‹ La curvatura del planeta. • En la Pachanga ›
Como todos los días muy poca luz se filtraba entre las hojas de los Cornus de aquel jardín que tanto te gustó y que jamás disfrutaste por completo, levantabas en alto esa botella de vodka donde veías sonriente el brillo del sol que se reflejaba victorioso en su fría superficie, el triunfo sobre el vidrio sólo podía compararse con la satisfacción de tu sonrisa.
Sonreías diferente a como lo hiciste por la mañana, cuando te dije que tu ropa no tenía la sobriedad suficiente para el sepelio de mi madre, sólo dijiste: ̶ —después de todo nunca nos llevamos bien— ̶ y reíste de manera tan sarcástica que el aire se volvió agrio. No pude evitar comprenderte, mi madre siempre tuvo miedo de que robaras sus cucharas.
Aquella mañana además de sentirme triste por su muerte, yo recordaba cómo desde la primera vez que fuiste a mi casa cuando éramos novios ella metió sus cucharas en un vaso y lo mantuvo en sus manos protegiéndolo de ti, ese acto se repetía cada vez que ibas a visitarla, incluso después de casados.
Después de proteger su preciado tesoro, comenzaba la batalla, tú hablándole tratando de parecer simpática, ella contestándote sin bajar la guardia, presionando ese vaso entre las manos. Nadie en la casa entendía su fijación con unas cucharas tan baratas, esta incomodidad nunca te permitió disfrutar de aquel jardín.
Esa tarde, yo te veía bajo la débil luz, estabas ebria y mirabas la botella que habías vaciado, esperaba el momento adecuado para decirte aquello que estaba escrito para ti en el testamento, esa frase que simbolizaba la capitulación de una larga guerra entre ustedes, entonces dije:—̶ mi madre te heredó sus cucharas— ̶ tú contestaste: —̶ claro ya no las puede cuidar—̶.
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14 comments
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Agosto 8, 2008 at 1:13 pm
snackos
Agosto 8, 2008 at 1:45 pm
Loki7
Pero en general, me gusto. La nuera borracha en el entierro de la suegra, crei que el marido le iba a pedir el divorcio ja ja ja.
Agosto 8, 2008 at 5:46 pm
Mulder
Agosto 8, 2008 at 9:57 pm
J. Guadalupe Picazo Jasso
Agosto 9, 2008 at 12:43 am
mtcarol
La chica de la imagen no parece tener suficiente edad como para haber pasado un buen tiempo de novia y luego otro tiempo de esposa, pero bueno, vamos a decir que eso es ponerse estricto y supongamos que logra ser creible.
A mi lo que si me parece que no es verosímil es la onda de que la ’suegra’ haya peleado con la chica toda la vida, para al final regalarle el objeto del pleito, que no es otra cosa mas que sus cucharas (!) (¿Por que las cucharas? No lo explica el texto). Pudiera explicarse con el hecho de que la ’seño’ no estaba muy bien de sus facultades mentales, pero eso no lo explica tu texto, ni siquiera lo suficiente como para que puedas decir que es para que el lector lo imagine… creo que es un detalle para pulir despues. Pero en fin, es tan solo mi comentario. No hay afan de ofender.
Otra mujer ebria.
Agosto 9, 2008 at 11:39 am
Dib
Bravo x 2 por el comentario de Mulder
Agosto 10, 2008 at 1:53 pm
Luisz
Se presta para infinidad de chistes sobre suegras y nueras, pero si hay mucho de verdad en esa situación. Felicidades, muy buen trabajo.
Me recordó a una ex …
Agosto 11, 2008 at 5:52 pm
elAficcionado
la neta esta bien curado el texto…y el final me gustó aun más…habia posteado que el anterior texto (el del bar de la morra asesina) era el mejor, pero ahora ya no estoy tan seguro…este esta bien chilo
Agosto 12, 2008 at 5:05 pm
Cazador de Tatuajes
Agosto 13, 2008 at 6:46 pm
Lidia
Agosto 14, 2008 at 4:45 pm
l i l i t h
Agosto 14, 2008 at 9:48 pm
TheJab
También me recordó un chiste, aquél del estudiante que…
Agosto 18, 2008 at 9:13 am
Rox
Agosto 21, 2008 at 1:27 pm
lau