‹ Tango • Después del trabajo (lo prometido es deuda) ›
En su obsesión por tenerla y dejarse de lamentaciones, Jicote regresó al panal a raptar a la reina. “¡Desigualdad ni en mis pencas!” le dijo y la metió a un costal preparado para el numerito. Las otras abejas ni por enteradas de que se quedaban sin gobierno.
Llegaron al maguey, en donde la tuvo en cautiverio por mucho tiempo, con los víveres mínimos y el amor al máximo, mientras aquella no dejaba de amenazarlo, de decirle que irían a buscarla y que pagaría muy caro el torzón que le había dado a su destino.
“Aprenderá a amarme” se dijo el primer día, el primer mes y el primer año. Luego todo se desvaneció en costumbre y en el cultivo natural del odio. Su corazón aguamielero dejó de encenderse ante la regordeta engreída y refocilar con ella había perdido el encanto. Pero dejarla ir no era una opción: ella no descansaría hasta cobrar su respectiva venganza.
Al final decidió lo predecible: matarla y deshacerse del cadáver. Trabajo fácil cuando eres un carnicero pero muy difícil cuando el Creador no te puso las agallas. No tuvo valor y buscó quien lo hiciera.
Después de unos días encontró al verdugo perfecto, un ortóptero de humor incisivo y con un dejo de tristeza en las facciones.
-Mañana no amanece -le prometió el contratado-, yo sé cómo hacer esos finales…
Al siguiente día, el Rey de las Pencas no encontró lo que esperaba.
La reina decapitó al grillo y le metió el violín por el trasero. Atónito ante la escena, Jicote vio desaparecer todo futuro: la abeja sostuvo la cabeza por las antenas un momento, luego la azotó contra el suelo. Se miró y se dio cuenta que estaba bañada en sangre. Levantó la vista y la clavó en el prieto:
-Ahora sí estás solo.
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17 comments
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Febrero 22, 2008 at 1:58 pm
Raúl V. Ortiz
Febrero 22, 2008 at 3:17 pm
Jacob Magno
Febrero 22, 2008 at 5:10 pm
l i l i t h
(¿así con exclamaciones está bien?)
Frases memorables:
“los víveres mínimos y el amor al máximo”
“Luego todo se desvaneció en costumbre y en el cultivo natural del odio”
“- Ahora sí estás solo.”
como en toda buena relación ¿no? jajaja
Febrero 22, 2008 at 9:01 pm
Cesartzu
Casi le aplaudo pinche Cani.
La historia de la robada me parecio muy mexicana, a poco no rulea esa forma tan cabron de los mexicanos de antes, mi abuelo se robo a mi abuela pero nunca tuvo los huevos para mandarla matar cuando se aburrio de ella, a cambio nunca dejo de chingarle hasta que s emurio.
Nada que ver pero bueno. Chingon, repito.
Por cierto en notado cierta levedad en sus escritos, o sea que lo bueno dura poco, es asi o me equivoco.
Febrero 22, 2008 at 9:31 pm
controlzape
Lo único que me hace ruido es que si tan insatisfecha estaba la reina ¿porqué no le hizo lo mismo a Jicote? Ah. Ya me cayó el veinte Es una relación de esas que uno no puede dejar por más incómodas que sean. Si es así la reina rulea y Jicote ya se jodió.
Febrero 22, 2008 at 9:32 pm
Lidia
Febrero 23, 2008 at 12:42 am
Boqueño Inapasionado
Febrero 23, 2008 at 4:19 pm
semidios
Febrero 23, 2008 at 7:32 pm
Caníbal
¡Gracias! La canción es esta: Jicote aguamielero
Jacob:
Gracias… y aquí nadie le lame el culo a nadie
Lilith:
¡Sí, con exclamaciones está perfecto! Gracias por las flores.
Cesartzu:
¡Gracias! ¿cierta levedad? nah…
Controlzape:
Lo releo y creo que la reina estaba esperando echarse al plato al grillo… algo sabía…
Lidia:
¡Muchas, muchas pero muchas gracias! jojojo, no, en verdad, gracias
Boqueño:
Jicote aguamielero
Semidios:
¡Gracias! La verdad sí me costó poner orden para escribir el final…
Febrero 23, 2008 at 7:41 pm
Wuothan
Febrero 23, 2008 at 8:51 pm
Chosty
Me gustan ese tipo de finales..no me he animado a escribir el mío…
Febrero 23, 2008 at 11:00 pm
Cazador de Tatuajes
Febrero 24, 2008 at 1:54 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Febrero 24, 2008 at 5:56 pm
Sara
buen texto… muy agrio pero bueno.
saludos.
Febrero 24, 2008 at 6:04 pm
Caníbal
¡Qué bueno que te gustó!
Chosty:
Gracias, gracias
Cazador:
Otra vez: Gracias.
Dr. Iosephus:
El problema, según yo, no era ella… Y gracias!
Sara:
Vengarse, rifa.
Gracias!
Febrero 25, 2008 at 5:01 pm
Rox
pero gracias a la liga, tu cuento es la perfecta continuación a la canción.
Canis Rules!
Febrero 25, 2008 at 6:38 pm
Kuruni
Me gustó.