‹ Inventario • Amor de Belano ›
Pasaron varios años hasta que volví a ver a Arturo Belano. Estaba en el aeropuerto mirando la tormenta, esperando y él me reconoció:
- ¡Hey Polli!
Hacía mucho tiempo que nadie me llamaba así: en la secundaria me decían Polli porque tenía corazón de pollo. Antes de mirar atrás, yo ya sabía que era él y un escalofrío recorrió mi espalda. Al mirarlo vi que tenía algunas canas, sin embargo sus ojos seguían siendo profundos y hermosos. Se acercó a mí y me dio un beso.
- Tanto tiempo.- Dije.
- Te ves muy bien… ¿tu avión también se retrasó?
- Sí.
Sentí mi corazón volcarse al observar que acomodaba sus maletas para esperar a mi lado. Tenía dentro de mí un extraño sentimiento, entre miedo y nostalgia. Tomé aire y traté de iniciar una conversación:
- ¿Y para dónde viajas?
- Panamá… negocios de la familia, ¿y tú?
- De vuelta a casa… ¿vives aquí?
- Me la paso viajando pero sí tengo casa aquí… ¿Y tú?
- Vine a un funeral… pero tengo que volver a Houston.
- Que pena. ¿Estás bien?
- Sí. Creo… - sonreí- ¿Crees que la tormenta vaya a pasar pronto?
- No lo sé. Ya son varias horas… deja pregunto.
Lo miré alejarse, me puse a divagar mientras miraba a la gente alrededor. El dolor de mi presente se revolvía con la ilusión extraña de verlo de nuevo, de platicar con él. Me preguntaba si alguna vez él se habrá imaginado lo que solía sentir…
- Me dijeron que van a cancelar mi vuelo. Pregunté por el tuyo – se sonrojó- y dice que parece que también. En un rato van a dar el aviso… ¿Quieres tomar un café?
Creo que empecé a temblar… mi tonta timidez de la adolescencia se hizo presente… y por instante me puse a buscar en mi interior quien podría recogerme en el aeropuerto… pero no encontré a nadie.
Tags: Finales felices, nostalgia, tormentas
You must be logged in to post a comment.


12 comments
Comments feed for this article
Trackback link
http://metatextos.com/2008/05/29/la-tormenta/trackback/
Mayo 30, 2008 at 12:49 pm
3rn3st0
* Venezolanismo, excelente, muy bueno.
Mayo 30, 2008 at 4:01 pm
Lidia
Mayo 31, 2008 at 8:32 pm
Ivonne
Me gusto de más.
Junio 1, 2008 at 10:59 pm
Joel
Junio 2, 2008 at 11:15 pm
Boqueño Inapasionado
Tenía dentro de mí un extraño sentimiento, entre miedo y nostalgia
Eso me pasó a mí en un ADO.
Junio 3, 2008 at 12:46 pm
El Robert
Del personaje, no del autor, ¡Claro!
Junio 3, 2008 at 8:59 pm
Luisz
Que lindo, me gustó mucho.
A mí nunca me pasan cosas de esas.
Saludos.
Junio 5, 2008 at 10:59 am
Prue Embrollo
Junio 9, 2008 at 11:35 am
El Satánico Dr. Iosephus
Junio 9, 2008 at 3:59 pm
Kuruni
Lidia: Andaaaa gracias.. a mi en realidad me encantó tu texto también, los suspiros son lindos.
Ivonne: Andar cursi de vez en cuando no debe ser problema… que bueno que te gustó.
Joel: jajaja. Gracias.
Boqueño : A mi me ha pasado casi de todo en los camiones, pero apenas se de aeropuertos.. ¡Gracias!
El Robert: Sí, de inmadurez… lo bueno son las oportunidades de superar estas cosas… jajaja. Muchas gracias por comentar.,
Luisz: Que bueno que te gustó. A mi sí me pasan cosas de esas. Ojalá y te toque. Muchas gracias por comentar.
Prue: Mil thankius, como te había dicho, ser mi cursi es mi verdadero yo, pero me gusta explorarle en otras cosas a ver que puedo inventar. Saludos.
Dr. Iosephus: Como siempre muchísimas gracias. Y creo que el final fue lo que más me gustó a mi también.
Saludos y gracias a todos.
Junio 10, 2008 at 8:05 pm
Cazador de Tatuajes
…
Jajaja, no es cierto, está bonito y bien hecho. Me llama la atención que no se siente como un final abrupto, parece que continuará en el siguiente parrafo.
Junio 24, 2008 at 6:47 pm
Azhatoth
Ha por cierto, el final está buenísimo, vaya manera de darle el giro a la frase, la protagonista buscando a cualquier persona menos a Arturo Belano (besitos).