‹ Yo sufro aquí en el Cielo • Nada más me queda uno. ›
Encañono la cabeza del último asesino de nuestra raza. Mary llora.
Ocurrió El Rapto, vino Dios y se llevó a sus elegidos, no fue espectacular. Simplemente desapareció más de la mitad de la población en un parpadeo. Quienes aún gimotean preguntándose por qué no fueron escogidos afirman que lo vieron en toda su magnificencia. Supongo era un lujo exclusivo.
Los fanáticos escépticos seguían negando la existencia de Dios a pesar de haberlo visto con sus propios ojos. Los religiosos culparon a los opositores de su castigo. Una nueva vida para lo que quedaba de la humanidad estaba gestándose y no faltaron los oportunistas que se autoproclamaron como nuevos mesías.
Opté por los que deseaban una sociedad libre de fanatismos, ansias de poder y crimen. En principio pensamos que una sociedad atea se regiría por la razón y el entendimiento, pero quienes estaban establecidos no cederían su lugar privilegiado por una sociedad menos injusta, no si eso costaba su status quo. Una nueva Guerra Santa. Me convertí en algo que detesto.
Exterminar a los crédulos no fue problema, estaban tan absortos en sus lamentaciones que no opusieron resistencia. Luego luchamos contra los que aún ostentaban poder y deseaban mantenerse así, las bajas fueron cuantiosas en ambos bandos, los derrotamos. Por último debíamos acabar con los criminales. Acepté pelear esta guerra por un futuro mejor. Me odio por los crímenes que cometí, un soldado es un asesino con licencia.
De miles de millones que se quedaron, la humanidad se redujo a miles y de esos miles todavía quedaban quienes tenían cuentas pendientes. Sabía que la violencia nunca terminaría si no acaba con todo aquel que fuera capaz de cometerla. Uno a uno los fui aniquilando hasta sólo quede yo.
Rodeado de los herederos de la Tierra, me despido de Mary: hasta nunca.
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14 comments
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Septiembre 5, 2008 at 10:53 am
Dib
El texto me gustó. La locura del protagonista es… apasionante.
Septiembre 5, 2008 at 1:03 pm
edm.dantes
Septiembre 5, 2008 at 4:46 pm
Armando_Amaro
No por no creer en un dios y sólo hacerlo en la ciencia todos serían iguales.
Bien!
Septiembre 5, 2008 at 10:10 pm
Israfel
Septiembre 6, 2008 at 11:33 am
pacharrin
pelear por algo … lo que sea, sabiendo que no hay dios que te juzgará por que ya lo hizo.
me pondria de pie y aplaudiria pero soy esta comoda mi cama jajaja
Septiembre 6, 2008 at 1:03 pm
danielo
Septiembre 6, 2008 at 3:25 pm
TheJab
Septiembre 6, 2008 at 3:39 pm
Loki7
Septiembre 8, 2008 at 1:50 pm
elAficcionado
Septiembre 9, 2008 at 11:11 am
lau
Septiembre 9, 2008 at 12:27 pm
snackos
Septiembre 9, 2008 at 10:41 pm
Luisz
Secundo la pregunta de elAficcionado.
Septiembre 9, 2008 at 11:00 pm
Caldo Primigenio
Septiembre 16, 2008 at 8:42 pm
Mulder