‹ Los Cóatl • Miel con mezcal ›
Una promesa, no, una realidad, un hombre de luz, genio, líder de opinión, centrado, sobrio, joven pero experimentado.
Todo eso es Apolinar Papadopolus, al menos eso se dice de él… y la opinión pública sobre un candidato presidencial nunca había sido tan uniforme y mucho menos tan positiva.
Papadopolus tiene visión, tiene ideas, tiene carácter y, lo más importante, tiene el apoyo de la gente. No se puede decir que sea un tipo carismático, es de pocas (aunque atinadísimas) palabras y su semblante es más bien serio, sin embargo hay algo alrededor de él que lo muestra bondadoso, acogedor, protector… por eso el pueblo le tiene tanta fe. Porque Apolinar es diferente.
Surgió casi de la nada, con su ascendencia griega, con su porte y sus propuestas… formó un partido político innovador y lo levantó a pasos de gigante; en 8 años era la imagen de una institución política sólida, comprensiva y armónica que, dirigida y representada por él mismo, parece haber llegado en el momento justo para mantener el orden cuando los economistas de alta escuela predicen una crisis financiera como nunca antes vista, cuando el petróleo parece alejarse totalmente del control de sus productores mexicanos. Apolo, Apolinar, el joven salvador, él iluminará el camino triunfal de la nación, él ganará las elecciones y traerá justicia, ¿por qué? Porque él no es el patético Hades, siempre oscuro y rebelde componiendo canciones para bandas de death metal, él no es Zeus, su padre, borracho con Dionisio y seduciendo jovencitas con esa imagen de viejo interesante, tiburón de los negocios, tampoco es Poseidón, quien infantilmente tomó al ejército inglés sólo para fastidiar a su rival Marte, quien combatía para los teutones.
Él es Apolo, el amante de las artes y lo hermoso. Él cambiará al país y después al mundo.
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15 comments
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Febrero 8, 2008 at 5:16 pm
Raúl V. Ortiz
Febrero 8, 2008 at 7:50 pm
Cazador de Tatuajes
Aparte de eso, me latió
Febrero 9, 2008 at 12:12 pm
Boqueño Inapasionado
Febrero 9, 2008 at 8:29 pm
danielo
Febrero 10, 2008 at 6:10 pm
elmonares
Febrero 10, 2008 at 7:47 pm
Dramak
Cazador: Tienes toda la razón, por intentar relacionar el título con el escrito caigo en hacer que el contenido de este sea muy obvio, me cuesta un poco de trabajo siendo honesto.
Boqueño: Jajaja, me temo que no. ¿Eres tú el sucesor del cómico Adal Ramones?
Danielo: Gracias, sí, creo que su final fue más vago.
Elmonares: Gracias, tienes razón, el final no concuerda mucho en estilo.
Febrero 10, 2008 at 8:31 pm
Boqueño Inapasionado
Febrero 11, 2008 at 5:29 pm
l i l i t h
Muy buena idea que daba para mucho más, pero esa comparación que sirve de final si le da en la madre.
Febrero 12, 2008 at 6:46 am
keniatico
Empieza bien el texto, con repeticiones constantes, pero le sirven por lo que planteas, aunque se cae al final, al meter a sus parientes.
Con l descripcion del personaje político queda bien, como si un mercachifle estuveira vendiendo su producto en el emercado… te recomiendo el libro de Xavir Velsaco: el materialismo Histerico, pa que veas de que ahblo jejejej
Febrero 12, 2008 at 3:57 pm
Raúl V. Ortiz
Febrero 13, 2008 at 2:25 pm
l i l i t h
Febrero 14, 2008 at 12:44 pm
Joel
Saludo.
Febrero 15, 2008 at 11:13 am
Damián de Victoria
Febrero 15, 2008 at 7:42 pm
Kuruni
Febrero 16, 2008 at 4:34 pm
Sara
en serio, tienes futuro en la publicidad jajaja
saludos… espero leer mas de ti.