Ilusiones

Decidimos terminar con nuestra mansedumbre. Nuestros espíritus inflamados por las arengas del autoproclamado Líder pusieron fin, apoyados en la fuerza de las armas, a décadas de opresión capitalista.
Jubilosos corrimos por las calles agitando nuestras manos gritando.

- ¡Viva la Segunda Revolución! -

Nos regocijamos ante la desaparición de la individualidad y del concepto de propiedad, al ver despojados y públicamente humillados a aquellos quienes en su momento nos despojaron y humillaron. Ahora todo era de todos, no habría ya más ricos ni pobres, todos seríamos iguales.

Gustosos marchábamos diariamente al trabajo, seguros de que a nuestro regreso habría comida suficiente en la mesa, de que no tendríamos que preocuparnos nunca más por la salud, la educación y el trabajo para nuestros hijos. Nuestro gobierno en su sabiduría y generosidad nos proveería.

Los más decidieron perpetuar el idílico paraíso, apoyando a su bienamado “Mesías” cuando decidió permanecer a la cabeza. Solo algunos nos opusimos, pensando en que las cosas iban demasiado lejos, pero nuestras voces fueron acalladas por la multitud.

- ¡Retrogradas! - Gritaban -¡Enemigos de la Patria y del Pueblo! -

Sin embargo, con el paso del tiempo, las cosas cambiaron lenta y progresivamente. La corrupta depredación de la empresa pública fue haciendo nuestras raciones cada vez más exiguas al grado de ser insuficientes, aún para satisfacer nuestras más elementales necesidades. Las detenciones de los detractores del régimen, en un principio esporádicas se suceden ahora con pavorosa frecuencia, la ominosa sensación de un ojo omnipresente que nos vigila incansable. Se nos impide viajar, los que se van sabiamente no regresan, estamos presos dentro de nuestras propias fronteras.

Escribo esto desde la recientemente reinaugurada prisión de San Juan de Ulúa, bajo la vacilante luz de una vela que se consume. Quizá alguien lo lea, después de que todo haya terminado, para que conozca la historia y no se vea, como nosotros, obligado a repetirla.

Esta versión SÍ me gustó. Está coherente y bien narrada. El contexto muy tu onda jajaja, y el lenguaje también muy tu estilo. :mrgreen:

Un lenguaje impecbale, una redacción que no desmerece de ese lenguaje y un contexto muy bien logrado. Excelente, no digo más. :mrgreen:

Me encantó, simplemente me encantó… la crítica tan finamente expuesta al echo de que los ideales socialastas son nobles, pero que en la mayoría se han sustentado por régimenes totalitarios, dictadores y despotas.

Muy bien logrado el texto, me gusto mucho.

Chido! Me gusta porque supiste transmitir esa desilución que los viejos revolucionarios sienten al ver que sus sueños terminaron tan abruptamente. Saludos a mi papá. Snif

Está bien chingón. Los últimos parrafos me recordarón a “V for Vendetta”. Impecable.

Prue Embrollo

Tres palabras: Un texto inteligente, eso es lo que a mi me pareció, y concuerdo con 3rn3sto y con Kuruni, texto impecable y muy de tu estilo. Felicidades.

Felicidades, muy bien logrado.

Bueno, sobre todo por lo que refleja. ¿Y si lo hubieras escrito “mal” apropósito por que el personaje esta encerrado en una celda con una vela y seguramente en papel de baño y todas esas cosas?.

Muy bueno, un texto interesante y que muestra muy bien las etapas por las que pasan algunos de esos regímenes. Felicidades.

Como lectora puede decirte que me encantó, no encuentro razones para rebuscar el porqué tu personaje está encerrado en una celda pues la historia es clara y lógica.

¡Muy interesante!

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