-¿A dónde vas a ir Phillippe?Preguntó su novia, sin dejarse mostrar evidencia del cariño que teníanse uno por el otro.
Phillippe enterró los pies en la tierra marismeña del Lago Victoria y encogió sus dedos intentando enredarlos entre las raíces frescas bajo el agua.
-Al menos, tras las colinas que vimos cuando cruzamos el río; las que podían verse desde el peaje. Voy a robarme un caballo para llegar. ¡Y luego volar! ¡Quiero volar; romper los cascarones, votar mi nido, mi madre que ya no está, y saltar, planear, y volar como águila y nunca más volver a bajar!-
-Estás loco. ¿Sí sabes que no puedes huir de lo que pasó; ni de tu tambor?-
-Luego voy a conseguir trabajo con los elefantes, aunque sea de levantar mierda. ¡Tú sabes que me encantan los elefantes! ¿Y sí son de circo? ¡Mejor entrenar elefantes y hacer acrobacias con fuego! ¿Te imaginas cuando callen los tambores, anunciando mi acto?-
Kimani venció sus hombros señalándo derrota y se encaminó hacia la aldea, enjugándose lágrimas mientras Phillippe aún soñaba trapecios y piruetas inconcebibles.
Phillippe quedó sin moverse por horas; hasta que la quietud de la noche lo encubrió todo con su manto benevolente. Escuchó una fiesta no muy lejos, sobre la costa, y recordó su promesa; sacó una pistola del alforja.
Con sus latidos a máximo volumen, sólo podía dar cuenta del impulso generalizado en su cuerpo; retumbándole en las sienes, oídos, el cuello, sus manos y claro, en su pecho. Sintió cómo su piel se retraía ante el tacto frío del cañón que él mismo se apuntaba. Tiró entonces del gatillo y todo se silenció.
—–
Phillippe vio verterse sangre desde el agujero en su mano, tomó un trapo para envolverse la herida y consideró pagada su deuda con la memoria de su padre. Besó otra vez el suelo bajo el que enterró la piel de su tambor, sonrió como nunca antes en su vida y marchó sin rumbo; feliz y lejos del horror. Sólo podía verse su blanca sonrisa mientras caminaba danzando al son de tambores.
Después de todo, sí estaba loco…
Por León.
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17 comments
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http://metatextos.com/2008/01/13/son-redentor/trackback/
Enero 13, 2008 at 11:57 am
Leon
(Snif. Quién fuera como el Árbol que no tiene que dar explicaciones.)
Enero 13, 2008 at 7:30 pm
Taquero Narcosatanico
Enero 14, 2008 at 3:15 am
l i l i t h
nonono
innecesario el link, al menos para mí.
Y pues esta continuación me dejó muy buen sabor de boca.
Excelente.
no más por ahí unas concordancias y ya.
Enero 14, 2008 at 10:29 am
TheJab
Enero 14, 2008 at 6:11 pm
Sara
wow! felicitaciones!
aunque creo que vi un acento por ahi que creo que no iba y la primera linea suena como rara… pero no me pares porque la calidad esta impresionante, de hecho me parece mejor que el anterior, pero no me pares solo lee EXCELENTE.
saludos!
Enero 14, 2008 at 6:13 pm
Sara
Enero 14, 2008 at 9:35 pm
Cazador de Tatuajes
Enero 14, 2008 at 11:34 pm
elmonares
Enero 15, 2008 at 12:24 am
RVOrtiz
Enero 15, 2008 at 7:57 am
3rn3st0
No se que tiene que ver el cuento con el tema que se planteó en el ejercicio, en todo caso es irrelevante. Está muy bien escrito, no observo nada que sobre o que falte… ¡Perdón! si hay algo, no creo que Philippe esté loco, tal vez algo desequilibrado, pero no loco y si al caso vamos, ese juicio debiste dejarlo a tus lectores.
Muy bueno.
Enero 15, 2008 at 5:24 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Enero 16, 2008 at 12:49 pm
Boqueño Inapasionado
Me gustó el tema de una deuda y el pago de la misma, y también lo de darle continuidad a las historias de ejercicios anteriores, aunque sabes lo que me paso con tu anterior texto.
Enero 16, 2008 at 4:15 pm
Mulder
Enero 16, 2008 at 6:59 pm
Rox
El parrafo de “con sus latidos…” encajo perfecto en la canción. Muy buen texto
Enero 16, 2008 at 8:29 pm
Ricardo Arbol
sólo me causo un poco de ruido los verbos que están en el tercer párrafo.. mucho “ar”… pero no me hagas caso, no pasa nada.
Ta chido, el final está chido, la composición ta chida, el lenguaje y el sentido con el ejercicio.
Mulder ta loco, no le hagas caso y pon los links que quieras… hasta de viejas encueradas (para nosotros) y de hombres de esos conosos (para ellas).
saludebrios cibernéticos
Enero 17, 2008 at 2:11 pm
Mulder
Enero 18, 2008 at 8:37 am
Damián de Victoria