‹ Ejercicio 9: Parafilias • Caricias ›
Esa tarde al verla luego de tantos años supe el porque de mi tristeza y mi soledad. Al partir de mi pueblo mi alma quedó partida. La soledad y la tristeza eran mis únicas compañeras, mis amigos fueron pocos en esos años y mis parejas menos aún. No me hallaba, mi desinterés por todo y todos era evidente, sin embargo parecía que sólo yo lo notaba y era que estaba incompleto.
Al principio no sabía que me ocurría, pero luego de un tiempo supe que me ocurría, su recuerdo empezó a dar vueltas en mi mente y mi corazón, no lo supe sino hasta ese momento, estaba enamorado de ella, de mi bella María Casquito y sólo después de aquel desamparo que me acompañaba a todas partes me daba cuenta.
Trabajé algunos años más en la ciudad, acumulé dinero y decidí partir de regreso a aquel caserío abandonado en la nada de mi querido llano para poder verla otra vez. Sin embargo, para mi desgracia ella ya no estaba, había muerto de una horrible enfermedad según me dijeron. ¿Qué iba a ser de mí si mi amada ya no estaba? Lo había dejado todo para regresar con ella y ahora no podría quererla nunca más. Esa noche lloré hasta que mi alma quedó seca.
Me levanté tarde, me tomé un café bien caliente, tanto que mis labios se llenaron de ampollas por las quemaduras. Salí y caminé, caminé y sin darme cuenta fui a parar en aquel campo donde tantas veces nos amamos. De pronto la vi y no podía creerlo no podía ser posible, estaba muerta, lo sabía, sin embargo, aquellos ojos dulces me regalaron todo lo que necesitaba. Era su hija, casi idéntica a ella, entonces supe que podía amarla como había amado a su madre.
— o —
Nota del autor: En Venezuela y Colombia se conoce con el nombre de María Casquito a las burras jóvenes, también se les llama pollinas y en la mayoría de los casos sirven como elementos en la iniciación sexual de adolescentes en los campos y sabanas. Aquí pueden leer un poco más del asunto.
En Acarigua, ciudad cercana a mi ciudad natal, Guanare inclusive hay un museo llamado “La Casa de María Casquito”, fundado por Manuel Graterol Santander (a) Graterolacho donde se dan cita algunos de los burreros más conocidos del país, se cuentan sus historias y hasta fotografías de algunas de las burritas más bellas del país son expuestas al público. Lamentablemente no pude conseguir información en línea al respecto.
Tags: Amor, Bestialismo, Burra, María Casquito, Parafilia, Pollina, Zoofilia
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15 comments
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Mayo 15, 2008 at 11:01 pm
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Marzo 21, 2008 at 4:10 pm
Sara
ew!
jajajajaajajaj… lo peor es que tambien he oido esos cuentos, como que de verdad son muy comunes por alla en el llano!
me gusta el tono de amor/despecho que le imprimiste jeje
y lo del cafe caliente para suplir con dolor fisico el dolor del corazon… fantastico.
solo una cosita…¿¿ocurria… ocurria??
y ya mas nada!
saludos
Marzo 21, 2008 at 10:13 pm
elmonares
Marzo 22, 2008 at 12:25 am
Lidia
Marzo 22, 2008 at 4:34 am
l i l i t h
Impresionante el contexto que le das a tu texto, aunque como dice el monares, eso se da en tooodas partes.
Saludos y bienvenido otra vez!
Marzo 23, 2008 at 9:32 am
Raúl V. Ortiz
Marzo 23, 2008 at 6:35 pm
sidurti
Marzo 24, 2008 at 10:20 am
3rn3st0
Elmonares: Muchísimas gracias, sobre todo viniendo de tí.
Lidia: Gracias, me alegra que te gustara.
Lilith: Ni que lo digas, es mucho más común de lo que podríamos imaginar. Gracias por la bienvenida.
Raúl: Revisaré, agradezco la observación.
Sidurti: Una de las cosas que trato de hacer en muchos de los relatos que publico acá es eso, entregar un poco de conocimiento, no sólo de historias de fantasía vive el hombre.
Gracias a quienes me han comentado, es agradable estar de regreso.
Comentario sobre el bestialismo: Enamorarse como se enamora el protagonista de la historia de una burrita es prueba fehaciente de bestialismo. La iniciación sexual con animales (burras, chivas, cerdas, etc.) de adolescentes no es una parafilia, no puede llamarse así, puesto que estas “relaciones” no sistituyen en modo alguno el ejercicio sexual con parejas del sexo opuesto o del mismo sexo una vez que esa etapa de iniciación ha pasado. No juzguemos a los jóvenes del campo puesto que tales actividades forman parte del desarrollo de esos individuos.
Marzo 25, 2008 at 5:14 pm
Cazador de Tatuajes
Lei el texto tres veces y estuve a punto de aventarme por la ventana al no poder hallarle la parafilia por ningún lado. Después se me ocurrió ver que era lo que decía la nota del autor y la cabeza me explotó.
Ahora bien, tengo sentimientos encontrados: por un lado el texto está muy pero muy bien escrito, las descripciones son maravillosas y la parafila, originalísima. Sin embargo el que hayas requerdio de una apostilla para terminar de concretar el resultado no me deja del todo contento…me parece un tanto inecesario e incluso diría excesivo. Creo que incluso hubiera sido interesante que al develar el misterio, describieras a la nueva maría casquillo y asi el lector se daria cuenta gradualmente que no es una humana, sino una burra.
Un abrazo.
Marzo 26, 2008 at 6:17 pm
Boqueño Inapasionado
¿La única parafilia del personaje es el bestialismo? ¿No se incluye tambien la zoofilia? Si solo es bestialismo, tons el cuate este solo quiere coger con la burra. No ‘taba tan enamorado.
Saludos
Marzo 28, 2008 at 10:05 am
Rox
Me uno a la petición de que hubieras develado en el relato que era una burra porque asi no pasa de ser un relato normalon.
“No juzguemos a los jóvenes del campo puesto que tales actividades forman parte del desarrollo de esos individuos” Ahi si no maancheesss… para que sirve la manita o los amiguitos? Yo si los juzgo y me parece asqueroso. En mi vida me cogería a alguien que tiene (o tuvo) esos “gustos”
Marzo 28, 2008 at 12:49 pm
Metatextos Robot 3.0
Marzo 28, 2008 at 12:50 pm
Boqueño Inapasionado
Ta’bien que dicha practica te parezca asquerosa pero los jovenes que cuando adultos llevan una vida sexual sana (bajo el concepto de solo con humanos pues) y que antes sostuvieron dichas practicas no creo que merezcan el mote de asquerosos.
Por cierto ernesto, ¿tambien hay mujeres que recurren a esta practica? pregunto porque solo he oido de esos casos en varones.
Marzo 28, 2008 at 8:13 pm
El Satánico Dr. Iosephus
Abril 3, 2008 at 3:33 pm
3rn3st0
Boqueño: Es importante lo que mencionas respecto a la zoofilia y ciertamente el personaje padece de las dos parafilias. Es sólo que no me preocupé por investigar un poco más. Gracias
Rox: Fíjate que en muchos países africanos someten a adolescentes de ambos sexos a “tratamientos” que pueden considerarse prácticas sádicas o masoquistas, sin embargo no son más que iniciaciones para entrar a la vida adulta. No significa que padezcan de ninguna de esas parafilias. En cuanto a si te cogerías o no a alguien con esos “gustos”, no creo que ese alguien se lo pase contando por ahí su afición a las burras
Robot: Gracias por la defensa
Boqueño: Correctamente explicado, es más, los prisioneros practican relaciones homosexuales durante sus condenas, pero cuando salen en libertad regresan a las prácticas heterosexuales. Es sólo una manera de ejercer su sexualidad debido a circunstancias que les impiden otras formas. Sobre los “amiguitos”, no me había percatado de ello, me quedo más bien con una burrita tierna
eso de llegar manchado de bigote a la casa no va conmigo.
Satánico: De nada, de nada, gracias a ti