Algo acerca de la triste y desdichada vida y partida de Arturo Belano

Pasaron varios años hasta que volví a ver a Arturo Belano. Estaba más jodido que cuando lo perdoné aquel día. De por sí era un hombre triste, de semblante rígido y un aura de soledad que lo caracterizaba. La guerra había pasado por su pequeño pueblo y él, junto con otros hombres, se fueron a refugiar de la bola y la leva a las montañas. Ahí lo conocí. Intentando morder un mango podrido que a duras penas hubiera podido medio silenciar el hambre que se cargaba desde hacía casi tres días.

Su alma fatigada se movía de un lado a otro. Nerviosa. Impaciente.

—Hora de irnos— le susurré.

Se negaba. Se negaba a dejar atrás el jodido pueblo. Quería esperar a la parada de cruz. Quería esa prorroga. “No”, le respondí, pero él insistía, me rogaba, me pedía de rodillas por favor y al final acepté. Dejé su alma penante durante toda aquella semana. El domingo, domingo de ramos, volví por él a la media noche. En el pequeño cuarto, donde una mesita en una esquina con un cirio prendido y una foto de un Arturo Belano de tiempos mejores, dormitaba una anciana bastante carcomida por el tiempo. Junto a ella, el alma de Arturo Belano la consolaba en silencio, susurrándole mensajes de amor al oído sordo por la edad.

—Hora de irnos— le dije.

Besó la mejilla cuarteada de su anciana madre y me siguió hacia la puerta. Antes de salir del lugar, volví la mirada rápidamente para volver a ver el lugar del velorio. Tal como lo vi cuando llegué, salvo la anciana y solitaria madre, no encontré nadie ahí.

HolA:

Grax por la correccion si se me paso eso jejeje disculpame pero bueno es que anoche fue eso, a las 11 asi que tenia que hacerlo XD bueno grax :mrgreen: chaoooooooooooo y suerte en tu exam :wink:

Escabroso como las almas perdidas, pero bien llevado. Pero ese “No” por casualidad no habría sido mejor ¡No! ¿en tono imperativo?

Erunis: Ni modo… Ya empieza a dormirte más temprano!

Ivonne: Ese “no” tenía que ser sencillo. Sereno. Imaginate a una muerte enojada regañando a un alma que no se quiere ir. No se ve bien, ¿verdad? Es mejor una Muerte serena y taciturna. No va a gastar su ira en un mortal sencillo cualquiera.

Un abrazo.

No es el primer texto que en algunas oraciones me recuerda ‘Flores en su entierro’ (Sabina y Paez)… pero de éstos, es el más original.

¡Por fin puedo comentar esta historia! Algo ha estado ocurriendo que no puedo escribir comentarios cuando quiero, pero bueno, esa es harina de otro costal.

Un texto muy, muy bueno. Escrito con sencillez y con una gramática bien manejada. ¿Agrego alguna otra cosa?… ¡Excelente! :mrgreen:

Chale, no habia entendido que era la Muerte. Pero aguanta, se supone que la muerte le perdono la vida una vez muchos atras? o solo la semana santa?

Me gustó mucho el texto. Me pareció una buena idea y muy bien lograda
pero sin quitarle mérito al texto quisiera hacerte la crítica que cambiaste la frase final, si bien la frase por la que la cambiaste significa lo mismo que yo sepa no estaba establecida esa libertad en el ejercicio. (y creo que todos le metimos cabeza para lograr que el final de las historias cascara con la frase tal cual).

Saludos.

Me gusto, solamente eso, me gusto.

Hora de irnos… yo siempre he creído que la muerte es algo solitario, de ahí el temor de partir.

Aunque la frase final está metida muy muy a güevo no es un mal relato.

El relato esta chido, me da cierto parecido con los cuentos de Juan Rulfo, es de los mejores que te he leído, nomas una cosa, no me haga chanchullo con la frase final, que aunque quiere decir lo mismo todos le batallamos para que quedara bien en nuestros cuentos. por lo demas felicidades.

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