Sofisma de nueve balas de plomo.

El martes, Ernesto Medel atravesó el camino desierto. La gasolina de la Harley se acabó hace mucho. Su escopeta yacía tres estados atrás. De dieciocho balas, había perdido nueve. El jueves encontró tres balas en el bolsillo del cadaver de un policía. El viernes, Medel descubrió tres balas más en la guantera de un Dart. Se miró al espejo. Medel estaba en Tlön. Guardó las tres balas en su bolsillo. Ni siquiera prendió la radio. No le interesaban los sobrevivientes. No existía el futuro, sólo la esperanza presente. Si Ernesto Medel fuera una entrada en la enciclopedia de Tlön, sería clasificado como el único hombre: aquel cuyo reflejo no se multiplica en el espejo como sus dientes cuando sonríe. El único hombre que encuentra nueve balas de plomo cuando pierde nueve, cuyo viaje es continuar al sur hasta la perpetuidad de sus días. Ernesto “Pistolas” Medel, es el sofista de las nueve balas de plomo.

Esa pobre Harley, nunca tiene gasolina!!! :mrgreen:

¿Entonces… en Tlön hay zombies?

Claro que los hay… son hürls de gente

Me gustó hayas hecho referencia a tu otro texto. Buen trabajo, me gustó harto.

Saludos.

como te explico que es un placer (a veces un poco retorcido) leerte?

me gusto.

saludos.

Sabes qué, se necesitan huevos para hacer algo así.
Meterle zombis a Tlön, enjaretarle la entrada de Ernesto “Pistolas” Medel, que me robó mi Harley pa’ dejarla abandonada.

Y supongo que en Tlön o las matemáticas son distintas o las balas se cuentan diferente porque luego de tener dieciocho, pierde nueve, se encuentra tres con el poli y tres en el dart (18-9+3+3=15) pero luego en una briaga o no se dónde, vuelve a perder seis porque a huevo que es el sofista de las nueve balas, sí señor.

En resumen me hice bolas con las las balas.

¿Será que no sé leer?

El caso es que mi ligera actividad neuronal me reporta que, por esta ocasión, aplica la frase aquella de ’segundas partes nunca fueron mejores’.

Saludo.

Cof cof. Comentario aparte: Tlön, no es un planeta ficticio. Tlön es un país ficticio, dentro de la misma tierra. Razón por la que no he comentado los numerosos ejercicios que dejaron aquí, donde se enfocaban en el aspecto alienígena de algo que… no es alienígena. La gente no leyó el texto original y mejor me ahorro el mismo comentario en… como 20 ejercicios de 27. Tlön es la consciencia colectiva de una serie de intelectuales y una propuesta “utópica”.

Lilith: Si parte de nuestra conciencia colectiva son “los zombies”, entonces es posible. Muy mamón, pero posible.

Respecto sofisma de las 9 monedas… recordemos que las 9 monedas siguen existiendo, je. Incluso el sofisma original me confundió. Aún si no estan mencionadas las otras balas, continúan existiendo las nueve. (Algo también, muy mamón).

Estoy de acuerdo que este textito estuvo muy mamón. Se las debo para el navideño.

Saludos!!

Aunque no lo parezca, es el más borgiano

Esteeee, Uqbar es el país ficticio, Tlön, que efectivamente es la conciencia colectiva de una serie de intelectuales, es un planeta.

“Hacía dos años que yo había descubierto en un tomo de cierta enciclopedia práctica una somera descripción de un falso país; ahora me deparaba el azar algo más precioso y más arduo. Ahora tenía en las manos un vasto fragmento metódico de la historia total de un planeta desconocido… “

Jajajaja, me pondría a discutir contigo y si fuera interesante, admitiría mi probable error Lilith, pero como tú tienes poca tolerancia al fracaso de tus textos y nunca me das la razón, no tengo porque darte la misma cortesía :P

Salud.

Ya lo hiciste querido :grin:

mi poca tolerancia más bien es con quien siempre quiere tener la razón. Aunque no sea como en este caso.

Si quieres quedarte con esa impresión, por mi esta bien.

A mí me gustó este texto. Explora bien lo que ocurre cuando un personaje se pierde en Tlön. Lo malo es que como Tlön es un páramo no pasa mucho.

Buena idea la de traerse el personaje de un ejercicio a otro. Yo lo intenté con resultados insatisfactorios en el otro blog de metatextos.

Oye, ni al caso tu comenterio, (enrróoooscate!) ahorita no estamos hablando del fracaso de mis textos, sino de cómo uno la caga por no leer bien. O como tu lo llamas, supuesto error. Más claro ni el agua. Pero bueno. De todas formas feliz cumples amiguiwish.

Jajajajaja, yo ya no dije nada. Besos y gracias. :P

A mi si me gusto. Se nota tu estilo.

Pues como que falto establecer mejor la onda del sofisma, pero no esta mal.

Mi buen Árbol -navideño (¿por qué no?)- me gustó tu texto; es una buena continuación aunque si te he de ser franco creo que sí te hiciste bolas con el sofisma de las nueve monedas. Se me ocurre lo siguiente: como las primeras y las segundas tres balas fueron encontradas en lugares distintos a donde se perdieron, según las matemáticas tlönenses -según ellas, no yo- detentan ahora propiedades multiplicadoras. Entonces 18 = 9 + (3×3) y, como los objetos multiplicadores son odiosos, el subconsciente de Ernesto Medel decide perderlas de nuevo; quedándole así nueve balas al final, que se seguirán volviendo dieciocho y luego nueve cada tiempo en tiempo. A contra tuya, yo no lo encuentro mamón a tu relato. Chida la frase de los dientes.

¿Y qué traes Christmas Tree? yo sí entendí.

Yo sí agarré la onda de Tlön como país de Orbis Tertius, que incidentemente es -obvio- la tierra; pero ya trabado en la permisión de las contradicciones y las pistas falsas me decanté por la idea -chidilla- de que un conjunto de lucubraciones intelectuales pudieran llegar a alcanzar un nivel de credibilidad tal que poseyeran potencia creadora en la realidad; creando una tierra paralela que responde al nombre de Orbis Tertius y donde Tlön es tan tangible como cualquiera de nosotros. De hecho, fue por ello en que mi relato está ambientado en la cotidianidad académica de Tlön, ya en el año vigésimo noveno antes de la Primer Gran Estadía.

Muy bueno.

Está bueno, no le objeto nada.

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