo con respiración artificial!¿Antes de haber incluso checado los signos vitales? ¿o nada más quería darle un beso?
Cosas así…
Noviembre 23, 2007 at 2:15 pm
Piancol
Kuruni: Gracias.
Damían: Sí, los zombis son tema gore por excelencia…
Luda76: Sí dudé con la frase inicial, pero siendo yo mismo un miope de 7 dioptrías te aseguro que tu casa o tu lugar de trabajo los reconoces hasta con los ojos cerrados…
La miopía es un defecto visual en el que las cosas que están lejos se ven fuera de foco (hasta perder toda forma en muchos casos) pero el enfoque mejora conforme se acercan…
“¿Lo más que pudo acercárselo fue a dos centímetros de los ojos, a diez?” lo más que pudo significa justamente eso, hasta donde te detiene la nariz… eso según yo servía para dar una idea del grado de “ceguera” de el protagonista… pero ya ves que luego las cosas no salen como uno las piensa…
No entiendo a que te refieres con “¿tuvo que leer la frase completa para reconocerlo?”, era un nombre, no una frase… y más que un nombre un apellido… o supongo que esperabas que escribiera “Dr. E. Schlö…”
No recuerdo haber escrito que “encuentra cosas en el piso”… lo único que “encontró” fueron sus destrozados anteojos, y esos se reconocen hasta con el tacto… el bulto con que se topó que resultó ser el doctor sí lo revisó a tientas ¿recuerdas? tal vez porque estaba tan maltratado que ni borroso parecía una persona…
“¡Y luego tratar de reanimarlo con respiración artificial!¿Antes de haber incluso checado los signos vitales? ¿o nada más quería darle un beso?”… pues es justamente checando sus signos vitales que se mancha de sangre la mano por si no lo notaste… y no, no quería darle un beso… lo primero que intenta es reanimarlo después de notar que tiene poco o nada de pulso, que no respira y que tiene el cuello empapado en sangre…
Aunque no lo creas el límite de palabras no me permitió describir las cosas tan detalladamente como tal vez esperabas, pero en general me parece que la escena está bien descrita y que la imaginación puede cubrir muy bien esos “agujeros” que notaste…
De cualquier manera te agradezco el comentario, las críticas y el tiempo dedicado a desmenuzar mi relato… a mí el tuyo me gustó bastante y pude darme cuenta de que manejas muy bien las descripciones…
Gracias y saludos!
Noviembre 23, 2007 at 7:24 pm
TW
Me quedé con ganas de saber más.
Argh, máldito morbo.
Noviembre 24, 2007 at 12:24 am
l i l i t h
Noviembre 24, 2007 at 11:58 am
luda76
A lo que voy con mis comentarios no es precisamente a que no entendiera de qué se trata, sino que esos momentos son distractores que pueden provocar al lector a abandonar el texto. Creo que efectivamente la imaginación del lector puede ayudar mucho al texto, pero hay que dejarle a él el trabajo de levantar una narración descuidada ni a andar atando cabos sueltos, ni a llenar lagunas, mucho menos cuando no se le dan los elementos para hacerlo.
Concuerdo con lilith. Es que son varios detallitos los que lo hacen inverosímil.
Noviembre 24, 2007 at 12:01 pm
Cazador de Tatuajes
Noviembre 24, 2007 at 3:16 pm
Triquis
Saludos.
Noviembre 24, 2007 at 6:32 pm
Sara
Noviembre 24, 2007 at 6:33 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Noviembre 25, 2007 at 10:05 pm
mamasan
Noviembre 26, 2007 at 6:52 am
semidios
El texto está fácil de leer pero no deja de ser un lugar MUY común, el experimento fallido, el despertar siento tal vez el único sobreviviente en el lugar etc…. no está mal pero es muy común.
Saludos
Noviembre 27, 2007 at 4:26 am
Taquero Narcosatanico
Noviembre 28, 2007 at 3:02 am
Ana
Noviembre 28, 2007 at 4:15 am
controlzape
Como historia de zombies no me latió. Me gustó más si me imagino a Ernst como un alias del dr Lecter.
Diciembre 13, 2007 at 10:14 am
Mulder