‹ Tango • Después del trabajo (lo prometido es deuda) ›
Isaura puso el despertador en su celular y se dio cuenta de la fecha. Se recostó en la cama y suspiró.
El sonido de los grillos en su cuarto la arrullaban. Días antes, un compañero de clase, al verla evitar que alguien pisara un insecto, decidió regalarle un grillo que había atrapado en su casa. Isaura tenía varias supersticiones relacionadas con la naturaleza; sin embargo, le tenía especial aprecio a los grillos. Le recordaban las noches de su infancia en casa de su abuela.
Desde que llegó ese grillo, las serenatas nocturnas de los de su especie se hicieron más frecuentes. Isaura imaginaba que le pedían que lo liberara. Esa noche en particular le pareció un buen momento.
Isaura y su abuela tenían una conexión especial y se profesaban un cariño inmenso. Su abuelita le explicaba el porqué de todas las cosas que se le ocurrían a ambas: “Si matas a los grillos se acaban las lluvias”, “la persona que pone los tamales en la olla no debe salir de la cocina hasta que estén listos”, “el sonido del viento, y el canto de cualquier animalito son el abrazo de las personas que te quieren y ya no están contigo”.
- Abuelita. ¿Y tú siempre vas a estar conmigo?
- Siempre, mi niña.
Cuando pequeña, Isaura no entendía todo el tiempo lo que le contaba su abuelita, pero lo creía de corazón. Eran los porqués de su existencia. Esa noche se cumplían 12 años del día en que ella vio con sus propios ojos cómo la enterraban en ese lugar triste y lleno de flores. Empezó entonces a escuchar su voz dentro de sí, en su cabeza, sus percepciones y sus recuerdos.
Soltó al pequeño bicho y lo miró alejarse tímidamente, despacito. Como diciendo adiós.
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16 comments
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Febrero 22, 2008 at 12:26 am
tlalocman
Febrero 22, 2008 at 8:40 am
Raúl V. Ortiz
Febrero 22, 2008 at 11:06 am
Lidia
Febrero 22, 2008 at 4:29 pm
Jacob Magno
Febrero 22, 2008 at 4:42 pm
Rox
Febrero 22, 2008 at 6:27 pm
Kuruni
Raúl V. Ortiz: Muchas gracias, que bueno que te gustó.
Lidia: Que bueno que te pareció lindo, gracias por comentar.
Jacob Magno: Quería que sonara a cuento infantil, lo intenté. Yo también extraño a mi abue. La extraño muchísimo. Gracias por comentar.
Rox: … pues tienes razón.
Febrero 22, 2008 at 7:40 pm
danielo
Febrero 22, 2008 at 8:48 pm
Azhatoth
Febrero 23, 2008 at 12:27 am
El Satánico Dr. Iosephus
Febrero 23, 2008 at 2:13 am
l i l i t h
Hermoso texto.
Caray, snif.
Febrero 23, 2008 at 2:13 pm
Sara
estuvo lindo, chau.
saludos… me voy a sentir la brisa un ratico.
Febrero 23, 2008 at 3:14 pm
Boqueño Inapasionado
Maldita sea, esta línea me mata.
sniff
Febrero 23, 2008 at 10:16 pm
Cazador de Tatuajes
Febrero 25, 2008 at 6:54 pm
Kuruni
Azhatoth: “los animalillos son tu estilo”. Gracias, me daba miedín tocar el tema y lo sabes. El de la cocina está bien depre, pero que bueno que te gustó.
El Satánico Dr.Iosephus (¿Te puedo decir Dr. Iosephus?): Las referencias se sienten de pasada lo sé. De hecho le iba a sacar de mandarlo así. Pero bueno, que bueno que te gustó y gracias por comentar. snif*-
l i l i t h: Sí, creo que con el background propio basta, me atrevo a insinuar que por eso tu texto de este ejercicio está tan tierno. Muchas gracias por comentar.
Sarita: A mi tampoco me gusta andar de sentimentaloide. Pero que bueno que te gustó. Espero que el sentir la brisa te llene de ideas para seguir leyendo tus textos. (ya te comenté ¿eh?) Gracias por pasar a comentar.
Boqueño: Gracias por la empatía muchacho. Y gracias por el comentario en el blog. (Te entiendo). Un abrazo.
Cazador de Tatuajes: “Con sangre en el corazón… y lágrimas sinceras”. Gracias.
Gracias a todos por leer y comentar.
Febrero 27, 2008 at 12:19 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Febrero 29, 2008 at 8:13 pm
semidios