‹ La Sonrisa al Final del Tiempo • El último revire ›
Hablaban en voz baja frente al cuerpo de su amigo, el mismo que dio su último suspiro dentro de los fierros retorcidos de un auto. Siempre pensaron que su muerte fue de manera por demás estúpida.
Aquella noche, totalmente alcoholizados, el conductor del vehículo compacto golpeó por alcance a un taxi y le rompió una calavera. Trataron de huir, esquivaron varios rojos del semáforo hasta que se encontraron con alguien igual de briago que ellos al volante y a toda velocidad en una camioneta.
Él, que viajaba en el asiento trasero, no resistió las heridas, y las múltiples fracturas le arrancaron la vida en el trayecto al hospital.
- Es que no es lo mismo. La última vez que fui a un funeral, el que estaba en una caja era mi abuelo. Murió de causas naturales. En esa ocasión sólo abracé muy fuerte a mi abuela, no había necesidad de decirle nada. Ahora qué le digo a los familiares.
- Es fácil, diles que te sientes mal, que estás con ellos en todo lo que se les ofrezca y que tengan pronta resignación.
- No me salen las palabras, ve tú primero, yo te sigo.
Se quedó frente al ataud, le echó una última mirada al cadáver y cuando estaba a punto de decirle unas palabras, vio al compañero salir corriendo del lugar, seguido de una turba enfurecida.
Dos días después se encontraron, aquel que salió huyendo por supuesto no fue al velorio y al verse las preguntas no se hicieron esperar.
- ¿Qué les dijiste?
- Me puse tan nervioso que lo único que salió de mi boca fue “Muchos días de estos”.
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15 comments
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Abril 4, 2008 at 7:31 am
3rn3st0
Abril 4, 2008 at 10:56 am
El Tito
Abril 4, 2008 at 1:21 pm
Azhatoth
Abril 4, 2008 at 1:52 pm
Rox
Abril 4, 2008 at 2:33 pm
Kuruni
(Oiga Rox pero usté puso un post en un ejercicio pasado, y le quedó chido)
Abril 4, 2008 at 6:41 pm
Spotless
Y, por increíble que parezca, esas cosas sí pasan.
Abril 4, 2008 at 6:50 pm
Lidia
Abril 4, 2008 at 6:51 pm
Fargok
El desarrollo me pareció un tanto aburrido, pero para ser un microcuento, eso puede ser incluso una herramienta: el final fue, por eso mismo, más contundente. Y eso es, en este tipo de cuentos, un factor de suma importancia.
Me he reído, je.
Abril 4, 2008 at 6:57 pm
Cazador de Tatuajes
Mi comentario:
Raul V. Ortiz de Pinedo
Abril 4, 2008 at 9:13 pm
Sara
no se…
disculpa de antemano (es mi naturaleza, no lo puedo negar)
los dialogos estan como raros… no se, no soy experta en eso, pero siento cuando se leen naturales…
no entendi muy bien supongo que la cago al ir a dar el pesame pero… eso justifica la persecucion?
me parecio medio moralizante lo de don’t drink & drive jeje, lo cual a veces es un poco chocante (por aquello de “tal vez tengas razon pero me revienta que me digan que hacer” tan tipico del ser humano)
yo sugiero que escribas sin prejuicios, que te liberes de todo lo que sepas y escribas por escribir, lo que se te ocurra, como las tormentas de ideas, “free your mind” como dicen por ahi
pero no me pares que yo no me gano la vida con esto ni planeo hacerlo
saludos
Abril 4, 2008 at 9:24 pm
Raúl V. Ortiz
No prentendo justificarlo pero lo voy hacer. Sé que la idea está mal planteada y de hecho el resultado es pésimo.
Algunos lo vieron como un chiste, quizá así se entendió.
La muerte absurda le ocurrió a un compañero de la prepa, sigo viendo su forma de morir como algo muy pendejo, pues por no querer pagar 50 pesos pagó con la vida, lo peor aún es que el conductor de ese día está libre como si no hubiera pasado nada y sigue en el pedo.
Lo de la frase, la dijo otro conocido. La persecución sí es algo exagerado, pero a punto estuvieron de acomodarle sus chingazos.
La vida es tan irónica que parece un chiste.
Gracias de nuevo.
Y como dijo Kuruni, Ls hombres por lo regular estamos en grupos y siempre apartados, Yo la verdad en los funerales trato de hacerme perdedizo, pues no sé cómo dar palabras de aliento y trato a toda costa de evitar dar el pésame. No vaya a salir con una pendejada como esa yo también.
Gracias de nuevo a todos
Abril 5, 2008 at 1:43 pm
Boqueño Inapasionado
Abril 6, 2008 at 12:33 pm
El Satánico Dr. Iosephus
El texto no está mal, es fácil de leer pero me quedan unas dudas:
1. Por ahí dice: “Dos días después se encontraron, aquel que salió huyendo por supuesto no fue al velorio y al verse las preguntas no se hicieron esperar.” Si no fue al velorio, entonces ¿Dónde se desarrolla la acción? ¿En el hospital? Ahí me hice bolas, sorry…
2. ¿Cual inciso del ejercicio es el que cumple este texto?
Gracias, saludos.
Abril 6, 2008 at 1:23 pm
Raúl V. Ortiz
Gracias por tus observaciones.
Abril 7, 2008 at 12:40 pm
Prue Embrollo
Saludos