‹ La vida sin música sería un horror… • Bonzo ›
Alop caminaba con la gracia propia de un conejo. Claro está que hacía mucho tiempo que nuestro amigo, se había dado cuenta de que los conejos no pueden volar y por lo tanto tenia que caminar como lo que era, un conejo.
Su descubrimiento lo hizo un lejano día de julio. Después de comer, mientras contemplaba las nubes índigo, se le ocurrió la genial idea de internarse en la jungla azul. Mientras iniciaba su marcha, una ligera lluvia multicolor había aparecido y necesitaba un lugar para resguardarse.
Sin embargo, como sabemos, los conejos no son precisamente los animales más inteligentes del mundo. A medida de que la lluvia arreciaba, aceleró su paso y sin darse cuenta cayó por un gran acantilado directamente a un río de aguas moradas y espuma amarilla. Milagrosamente, se salvó de romperse el cráneo en las rocas de goma, pero la feroz corriente lo llevó durante unos cuantos kilómetros, que para un conejo fueron miles de millas.
El río lo depositó en una orilla, en la cual una manada de gigantescos elefantes rosas bebían de esas aguas. Sin embargo, para su mala fortuna -que al contrario de la creencia popular, los conejos no dan ni tienen buena suerte- los elefantes enloquecieron al consumir cierto fruto de cierto árbol que crecía en las orillas. En su éxtasis, los elefantes iniciaron una violenta estampida por toda la ribera del río con dirección hacia la jungla azul. Alop, fue sujetado por uno de los elefantes extasiados, que en su loca carrera a través de la jungla fue a botarlo justo en frente de su madriguera.
Nuestro pequeño conejo despertó después de un largo rato. Nunca más volvería a comer de ese pequeño cactus y se dio cuenta de que los conejos no pueden volar, ni siquiera con peyote.
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15 comments
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http://metatextos.com/2008/01/13/los-conejos-no-pueden-volar/trackback/
Enero 13, 2008 at 7:36 pm
Taquero Narcosatanico
Enero 14, 2008 at 10:40 am
TheJab
Enero 14, 2008 at 7:30 pm
Cazador de Tatuajes
Enero 14, 2008 at 8:15 pm
Sara
saludos.
Enero 14, 2008 at 11:44 pm
elmonares
Enero 15, 2008 at 12:33 am
RVOrtiz
Enero 15, 2008 at 8:06 am
3rn3st0
Sea como sea, el cuento me gustó muchísimo, sólo dos observaciones, hubiera sido mejor no darle un nombre al conejo, así cada quien le habría dado la personalidad e imagen que se le ocurriera y segundo, en esta frase: “…medida de que la lluvia arreciaba…”, lo correcto es: …medida que la lluvia arreciaba…
Muy, muy bueno
Enero 15, 2008 at 5:23 pm
l i l i t h
Muchos animales son re junkies. La naturaleza da para tanto.
Enero 15, 2008 at 7:27 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Enero 16, 2008 at 12:07 am
Wuothan
Taquero: Si, pero la intención del texto era que la canción sirviera de fondo.

Jab: Sus razones deben tener
Cazador: Creo que la razón de que perdió fuerza fue que ya no supe como terminarlo
Sara: Tratare de hacerlo, si medio pude quitarme el decir “este…”
elmonares: Quizá le falto fuerza.
RVOrtiz, en realidad solo escribí los colores como se me ocurrieron
3rn3sto: gracias por el tip, no lo había notado
Lilith: La canción me dio la idea de los elefantes, creo que no fui el único. Debo admitir que el rosa si fue muy obvio
Dr: Más bien la canción se me hizo un viaje psicodelico.
Enero 16, 2008 at 1:17 pm
Boqueño Inapasionado
Me gustó la idea del viaje alucinante y que el protagonista fuera un conejo, se me hizo simpático. También lo que dice ernesto del nombre del personaje.
Enero 16, 2008 at 7:06 pm
Rox
Enero 16, 2008 at 8:40 pm
Ricardo Arbol
“La ficción es la realidad ordenada de otra manera”
El que lo dijo fue Jorge Volpi…
Ahí la.
Enero 17, 2008 at 2:46 pm
Mulder
Jajajajajaja… ok, ok, chiste pendejo.
Interesante la manera como fuiste interpretando la canción. Igual me estaba acordando del reto de metatextos 2.0 en el que salieron muchos textos fumadísimos… creo que este va para allá.
Enero 18, 2008 at 8:42 am
Damián de Victoria