‹ Espantando a Azrael • Retrato de una mujer hermosa ›
En una noche de brisa fría y cielos rojos, los relámpagos lejanos y mudos iluminaban el espacio.
Una música al aire libre, densa y opresiva, era la atmósfera impuesta para la ocasión.
Los pobladores se habían congregado a las afueras de la villa para ver el espectáculo, era el pueblo natal de Santiago del Valle y aunque siempre volvía para ensayar sus nuevos actos, la admiración por él sólo podría compararse con la de un niño de cinco años hacia su padre, cuando éste arregla su juguete favorito.
Se saboreaba la intranquilidad del ambiente, de repente, se encendieron unos reflectores para iluminar la aparente frágil figura de Santiago.
De gesto serio y concentrado, con la mirada como perdida en algún asunto que sólo él conoce. Levantó sus brazos y su cuerpo se estilizó más aun por el efecto de su traje gris plata.
Dio muestras de su elasticidad al lentamente deslizar sus manos por su cuerpo hasta tocar el suelo; colocó sus manos, una tras otra, sobre una delgada cuerda y se paró lentamente sobre ellas, con un misticismo asombrante.
Una vez equilibrado su cuerpo totalmente, subió la mano derecha quedando apoyado en la izquierda. Hizo un pequeño gesto y sus ayudantes comenzaron a subir la cuerda.
El auditorio presente seguía con atención cada movimiento; y al unísono contaban las marcas que cubría la soga al ser elevada… medio metro, un metro, metro y medio, dos metros…
Inesperadamente, Santiago colapsó y cayó al vacío, un sonido de asombro fue la primera reacción, pero al contacto del suelo, el asombro se hizo pánico y se oyeron gritos, siendo el más desgarrador -de esos que dejan ardiendo las entrañas- el de Serena, como siempre tras las butacas, viendo a su esposo tocar la gloria acrobática y caer, esta vez para esparcirse en pedazos rojos y gris plata, coágulos solidificados de un ser mágico.
You must be logged in to post a comment.


18 comments
Comments feed for this article
Trackback link
http://metatextos.com/2008/06/27/santiago/trackback/
Junio 28, 2008 at 12:30 am
TheJab
No me haga mucho caso.
Saludo.
Junio 28, 2008 at 2:06 am
Shelle
Me parece que falto un poco de definicion
Me gusto el toque sangriento.
Junio 28, 2008 at 2:54 am
Damián de Victoria
Junio 28, 2008 at 6:01 am
Ivonne
Te sigo leyendo…
Junio 28, 2008 at 9:55 pm
l i l i t h
Buena narración, pero no una estampa, porque aunque describes bastante bien, hay una secuencia de acciones.
Junio 28, 2008 at 11:41 pm
Metatextos Robot 3.0
Junio 29, 2008 at 8:56 am
Sara
TheJab: ok… no lo hare
Shelle: jajajaj… ok ok
Damian: jajajajajjajajajajaja… estoy ok? jajajajjaaj
Ivonne: ok… no son las mias tampoco
lillith: graaaaciaaasss…en el proximo comentario me tratare de quejar muy diplomaticamente de eso
Metatextos Robot 3.0: dame chance de ir a buscar mi lado diplomatico por unos minutos…………………………………………………………………..
ok.
en anteriores ejercicios nos han dado muchos pero muchisimos mas lineamientos.. es decir, antecedentes de ejercicios, de textos de escritores, de links de informacion… el texto del ejercicio decia:
“La comunidad metatextual deberá en 300 palabras o menos realizar una estampa, es decir, un texto construido de tal manera que cree en el lector una imagen mental precisa. Piensen en su lector como un ciego parado frente a una ventana o frente a un cuadro. Describan para él lo que hay frente a ustedes.”
mmm supongo que interprete “una imagen mental presisa” como algo detallado y no como algo inmutable.
y si se toma exactamente como dice estariamos frente a ejercicios que solo hablan de un cuadro o en su defecto ver a traves de una ventana, con la salvedad de que lo que vieramos no se moviera….
describir lo que hay frente a uds?… naaa cual chiste? y la variedad?
lo siento metaex… pero recuerde que dentro de la fauna metatextera habemos muchos de la especie metalento.
y ni modo, no cumple pero cuando lo envie crei que si.
GRACIAS A TODOS POR COMENTAR
Junio 29, 2008 at 9:02 am
Sara
este es el suceso que dio pie a la nota del ejercicio anterior.
http://metatextos.com/2008/06/13/la-mujer-de-santiago-del-valle-sufre-un-ataque-de-ansiedad-mientras-declaraba/
Junio 30, 2008 at 8:40 am
Sivoli
Felicidades, la descripción es excelente.
Junio 30, 2008 at 9:36 am
Rox
Junio 30, 2008 at 12:09 pm
Ephra
Junio 30, 2008 at 6:05 pm
Lidia
Junio 30, 2008 at 6:08 pm
Luisz
Quiero seguir leyendo más de este peculiar Santiago.
Interesante, es una especie de precuela de tu texto anterior.
Lo único es que no me imagino como puede estar parado ‘de mano’ en una cuerda que va subiendo. Pero por lo demás me ha parecido fantástico.
Saludos.
Julio 1, 2008 at 6:39 am
Sara
Rox: Gracias, poco a poco… no se por que pero aun no me equilibro jeje
Ephra: que bueno, gracias…
Lidia: jajaja … gracias!
Luisz:
gracias… ya veremos Santiago podria esconder muchas historias! si, es una precuela -ya me saque las ganas de hacer una-. Y con respecto a lo otro…. es que sus actos son extravagantes! jajajajaja
SALUDOS A TODOS Y UNA VEZ MAS GRACIAS POR LEER Y COMENTAR.
Julio 1, 2008 at 7:46 pm
lau
¡Pobre Serena…. y peor por Santiago!
Julio 1, 2008 at 11:45 pm
Damián de Victoria
Julio 2, 2008 at 10:19 pm
Cazador de Tatuajes
Me gustó
Julio 6, 2008 at 2:29 pm
Katyba