Ositos y frío

-¡Demonios!

Ésa no era su maleta y ahí llevaba su ropa e instrumentos de trabajo (¡eran las cinco treinta y a las siete tenía que empezar!). Se reprochó por maldecir y se sentó en la cama.

-Tranquilo -se dijo, tomando lo primero que vio: un osito de peluche-. Seguramente me podrán prestar allá.

El osito tenía una tarjetita de tortugas ninja que rezaba “Para Arty”. Sería un niño… probablemente era su regalo de cumpleaños. Pensando en el pobre chico, dejó el juguete en la maleta y vio, cuidadosamente doblada, una sotana. Abriendo mucho los ojos, la tomó y lo primero que se le vino a la mente fue la imagen del niño vestido de sacerdote (cosa bastante absurda). Pensó que quizá el sacerdote iría a ver a su sobrinito, o quién sabe, quizá tenía un hijo adoptivo o de antes de ordenarse. Imaginó al hombre saliendo al zoológico con el niño y sonrió al visualizar tan tierna imagen.

Lo último en lo que pensó fue en la pederastía. Todo el mundo asociaba sacerdocio con pederastía, como invierno y frío.

-Puro prejuicio -decía-; sí, hay casos, y qué triste, pero no es cierto que todos, ni siquiera la mayoría… Es como decir que las enfermeras matan ancianas sólo porque algunas… Son falacias.

En eso pensaba viendo que en la maleta había Biblia, estolas y otros artículos religiosos. Al ver que la sotana era de su talla, miró al cielo, sonriendo, y dijo.

-¡Siempre piensas en todo! ¡Sabes que me encantan las tortugas ninja!

Y se metió al baño para darse una ducha. A las siete en punto debía oficiar misa y el padre Artemio nunca era impuntual.

Sólo falto que encontrara una suscripción a un sitio de pornografía infantil.

Como que me supo a historia de Disney… muy tierno… y no me la crei.

¡duh!
¿acaso iban a una convención de sacerdotes o algo así?

En el fondo creo que tu texto se parece al mío ja, (doble ¡duh!)

Inesperado el que el destinatario equivocado también haya sido un sacerdote.

Solo preguntarse si esa reflexión fue sincera (cierto, no hay que generalizar), o tal vez trataba de acallar su conciencia jajaja.

Está gracioso, sobretodo el detallito ese de las enfermeras jajaja. Pero la casualidad es muy grande (pero como que yo entendí que eso era el quid del asunto). En general me gustó.

Humm…No me convence del todo. Ya se que los caminos de Dios son misteriosos pero ¿también son redundantes? es decir cambiar la maleta de un sacerdote por la de otro es, eso, redundante.

Más bien creo que el cuento desperdicia el potencial del ejercico, me refiero, la maleta extraña tenia la posibilidad de pertenecerle a CUALQUIERA, el que sea una maleta que es casi indistinguible de la maleta perdida, resulta soso.

pos no le halle el gusto.

“-¡Siempre piensas en todo! ¡Sabes que me encantan las tortugas ninja!”
uh? :shock:

No le capté muy bien la idea queintentabas transmitir aunque el texto está gramaticalmente bien redactado.
Espero las aclaratorias si las hay para entenderle

La tortugas ninja fueron la ley… se nota que el padre no ha vuelto a ver la serie.

Me perdiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii….

voy a leer los comentarios…

ah! pues como que si capte la idea…

jeje…

saludos y disculpa la demora en comentar.

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