‹ El niño del trompo o el trompo del niño • Tango ›
La luz entraba a través de las ventanas formando largos rayos que caían sobre la alfombra persa del siglo XV. Toda la decoración de aquel lugar indicaba buen gusto y una sobria elegancia digna de la más refinada aristocracia. Cerca del centro de la sala se encontraba una anciana sentada en una mecedora. La mujer tejía una bufanda, observando su trabajo a través de los pequeños lentes que descansaban en la punta de su nariz moviendo las agujas y el hilo con precisión y rapidez, herencia de toda una vida de práctica.
Entonces, alguien hizo sonar el timbre. Ella se levantó de la mecedora, se dirigió a la puerta y deslizó una mirilla para ver quién llamaba. Un joven esperaba al otro lado de la entrada.
-Dígame, joven- dijo la anciana
-Quisiera…- empezó a decir el muchacho.
-Ya sabes cómo es, hijito.
El joven, contrariado, dijo:
-”Toma el llavero, abuelita”- y mostró un pequeño llavero con forma de grillo dorado.
La puerta se abrió con un concierto de bisagras chirriantes y crujidos de madera antigua.
-Adelante- dijo la dulce abuelita
El joven entró a la casa y siguió a la abuela. No pudo evitar observar el cuadro del Coronel que fuera esposo de la mujer y sin saber por qué, sintió un escalofrío al ver la espada en el cinturón del fallecido militar. Llegaron hasta un ropero y la mujer observó detenidamente al muchacho, esperando.
-”Enséñame tu ropero”- dijo al fin el joven
La mujer sacó una llave de su vestido victoriano y abrió el ropero.
-¿Qué vas a querer?
-Cinco dosis de Crystal Ratón Vaquero y quince tachas Negrita Cucurumbé.
El joven pagó, la abuela lo acompañó a la puerta sonriendo dulcemente y después, la Lideresa del Cártel del Grillo Cantor volvió a su tejido y a sus recuerdos.
You must be logged in to post a comment.


18 comments
Comments feed for this article
Trackback link
http://metatextos.com/2008/02/22/el-grillo-de-oro/trackback/
Febrero 22, 2008 at 12:34 am
tlalocman
Febrero 22, 2008 at 12:01 pm
elmonares
Febrero 22, 2008 at 1:36 pm
Raúl V. Ortiz
Febrero 22, 2008 at 1:37 pm
Lidia
Buen relato, ¡me late chocolate!
Febrero 22, 2008 at 5:26 pm
l i l i t h
Febrero 22, 2008 at 6:57 pm
Jacob Magno
Febrero 23, 2008 at 3:54 pm
Boqueño Inapasionado
un concierto de bisagras chirriantes y crujidos de madera antigua.
Esta escena se dibujo perfectamente en mi mente, con el sonido ambiente y toda la cosa.
Muy bueno, excelente texto mi doc.
Febrero 23, 2008 at 6:47 pm
Caníbal
Febrero 23, 2008 at 7:09 pm
Cesartzu
Febrero 23, 2008 at 7:45 pm
Wuothan
Febrero 23, 2008 at 10:02 pm
Cazador de Tatuajes
Eso es todo Doitor, eso es todo.
Febrero 24, 2008 at 3:32 pm
El Satánico Dr. Iosephus
elmonares: Muchas Gracias, compare.
RVOrtiz: Ps sí, supongo que el Coronel tenía los contactos y le dejó el bisne a la abuela para que continuara con el legado del Grillo… jajajajaja ya expandimos la historia. Gracias por leer.
Lidia: Muchas gracias y no, la abuela nomás la vende pero no consume. Es una regla capital para ella. ¡JA! Y sigo expandiendo la historia…
lilith: Gracias, y ps es necesario porque la abuela no le vende a cualquiera, es muy exclusiva.
Jacob Magno: Seguramente tener una abuela así sería poca madre. Poca madre y mucha abuela. Y muchas gracias.
Boqueño: Gracias, me gusta que se puedan imaginar la escena con todo y sonidos. Misión cumplida, entonces. Reitero el agradecimiento.
Caníbal: jajajaja, de hecho cuando lo empecé a escribir, me dí cuenta de que había colocado a la abuela en una escena que la hacía verse como madam, pero me pareció mejor darle un giro diferente para que fuera un final inesperado. Esa también pudo haber sido una idea interesante: La Abuela como dueña del burdel “El Grillo de Oro” donde trabajaran La Patita, La Negrita, La Muñeca Fea, etc. jajajajaja. Gracias por leer.
Cesartzu: Este… Ok, gracias por leer. Y ps sí le quise dar ese toque de actualidad que contrastara con la imagen de antigüedades y recuerdos de la abuela.
Wuothan: Muchas gracias, de hecho el concepto de narco-abuela parece no estar muy alejado de la realidad, basta con guguelear el término para darse cuenta; creo que hace poco agarraron a una en México.
Cazador: Muchas gracias, Maese, es que quise mejorar lo escrito en el ejercicio anterior. Reitero las gracias.
Febrero 24, 2008 at 6:16 pm
Sara
que bueno! tan tu!… y uno creyendo en la viejita tan tierna jajajajajaja
saludos!
Febrero 25, 2008 at 10:11 am
Rox
muy bueno
Febrero 25, 2008 at 7:53 pm
Kuruni
Das la sorpresa con la venta de tachas, y terminas el texto con el mismo aire de nostalgia que al principio. Mágico.
Febrero 29, 2008 at 2:12 am
El Satánico Dr. Iosephus
Rox: Sí era la idea, destantear y sorpresar (ah cabrón… bueno dar una sorpresa pues). Muchas gracias, saludos.
Kuruni: Mil gracias, me alegra que te haya gustado. Saludos
Febrero 29, 2008 at 8:41 pm
semidios
Aunque “Negrita cucurumbé” me hubiera gustado para una buena Heroína
YEI!
Marzo 2, 2008 at 5:01 pm
El Satánico Dr. Iosephus