Confusión y Vendetta

En cuanto Carlos vio su maleta en la banda transportadora, la tomó sin importarle que empujaba violentamente a una joven y a un elegante caballero.

-¡Permiso!- dijo sin dar oportunidad para que le reclamaran aunque, al salir, todavía escuchó un lejano “¡Hey!” que ignoró por completo. Había tanta gente, que no revisaron su contraseña de equipaje. Salió y tomó un taxi.

-¡Waldorf Astoria!- le ladró al chofer que arrancó de inmediato.

Carlos odiaba que modificaran sus planes. ¿Cómo podría permitir retrasos un egresado del TEC? Estaba orgulloso por haber ganado ese contrato a numerosos competidores de quienes se burlaba cada vez que podía. Al llegar a su habitación abrió la maleta.

-¡Mierda!- gritó furioso. Ropa perfectamente doblada y algunos documentos pero nada suyo. Un oso de peluche extendía sus brazos hacia él. Carlos lo tomó con brusquedad -casi con asco- y dijo:

-Algún papá con un regalo para su pinche mocoso.

Tiró el juguete y tomó una de las prendas. Una sotana.

-¡Puta! Más bien algún sacerdote pedófilo…

Entonces vio la espalda descosida del pequeño oso; dentro del juguete había un pasaporte, pero no había fotografía ni nombre. “Qué raro”, pensó. Había también un encendedor grabado con la frase “Omnia Mors Aequat” y en otro apartado de la maleta un envoltorio de papel blanco: flores secas. Recordó vagamente las noticias y sacó una carpeta. Horarios y fotografías… todas de él mismo.

Sintió un escalofrío; entonces lo escuchó a su espalda.

-Lo iba a hacer en tu fiesta de esta noche, disfrazado de sacerdote, pero tú modificaste mis planes. Odio que modifiquen mis planes.

El Elegante Caballero le clavó la jeringa con veneno cerca del corazón. Dejó una flor sobre el cuerpo moribundo y salió pensando divertido en el nombre que le daban los periodistas: “El Asesino de las Flores Muertas”.

El Satánico Doctor Iosephus

¡Uy! tuve que leerlo dos veces (eso de leer en la madrugada no me conviene)
Ya en la segunda leída me gustó, interesante ese planteamiento de las flores secas. El título me trasladó a la peli V de Vendetta … maldito Hollywood

Pues necesité leerlo una sola vez para entender y me gustó mucho, una secuencia fabulosa y una narración más que interesante.

Coincido es que sólo se tiene que leer una vez, entendible y divertido… aunque noto algo de resentimiento contra los del TEC.

Pero invariablemente eso de los Curas Pedófilos ya esta muy gastado.

Bueno muy bueno. No se cual sea la razón, pero tengo la ligera sospecha de imaginarte a ti recogiendo la maleta, jejejejeje tienes buenas anécdotas y tus relatos, como siempre, me gustan mucho. :smile:

Me gusta que le pones atención a los detalles, como eso de que uno se salga con cualquier maleta del aeropuerto.

El final, excelente, me latió lo del asesino elegante.

Está padre, pero creo que todos los elementos que encontró en la maleta estaban ahí de manera muy forzada.

Te quedó chido. Tiene buen final, muy de película. jijiji.

Ah carajo…Como recién ví el maratón de Dexter no le puedo quitar su cara a tu asesino.

Chido Doctor.

uiiii
que malo! muy chido final.

Se parece un poco al mio. De hecho pensé inicialmente cuando lo estaba escribiendo en que el asesinato fuera dirijido contra la persona que encontrara la maleta y no un mero azar del destino, como finalmente lo redacté. Tomé esa decisión porque se me hizo bastante improbable que el blanco tuviera la mala suerte de equivocarse de maleta, alli la critica. Pero en fin esta bien redactado y le da una variante al mismo tema.

No creo que los objetos estén forzados, al saber que son instrumentos de trabajo del asesino lo justifica. Vientos por el final, Carlos no esperaba eso.

Me gustó mucho el final. Inesperado definitivamente.

:mrgreen: :mrgreen: :mrgreen:

ah! que bueno Dr. Iosephus!… se siente el sabor de su pluma ;)

saludos y disculpe el atraso en el cementario :D

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