Porque el gran día de su ira ha llegado;
¿y quién podrá sostenerse en pie?
La vista revienta de sol y verde, el aire fresco alegra los pulmones. Los niños se divierten persiguiendo mariposas y lanzándole ramas al perro. Les prometí que después de comer volaríamos la cometa.
Fantaseo con planes para construir una cabaña junto al lago y disfrutar permanentemente esta tranquilidad. Pero son proyectos para ricos.
Decido dar un paseo, María me pide que no tarde, comeremos en media hora. Que buena mujer, siempre apoyándome, debí estar loco cuando casi la pierdo por estupideces, por culpa de otra. Pero eso quedó atrás, ella demostró una tenaz oposición a que mi debilidad e idiotez destruyeran la familia. Ahora me liga más a ella el agradecimiento por perdonarme. Me cortaría el cuello antes de lastimarla nuevamente.
Me gustan los días de campo. La luz, los colores y el viento lo limpian a uno por dentro, como si te permitieran soñar con ser un mejor hombre.
Pero un recuerdo me asalta: un lecho y un cuerpo prohibidos al alcance de una llamada. ¡El deseo es casi doloroso!, ¡ese cuerpo perfecto y pervertido!. Solamente evocarla me ha producido una erección y miro avergonzado alrededor. ¡Señor, en que estoy pensando!, después de lo que costó restaurar la tranquilidad de mi hogar.
Camino de regreso. Es temprano pero repentinamente negras nubes amenazan lluvia, relámpagos iluminan el cielo oscuro y rojizo del atardecer. Aparto el follaje que me separa del claro en donde esta mi familia y escucho un grito. Mi propio grito.
Mis hijos están tendidos en la hierba, inmóviles. Frente a mi, María cuelga entre los brazos del ser más extraño nunca visto: una gárgola de piel escamosa y tornasolada entre rojo y azul, con un hocico repleto de colmillos de donde mana sangre, sangre del cuello de María que gorgotea haciendo un ruido apagado. Cerca, un ser semejante voltea hacia mi, despliega las alas y sus grandes y malignos ojos amarrillos son la última imagen que veo antes de que una espesa capa roja caiga sobre mi, cegándome para siempre.
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24 comments
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Marzo 7, 2008 at 11:05 am
Cesartzu
Por cierto que gays los niños persiguiendo mariposas digo los cabroncitos de ahora ya andan viendo porno en internet, jugando al play, xbox y demas mamadas no?
una sola pregunta como sabe el narrador que es una espesa capa de color roja la que cae sobre él si lo ultimo que ve es a la gargola
digo nomas por preguntar
Me parece que asi deberia ser el fin de mundo que este todo normal y de repente verga!!! y no poco a poquito como nos esta llevando la chingada segun yo jejeje
Marzo 7, 2008 at 9:29 pm
Sara
por un lado, si no fueras tu quien lo escribio, diria que esta bien, buen texto.
sabiendo quien escribe y lo que ha escrito, diria, bueno, el texto cumple.
la imagen del dia de campo me recordo a la portada de las revisticas que reparten los Testigos de Jehova jeje
lo de seguir mas por agradecimiento atenta en contra de mi forma de ver la vida y la presencia de terceros me revuelve la sangre aunque sea lo mas comun de la vida.
las gargolas… quizas debiste dedicarles mas tiempo
si tan solo no hubiera leido quien era el autor…
saludos.
Marzo 8, 2008 at 4:53 pm
Raúl V. Ortiz
Marzo 8, 2008 at 7:49 pm
Damián de Victoria
Sarita: Las ideas del personaje no son las mías necesariamente, traté de narrar una escena cotidiana de la vida de un hombre común, para despues interrumpirla bruscamente con un apocalípsis de tipo bíblico, “nadie sabe el día ni la hora”, es la propaganda de la iglesia ¿no?. Las gargolas son mi idea de como se veria si los infiernos se abrieran y salieran los demonios para atormentar a la humanidad y como sería para cualquier persona enfrentar eso. Son rústicas y torpes, lo admito, pero el apocalípsis que plantea la iglesia es por ese estilo. Gracias por leer y te mando besos bíblicos.
Raúl: Efectivamente no tiene sentido, la vida no tiene sentido, ni la muerte, ni nada. Comprendiste la esencia de la historia, la realidad no es esta que aparentemente experimentamos, cuando llegue el fin nada será trascendente. Mi personaje se preocupa de pendejadas cuando la espada de Damocles pende de su cabeza y esta a punto de destruir lo que para él representa todo. En la historia ese fin lo representa el apocalípsis en un sentido general, pero todos los días se acaba el mundo para quienes mueren y muchas historias como la tuya y la mía se quedaran truncadas, en el aire, sin un fin, sin un sentido. El genio y el soldado, el martir y el pornostar, la puta y el santo, el mediocre y el premio nobel. Todos compartiran el mismo destino y sus nombres y hechos seran olvidados en la inmensidad del tiempo. ¡¡¡¡Ay pobre Yorick, yo le conocía Horacio!!!!
Ya me puse de ánimo para salir a derrochar la vida, beber cerveza y amanecer en los brazos de alguna que crea que hay mañana.
Ah, gracias por comentar.
Marzo 8, 2008 at 8:16 pm
Damián de Victoria
Gracias por tomarte la molestia de comentar.
Sarita: Las ideas del personaje no son necesariamente las mías. Las gárgolas representan como me imagino que vería cualquier persona a un demonio que sale del infierno para destruir el mundo, según el Apocalipsis bíblico, “nadie sabe el día ni la hora” creo que es la propaganda. Si son rústicas y ordinarias esas gárgolas, lo admito, pero también lo es la visión con que nos amenaza la iglesia en este asunto. Gracias por tu comentario y te envío besos bíblicos.
Raúl: Comprendiste mi visión. Efectivamente nada tiene sentido, ni la vida, ni la muerte, esto que vivimos es una ilusión, nada es real. La imagen del texto es un final general representado por el Apocalipsis, pero todos los días se acaba el mundo para quien muere. Muchas historias, la tuya, la mía y millones quedaran truncadas, en el aire, sin solución, sin sentido. No hay respuestas hijo mío, nada trascenderá, todo se olvidara en los desiertos infinitos del tiempo. La idea es que el personaje se preocupa de estupideces mientras la espada de Damocles pende sobre su cabeza apunto de destruir todo lo que para él tiene algún “sentido”. Las putas y los mártires, los mediocres y los genios, los santos y los pervertidos, todos compartirán el mismo final. ¡¡¡Ay pobre Yorick, yo le conocía Horacio¡¡¡
Ya me pusiste de humor para salir a derrochar vida, para hartarme de cerveza y amanecer con alguna que piense que todavía existe el mañana.
Ah, gracias por comentar.
Marzo 8, 2008 at 11:27 pm
semidios
Marzo 9, 2008 at 12:56 am
Rox
Me gustó mucho el pedo existencial 1000% masculino, aunque no le hallé mucho con el fin del mundo.
Marzo 9, 2008 at 1:47 pm
Damián de Victoria
Gracias por tomarte la molestia de comentar.
Sarita: Las ideas del personaje no son necesariamente las mías. Las gárgolas representan como me imagino que vería cualquier persona a un demonio que sale del infierno para destruir el mundo, según el Apocalipsis bíblico, “nadie sabe el día ni la hora” creo que es la propaganda. Si son rústicas y ordinarias esas gárgolas, lo admito, pero también lo es la visión con que nos amenaza la iglesia en este asunto. Gracias por tu comentario y te envío besos bíblicos.
Raúl: Comprendiste mi visión. Efectivamente nada tiene sentido, ni la vida, ni la muerte, esto que vivimos es una ilusión, nada es real. La imagen del texto es un final general representado por el Apocalipsis, pero todos los días se acaba el mundo para quien muere. Muchas historias, la tuya, la mía y millones quedaran truncadas, en el aire, sin solución, sin sentido. No hay respuestas hijo mío, nada trascenderá, todo se olvidara en los desiertos infinitos del tiempo. La idea es que el personaje se preocupa de estupideces mientras la espada de Damocles pende sobre su cabeza apunto de destruir todo lo que para él tiene algún “sentido”. Las putas y los mártires, los mediocres y los genios, los santos y los pervertidos, todos compartirán el mismo final. ¡¡¡Ay pobre Yorick, yo le conocía Horacio¡¡¡
Ya me pusiste de humor para salir a derrochar vida, para hartarme de cerveza y amanecer con alguna que piense que todavía existe el mañana.
Ah, gracias por comentar.
Semidios: Tienes razón, quizás sea porque el tema no me pareció tan interesante desde el punto de vista del “fin del mundo”, es decir la muerte no me define porque yo soy muerte, todos lo somos, para los mortales el fin del mundo es una realidad no una posibilidad. No me interesa si el sol nos traga, o si la contaminación nos agobia o si un dios vengativo nos aniquila, lo importante es ese haiku vital con el que podemos lograr un instante poético de belleza irrelevante en la eternidad del universo que es la vida humana. Gracias por tus comentarios.
Rox: Saludos, tienes razón hablé más de cómo la vida se va y poco de la angustia por perderla. Los hombres nos la pasamos pensando en sexo hasta en medio del Apocalipsis. Te envío un abrazo.
Marzo 9, 2008 at 1:48 pm
Damián de Victoria
Marzo 9, 2008 at 7:22 pm
Triquis
Saludos
Marzo 10, 2008 at 1:50 pm
Boqueño Inapasionado
Me gustó bastante pero el final fue el que no logró convencerme, eso o no termine de entender.
Después de leer los comentarios, creo que está muy perro que comprimieras todas esas ideas en solo 300 palabras.
Saludos
Marzo 10, 2008 at 2:02 pm
Sara
De lo que me quejé fue que me podías vender mejor la idea, así, como ya me mal acostumbraste jajajaja porque aunque no comparta esas ideas del personaje (y su autor aparentemente tampoco) pues sé que podias afianzar la empatía o la antipatia.
saludos
y cuando sepa cómo son se los retribuyo.
Marzo 10, 2008 at 6:13 pm
l i l i t h
Tremendamente humano. Salud.
Marzo 10, 2008 at 6:55 pm
Kuruni
¿Hay alguna razón por la que hay varios tipos de letra en el texto?
¡Te pasaste por más de 40 palabras!, … no hace mucho ruido porque el texto está bueno, el tipo me cayó gordo -allí el sentimiento encontrado- (así de bien narrado está… ¿Cómo que por culpa de aquella mujer? jajaja coincido con Rox “pedos 1000% masculinos” aunque se le puede ver por el lado bíblico: la mujer que es objeto de deseo tiene la culpa per se, no quienes la desean… los hombres son víctimas jajaja), a mí lo de la gárgola se me hizo chido y lo del telón rojo y las alas me gustó. Yo sí le capté como lo explicaste.
Mhmmm… ¿Qué más? También está original el que: “escucha un grito, su propio grito”.
Me gustó el texto, me cayó re-gordo el tipo, pero me gustó el texto.
Marzo 10, 2008 at 9:15 pm
Azhatoth
Velad y orad, porque no sabéis el día ni la hora Mateo 25:13
Marzo 10, 2008 at 9:16 pm
Azhatoth
Marzo 10, 2008 at 10:14 pm
Cazador de Tatuajes
Bueniiiiisimo, la sensación de “todo lo anterior vale madres” está logradisimo.
Marzo 12, 2008 at 6:43 pm
Damián de Victoria
Marzo 13, 2008 at 5:52 pm
Damián de Victoria
Boqueño: Gracias, tenía problemas técnicos que ya se estan resolviendo.
Sarita: Pueque tengas razón,me concentre en contar demás y deje de lado darle profundidad al personaje. Saludos (Los besos biblicos son sabrosos pero dejan una leve angustia de pecado que los hace i r r e s i s t i b l e s )
Kuruni: Gracias por leer. La letra no tengo idea de porque esta así. Me pase de palabras, lo admito, no tengo ninguna disculpa, el tiempo se acababa y no podía comprimirlo más. Gracias por todo, traté de retratar a un ser humano con vicios y virtudes que tuviera una historia para intentar hacer sentir fuerte el chingadazo del final. Traté.
Azhatoth: Gracias por tus comentarios, si pensé en esa cita, pero la otra pinta a un dios mas iracundo y culero. Gracias por el testimonio que sirve como sustento técnico al texto.
Cazador: Muchas gracias, que bueno que le agradó. Aquí estamos de vuelta, le envío un gran abrazo y pronto libaremos.
Marzo 13, 2008 at 9:30 pm
Sara
i n t e r e s a n t e
y
r e t r i b u i d o s
saludos
Marzo 14, 2008 at 1:21 am
Jacob Magno
Marzo 15, 2008 at 12:56 am
Chosty
Marzo 15, 2008 at 2:38 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Marzo 26, 2008 at 5:00 pm
Mulder