El resto es historia

[Traducido del arameo antiguo]

—No, mamá. Yo no puedo tener este bebé. Imagínate lo que dirían en el pueblo: “¡Mira nada más! María le puso el cuerno a don Pepe el carpintero”. Porque nadie se tragaría el cuento que el chamaco es de él. ¿Sabes lo que me pasaría? Sería mi ruina. Seguro me matan. Y a pedradas, mamá. Horrible, horrible. No puedo creer lo estúpida que soy. Me lo merezco por andar de caliente. Y por casarme con un anciano. No es por justificarme, pero es que… Ángel está buenísimo: alto, rubio, guapo, varonil, ¡joven! Y Pepe… bueno, tú sabes, a su edad ya no… nada. Se me queda dormido, mamá. Me da pena decírtelo, pero es así. Y yo con este temperamento tan fogoso. Ay no. No sé qué hacer, mamá. Lo único que sé es que no puedo tener este chiquillo.

—Ay, m’jita. Qué pendeja eres. Ya lo traes adentro, así que te chingas. Pero en fin, no llores. Todo en esta vida tiene solución, menos la muerte. Acuérdate que José no es muy avispado, que digamos. Mira, aprovechémonos de lo supersticioso que es tu marido para montarle un teatrito y tan tan. Asunto arreglado. Tú dile que una noche se te apareció un ángel, y que te anunció que tu hijo sería un hacedor de maravillas; un profeta. Al cabo que tu bisabuelo fue adivino y tu linaje es de esos. Segurito que la idea se le mete hasta en el sueño a tu marido. Logrando eso, lo demás vendrá por añadidura. Tú encárgate de que José crea que tu hijo es producto de un milagro del espíritu santo y ya está. No es fácil. Pero tampoco imposible. Ya verás que sí se puede. Como que me llamo Ana, con una chingada.

Doble i.

Muy ingenioso, esa tal vez sería la mentira con la que inicio todo este asunto.

¿Cuántos Josés no hay por ahí caminando? Hay que admitir, eso si, que María se lució con ser la primera en utilizar esa idea, ya a quien se le ocurra no le va a servir de nada.

jajaja me encantó la traducción, Vaya lenguaje de María y su madre :p

¡AH! ¡Como me encantan las blasfemias!
lol
Y el detalle de que el traductor sea mexicano hace disfrutarlo aun más.

jajajajajaja…me encantó el “Como que me llamo Ana”, me recordó a esas madres mexicanas “calzonudas” (sin afán de ofender) como ellas solas.

Tu cuento es uno de mis favoritos, esas dos mujeres nunca se imaginaron la locura que se desataría por su “mentirita”.

Yeah! Más divertido y creíble que, digamos, La Biblia.

Esa interpretación ya esta vista, pero la narración ta padriuris

Jajajaajajajaja
a huevo!!!
mira que venirnos con el cuento de que el espíritu santo…. tsssssssssss

Me gustó, y es cierto, las viejas nos han hecho bien pendejos a lo largo de la historia.

jajaja
Me encantó. La frase “lo demás vendrá por añadidura” la adoro.
Buena idea, y la narración le da así como mucho sabor. Jajaja.

Buen texto.

jajajaja… pero hasta donde se… Jose era el “prometido” de Maria no su esposo todavia… bueno esta muy bueno el texto jeje

FELIZ AÑO!!! y pues que vivan las marias y las anas y todas las mujeres que pues ni modo… de alguna forma hay que salir adelante con los errores :mrgreen: sorry guys!..pfff no soy tan mala… sera que se eliminan las mentiras del mundo? nah.. no creo.

jajajajajajaja buena reintepretación y fuera del detalle que ya comentó Sara, está bien. Me gustó.

Muy buen texto. Harto festivo.

Está rebonito, esa María sí me cae bien (nomás por calientota).

No me sorprendería nada que las cosas hayan tenido un comienzo por el estilo.

Jajajajaja, que buen dialogo…El que José se quedara dormido como perico (a medio palo) no tiene precio.

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