‹ Bagdad • Matar es el juego del hombre ›
Afuera caía la nieve; adentro, la cueva era un abrigo.
Juanelo, quien afirmaba tener ‘como 70 años’ me recibió con una… digamos ‘taza’ de café.
Mire, yo he visto esas máquinas donde se puede hablar con gente de todo el mundo. Una de mis nietas vive allá, en la ciudá, y tiene una d’esas.
‘Ora que, de lo que usté quiere escribir, pos ¿qué le digo? Mi Dios es más viejo que todos los dioses, está aquí dentro y allá en la sierra, en el río y en la arena, en el remeque y en el muní, en mi cabeza y en las estrellas… pero no en la piyaca, ni en las máquinas esas que son hechas por la mano del hombre.
¿Nuevos dioses? No señor, aquí y en todo el universo Dios siempre ha sido el mesmo, lo que pasa es que allá en la ciudá están tan rodiados de modernidá, que ya no ven a Diosito.
Sí, han venido hasta acá esos… ¿cómo dijo? predicadores. Sí, pero hablan puras tarugadas: que si me vo’ir al infierno, que si el temor de Dios. Pobrecitos, no saben que’l infierno ni existe, verdá de Dios.
A mí ya naiden me cuenta, ya estoy grande. No es cierto que diosito haya sido cambiado; no aquí en su humilde casa.
Yo nomás conozco un Zeus, vive allá en la ciudá. Viene a verme todos lo años. Un día me llegó con su Biblia… yo nomás le di su pinole y le dije que no me hablara d’esas cosas.
¿Mutilar? ¡Aaadióoo! po’s ni que juera vaca. ¿300 palabras? no, po’s usté sabrá. Nomás dígale a sus compañeros esos, que si pueden se den una vuelta por estas cuevas, pa’ que conozcan a Dios.
Nomás que pregunten por Juanelo.
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15 comments
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Febrero 8, 2008 at 4:33 pm
Raúl V. Ortiz
Febrero 9, 2008 at 12:56 pm
Boqueño Inapasionado
Febrero 9, 2008 at 1:17 pm
ah.
Febrero 9, 2008 at 9:02 pm
Lidia
Febrero 10, 2008 at 5:21 pm
elmonares
Febrero 10, 2008 at 11:05 pm
l i l i t h
Febrero 12, 2008 at 4:53 am
keniatico
Estuvo bueno el alucine.
lástima que pocos te hayan entendido…
En fín creo que el títilo del texto jsutifica el viaje que encierra el ralto de la Sierra Tarahumara y la imagen del personaje del Juanelo…
D el adescirpcion d elamodernidad y de la inexistencia de los dioes, fue una buena tirada.
aparte de meter el habla rural, por decirlo de algun manera, o las multellias que uitiliza el juanelo para explicarla la verdad del uverso al otro personaje, que se supone esta entrevistandolo o platicando en él…
ahi tamos pal siguinet ejercicio
Febrero 12, 2008 at 4:54 am
keniatico
Febrero 12, 2008 at 12:52 pm
Joel
Boqueño Inapasionado: ¿extraño? … no era mi intención, lo juro por los dioses.
ah.: reconozco avergonzado que me equivoqué en ciertos detalles.
Lidia: gracias, gracias.
elmonares: psss… más me vale que el próximo ejercicio regrese a mí una buena idea para el final.
l i l i t h: gracias, gracias.
keniatico: a’i ‘tamos, pues.
Febrero 12, 2008 at 2:21 pm
rapaquiwi
Febrero 12, 2008 at 2:57 pm
Kuruni
Me salieron lagrimitas. Me gustó mucho. Muy al estilo de Castaneda. Me encantó la idea, y me encantó el personaje. Me dio nostalgia por la Sierra Tarahumara (de allí las lagrimitas) y por esa cosmovisión que pocos captan.
Aplausos.
Febrero 13, 2008 at 10:00 am
Sara
pero te jodió el querer hablá mal porque en algunas partes si lo lograbas en otras te pasabas y en otras se te olvidaba jajajaja
bueno en esta excursion si me anoto, cuando salimos?
saludos
Febrero 13, 2008 at 11:37 am
Joel
Kuruni: vaya nostalgia. Gracias.
Sara: jajajaja. Deveras, se me fueron las patas.
Febrero 14, 2008 at 2:36 pm
3rn3st0
¿Sabes? Aparte de cualquier cosa, es un relato fresco, me hizo pensar en mi abuelo con sus historias de la Gran Sabana y de Amazonas.
Muchas gracias, sin que me quepan dudas, lo mejor que he leído de éste ejercicio
Febrero 28, 2008 at 11:58 am
Mulder