‹ Casi casi, como Robert De Niro • Desayuno continental ›
-¡Demonios!
Ésa no era su maleta y ahí llevaba su ropa e instrumentos de trabajo (¡eran las cinco treinta y a las siete tenía que empezar!). Se reprochó por maldecir y se sentó en la cama.
-Tranquilo -se dijo, tomando lo primero que vio: un osito de peluche-. Seguramente me podrán prestar allá.
El osito tenía una tarjetita de tortugas ninja que rezaba “Para Arty”. Sería un niño… probablemente era su regalo de cumpleaños. Pensando en el pobre chico, dejó el juguete en la maleta y vio, cuidadosamente doblada, una sotana. Abriendo mucho los ojos, la tomó y lo primero que se le vino a la mente fue la imagen del niño vestido de sacerdote (cosa bastante absurda). Pensó que quizá el sacerdote iría a ver a su sobrinito, o quién sabe, quizá tenía un hijo adoptivo o de antes de ordenarse. Imaginó al hombre saliendo al zoológico con el niño y sonrió al visualizar tan tierna imagen.
Lo último en lo que pensó fue en la pederastía. Todo el mundo asociaba sacerdocio con pederastía, como invierno y frío.
-Puro prejuicio -decía-; sí, hay casos, y qué triste, pero no es cierto que todos, ni siquiera la mayoría… Es como decir que las enfermeras matan ancianas sólo porque algunas… Son falacias.
En eso pensaba viendo que en la maleta había Biblia, estolas y otros artículos religiosos. Al ver que la sotana era de su talla, miró al cielo, sonriendo, y dijo.
-¡Siempre piensas en todo! ¡Sabes que me encantan las tortugas ninja!
Y se metió al baño para darse una ducha. A las siete en punto debía oficiar misa y el padre Artemio nunca era impuntual.
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10 comments
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Abril 18, 2008 at 8:10 pm
El Robert
Abril 19, 2008 at 9:35 am
Lidia
Abril 21, 2008 at 6:20 pm
l i l i t h
¿acaso iban a una convención de sacerdotes o algo así?
En el fondo creo que tu texto se parece al mío ja, (doble ¡duh!)
Abril 22, 2008 at 12:31 am
Serguei
Solo preguntarse si esa reflexión fue sincera (cierto, no hay que generalizar), o tal vez trataba de acallar su conciencia jajaja.
Abril 23, 2008 at 5:32 pm
Kuruni
Abril 23, 2008 at 8:31 pm
Cazador de Tatuajes
Más bien creo que el cuento desperdicia el potencial del ejercico, me refiero, la maleta extraña tenia la posibilidad de pertenecerle a CUALQUIERA, el que sea una maleta que es casi indistinguible de la maleta perdida, resulta soso.
Abril 23, 2008 at 10:08 pm
Rox
“-¡Siempre piensas en todo! ¡Sabes que me encantan las tortugas ninja!”
uh?
Abril 25, 2008 at 6:46 pm
Azhatoth
Espero las aclaratorias si las hay para entenderle
Abril 27, 2008 at 12:42 pm
Boqueño Inapasionado
Mayo 2, 2008 at 11:05 am
Sara
voy a leer los comentarios…
ah! pues como que si capte la idea…
jeje…
saludos y disculpa la demora en comentar.