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-Otro día más, otra huída más- fue el primer pensamiento de Lagarto al despertar. Roca y Lagarto iban en esa cansada caravana de sobrevivientes de los Elefantes Pecosos. La única esperanza para los metahumanos era irse al Contienete Oriental. Quizá en otro continente y con el Oceano de los Desolados de por medio, podrían encontrar la tranquilidad que dan las noches sin luna.
Roca se había enamorado de Lagarto aquel día que se habían quedado atascados en el Charco del Suplicio y él la había salvado. Sin duda, el que Lagarto respirara con branquias ayudó. Roca lo amaba a pesar de ser una especie inferior, sin la capacidad de emitir melodías y colores al pensar. Nunca vio de esa manera a un Rojo Cristal, pero al fin y al cabo, todos eran metahumanos.
Amanecía y los pájaros invisibles cantaban. Sin duda, para Lagarto era el mejor momento del día, ya que Roca pensaba con tranquilidad y emitía melodías color púrpura-naranja que embellecían el lugar.
Después de copular, vieron los gritos azules de otra Primavera Pura. Los Elefantes Pecosos estaban a menos de 300 kilómetros. La caravana apretó el paso, ajustando la velocidad con los rayos láser de reserva.
Eran bestias enormes y pesadas como la ausencia. Sus orejas les llegaban al piso, por eso eran llamados como aquel animal mitológico. Sin embargo no tenían ese largo apéndice sobre la cara y las 30 filas de dientes aterrorizaban a metahumanos e infrahumanos por igual.
Sentían como como la manada se acercaba… 200, 150, 100 kilómetros. Lagarto tomó a Roca del pelo de sus caderas y la llevó a la Cueva de los Hermanos del Sol. Sabía que era peligroso, por el rencor que éstos les tenían a los Primavera Pura (ya que no aceptaron el 44% de su DNA como metahumano), pero sin duda estarían más expuestos sin esa protección.
Así, agazapados, sólo les quedaba esperar otro día mas.
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14 comments
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Enero 14, 2008 at 9:55 pm
Cazador de Tatuajes
Enero 15, 2008 at 12:50 am
elmonares
Enero 15, 2008 at 9:37 am
3rn3st0
La frase: “…emitía melodías color púrpura-naranja…” me mostró un amanecer límpido bajo un cielo que despierta después de una oscura noche.
Lo mejor que leí del ejercicio
Enero 15, 2008 at 10:19 am
Damián de Victoria
Enero 15, 2008 at 10:19 am
RVOrtiz
Enero 15, 2008 at 12:00 pm
Rox
Monares: verdad? esta bien loca la canción.
Ernesto: Es lo primero medio cienciaficcioso que escribo, mi inspiración: silverberg. El si esta cabron para describir mundos fantásticos.
Damian: Mi fuerte no es la acción, lo admito. Soy mas descriptiva… supongo que es esa mania mia de nomas estar mirando.
RVOrtiz: No tienen simbología, son sólo colores
Gracias a todos por sus comments
Enero 15, 2008 at 12:21 pm
controlzape
Enero 15, 2008 at 6:04 pm
Azhatoth
Enero 16, 2008 at 9:27 am
Sara
Me gusto mucho mucho mucho. Que imaginacion tienes! =D
Saludos.
Enero 17, 2008 at 4:13 pm
Boqueño Inapasionado
Enero 21, 2008 at 2:20 pm
Mulder
Sin embargo lo que me robó la atención de tu texto fue: “Lagarto tomó a Roca del pelo de sus caderas…”
Puag, me recordaste alguna sorpresa muy desagradable que me llevé hace tiempo.
Enero 21, 2008 at 5:14 pm
Rox
Azhatoth, Sara, gracias
Boqueño. Pos no es posthecatombe, pero si mucho mucho mucho tiempo después. Alas nocturnas es bellisimo
Mulder… ah!! cuenta que te paso!!
Besitos
Enero 22, 2008 at 2:21 pm
l i l i t h
Bueno ya no, ya se me ocurrieron unas:
Tu texto tiene una lucidez y luminosidad perturbadoras.
¡wow!
Enero 22, 2008 at 6:18 pm
Rox
Ta esta la versión llena de acción en mi bló. CORRAN!
http://jeri4queen.blogspot.com/2008/01/otro-da-mas.html