‹ Atormentado. • Bitácora de Combate. Última Entrada. 05/2324 ›
Pasaron varios años hasta que volví a ver a Arturo Belano. Estaba mucho más delgado desde la última vez que le viera y en sus ojos se pintaba la tristeza de aquellos a quienes la vida les ha negado siempre un triunfo, una meta.
Le saludé como en los viejos tiempos. Desde sus ojos hundidos y vidriosos me devolvió el saludo y aunque su rostro y su cuerpo reflejaban el fracaso, su voz no había cambiado. Era fuerte, agradable y cargada de una energía que hacía que quien hablara con él dejara de sentir esa extraña sensación mezcla de pena y lástima. Su voz desmentía completamente lo que su humanidad reflejaba al mundo exterior y cuando empezó a hablar volví a percibir en mi interior todas aquellas que me hicieran amarle como jamás había amado a otro hombre.
Arturo fue mi gran amor y como toda adolescente me sentía cohibida ante aquel hombre que hablaba con tanta firmeza y tanta propiedad. Se que él se daba cuenta, pero Arturo era además el hombre más tímido que jamás conociera.
Conversamos un buen rato, de cosas banales, me narró su vida, las cosas que había hecho y las que había dejado de hacer. Y de pronto, sin más ni más lo soltó, así de improviso: — Siempre te amé, aún te sigo amando. ¿Lo sabías?
— Lo he sabido siempre, pero jamás te atreviste a decirme nada. — Respondí como una autómata.
El me miró pensativo y sonrió levemente. Luego, aspiró profundamente y con la voz más sosegada y serena que jamás escuché concluyó: — Un día fui a tu casa, quería casarme contigo y tenía intención de pedírtelo, sin embargo, — su mirada se entristeció infinitamente — llamé a la puerta varias veces, pero no encontré a nadie.
You must be logged in to post a comment.


14 comments
Comments feed for this article
Trackback link
http://metatextos.com/2008/05/29/desencuentro/trackback/
Mayo 30, 2008 at 12:13 am
R-E-F
Mayo 30, 2008 at 11:18 am
pacharrin
Mayo 30, 2008 at 4:31 pm
Lidia
Mayo 30, 2008 at 11:12 pm
elmonares
Mayo 31, 2008 at 10:17 pm
Ivonne
Junio 1, 2008 at 11:18 pm
Joel
Junio 2, 2008 at 9:57 am
3rn3st0
pacharrín: A mi me gustaron otros, pero bueno, gracias de todas maneras. ¡Bienvenido!
Lidia: Gracias, gracias sobre todo porque el comentario viene de una dama
elmonares: ¿Tu eres Arturo?
Ivonne: Si logré eso, entonces alcancé por lo menos una milmillonésima parte de lo que pretendo. Gracias
Joel: A veces ocurre, en lo personal me siento satisfecho aunque confieso que puede haber quedado mejor con un poco más de esfuerzo.
Junio 2, 2008 at 5:39 pm
Luisz
Aunque pienso que el tuyo es de una mujer más sentimental, de esas que a mí me gustan jaja.
Mi vieja es una cachonda.
Saludos.
Junio 2, 2008 at 10:36 pm
Boqueño Inapasionado
Junio 3, 2008 at 3:49 pm
Kuruni
Volviendo a tu texto, la frase final no suena nada forzada y el sentimiento de nostalgia que lo envuelve es muy pero muy bonito.
Junio 5, 2008 at 11:14 am
Prue Embrollo
Saludillos
Junio 10, 2008 at 7:17 pm
Cazador de Tatuajes
Junio 25, 2008 at 6:10 pm
Azhatoth
Junio 25, 2008 at 7:38 pm
3rn3st0
Boqueño: Gracias, muchas gracias
Kuruni: Ja ja ja, así es e insisto: ustedes son una mezcla de ambas cosas, ternura y morbo
Prue: Gracias, la nostalgia no era parte del plan, pero eso no es importante, sino lo que sienten quienes leen
Cazador: No, María quedará para otras historias
Azhatoth: ¿Kuruni? Honor que me haces amigo, honor que me haces