‹ El Paraíso • Ejercicio 21: T E R M I N A D O ›
A su debido tiempo, la humanidad despertó: el raciocinio venció a la fe de una vez y para siempre. Así, el hombre se encaminó a una época de auténtica independencia.
Ahora libre de las cadenas religiosas, la humanidad avanzó vertiginosamente: se dejaron las diferencias, se entablaron convenios con ventaja para todos, se acordó la paz. La unión del género humano fue una realidad.
Se logró, gracias a la Ciencia, erradicar el hambre y la enfermedad, además de permitir una muerte pacífica para cualquiera; la tecnología dio un salto gigantesco y el hombre pudo alcanzar las estrellas por fin: en sólo dos siglos, colonizó mundos más allá de nuestra galaxia, y proponía internarse aun más.
Eran tiempos donde la curiosidad, investigación, y capacidad eran el esfuerzo creador de la humanidad.
Sin embargo, algunos pequeños grupos, continuaban viviendo su fe pacíficamente, empecinados en profesar un culto estéril. Trataban de convencer sin evidencias a un género humano completamente racional, cuyo respeto a las creencias descabelladas se puso de manifiesto.
Algunos cristianos predicaban La Palabra en las calles; la Iglesia, el Papa y el Vaticano se convirtieron en ornamentos caros y anacrónicos que se permitía la humanidad por su valor testimonial; de igual manera, algunos grupos musulmanes continuaban haciendo el ramadán y postrándose hacia La Meca; los judíos seguían celebrando sus festividades y haciendo el Sabbath.
Todos por igual esperaban algo: la venida del Mesías, el castigo divino, el rapto. Algo, una señal que reafirmara su fe. Oraron fervientemente por dos siglos.
Entonces sucedió.
Contra todos los pronósticos, El Rapto que vaticinaban los cristianos se llevó a cabo. Todos los “ateos”, “infieles”, “gentiles”, “laicos”, y “herejes” fueron borrados de la tierra de un plumazo. Dejando solos a los hijos de Dios en el mundo destinado para ellos desde el principio de los tiempos.
Hombres de una fe inquebrantable, en un mundo boyante, avanzado, limpio y ordenado. Ahora ellos tenían el poder.
Después de dos siglos de paz, estalló la guerra. La más cruenta, sangrienta e innecesaria: La Guerra de los Justos.
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14 comments
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Septiembre 5, 2008 at 10:19 am
Dib
No entiendo la última parte de “La guerra de los justos”. Se supone que ellos irían al cielo directamente.
Septiembre 5, 2008 at 12:50 pm
edm.dantes
Septiembre 5, 2008 at 1:09 pm
Armando_Amaro
Se supone que iran al cielo, los justos son los que se van, ellos son los raptados.
Demasiado ateo para mi gusto.
Septiembre 5, 2008 at 9:33 pm
Israfel
(¿”Demasiado ateo para mi gusto”? Jajajaja)
Septiembre 6, 2008 at 8:54 am
controlzape
1) A mí me parece más un préambulo largo para poner sobre la mesa una situación más interesante (la guerra) que nomás mencionas pero que no abordas.
2) Escogiste una manera de narrar resbaladiza: explicar sucesos de ámbito planetario y de duración de siglos sin sonar como clase soporífera de historia es muy difícil. Yo al de los pocos que he visto que desarrollan chido ese tipo de narración es a Asimov. Échale un vistazo a los libros de la saga de la Fundación donde dedica unos párrafos a resumir lo que va de la historia.
Lo que sí me gustó:
La reinterpretación qué hiciste del rapto: En lugar de mandar a los creyentes al cielo y dejar en la tierra al resto a enfrentar el apocalipsis, borraste a los últimos y pusiste a pelear a los primeros. Muy bueno.
Septiembre 6, 2008 at 10:46 am
pacharrin
Septiembre 6, 2008 at 11:15 am
Boqueño Inapasionado
Septiembre 6, 2008 at 2:50 pm
TheJab
En resumen el texto me parece bueno… a mí me gustó.
Septiembre 9, 2008 at 9:41 am
lau
Muy bueno!
Septiembre 9, 2008 at 12:56 pm
snackos
Septiembre 9, 2008 at 2:31 pm
l i l i t h
Septiembre 9, 2008 at 11:19 pm
Luisz
Mucho toqueteo para una eyaculación precoz. Digo yo.
Septiembre 9, 2008 at 11:20 pm
Luisz
Septiembre 15, 2008 at 2:57 pm
Mulder
Segundo: ah chinga, ¿que siempre sí hay religiones? ¿Hartas? ¿No que ya no? Me siento como en… no sé, como en donde te den cambios de historia muy marcados sin razón aparente.
Tercero: ¿qué no el rapto era al revés? ¿Dios se lleva a los buenos? Ok, este puede ser tu giro a la historia, lo cual me pareció bueno.
Cuarto: técnicamente muy bien, no le encuentro mayor problema.
Y ya.