‹ Dos variantes • Otro día más ›
Sentada frente a ella, trato de lograr lo que me pide y relajarme. Imita mi posición y sonríe.
- ¿Estás lista?
- La verdad no.
Cierro los ojos, su mirada siempre me ha asustado. Escucho su voz.
- Estás lista. No lo sabes pero lo estás.
No contesto. Escucho mi respiración acelerada. Trato de controlarme. No quiero que ella lo note.
Y lo recuerdo:
Era yo una niña la primera vez que la vi. Durante una tormenta fuerte, se fue la luz en casa. Mi mamá prendió unas cuantas velas y dejó una en la habitación donde jugaba. Cuando salió del cuarto, me quité los zapatos y me puse a brincar en la cama, una preciosa cama con cobertores rosas y almohadones con tejidos de colores. La vela estaba frente al espejo. Un estruendo se escuchó y un rayo iluminó la habitación. Y allí estaba ella. En calma, me miraba brincar, se acercó a mí y brincamos juntas. Me sentía contenta, al fin tenía una amiga con quien jugar. Desde ese día fuimos inseparables.
- ¿Qué es lo que estás viendo? – Me pregunta de pronto.
Vuelvo a notar mi respiración agitarse. Empieza a envolverme un miedo espantoso, la terrible seguridad de que puede saber que pienso y observar cualquier imagen que visualice.
- ¿Porqué no me contestas?
- Perdón, no te escuché. – Miento. Siempre percibo su voz. Tan particular, tan profunda, tan ajena.
- ¿Qué viste?
- La última vez que estuve sola.
Un momento de silencio, lo suficientemente largo para animarme a abrir los ojos. Sigue aquí. Me mira apacible y sus ojos, aunque sonrientes, me siguen dando miedo. Es su silencio lo que me intriga. Pero me doy cuenta. Me levanto y camino hacia ella, mientras comienzo a llorar.
Y rompo el espejo.
You must be logged in to post a comment.


15 comments
Comments feed for this article
Trackback link
http://metatextos.com/wp-trackback.php?p=191
Enero 13, 2008 at 4:58 am
TheJab
Enero 14, 2008 at 9:58 pm
Cazador de Tatuajes
De los mejores, refrescantemente original
Enero 15, 2008 at 12:53 am
elmonares
Enero 15, 2008 at 2:00 am
controlzape
No está claro si era para romper el espejo y liberarse de ella o juntarse con ella. De hecho queda uno con la duda de si rompió el espejo porque quería o por torpeza.
Me encantó el recurso del flashback explicando cómo apareció la amiga.
Enero 15, 2008 at 9:40 am
3rn3st0
Enero 15, 2008 at 10:09 am
Damián de Victoria
Saludos.
Enero 15, 2008 at 10:25 am
RVOrtiz
Enero 15, 2008 at 7:22 pm
Azhatoth
Me parece que relato trata de una mujer que crea o descubre en su solitaria infancia una personalidad que que guarda para si, pero que forma parte de ella y que se vuelve su compañera y amiga. Cuando crece y madura esa personalidad comienza a asustarla y decidiendo que ya no la necesita más rompe el espejo de la cual esta salió.
Si se trata de eso????
Enero 15, 2008 at 7:23 pm
Azhatoth
Enero 16, 2008 at 3:32 am
Loucius
Enero 16, 2008 at 9:03 am
Sara
muuuuyyyy bueno!
saludos!
Enero 17, 2008 at 4:21 pm
Boqueño Inapasionado
Enero 17, 2008 at 8:22 pm
Kuruni
TheJab: Que bueno que te gustó. Luego me dices que no entendiste.
Cazador de Tatuajes: ¡Graciaaaaas!
elmonares y 3rn3st0: Muchas gracias por las porras.
controlzape y Azhatoth:
Bueno, la idea era hacer un texto con la canción. La canción me confundió un poco y eso traté de plasmar. La idea de dejar cosas inconclusas es porque el narrador es la protagonista y ella no sabe por completo que está pasando, por eso decidí dejarlo inconcluso.
Damián de Victoria: “el otro” se escucha muy misterioso. La verdad no se a que te refieres bien pero tengo la sensación de que le captaste lo mismo que yo.
RVOrtiz: Jajaja quizás si tenemos esa línea de pensamiento. Gracias.
Loucius: De hecho creo que tienes razón, las experiencias de espejo son más femeninas. De hecho, tiene algo de un recuerdo vago la narración. Gracias por comentar.
Sara: jajaja si la intriga… fíjate que hay cosas que propones que no sabía que quedaban. Gracias por pasar por aquí y dejar tu comentario.
Boqueño: Muchísimas gracias.
Gracias a todos.
Enero 21, 2008 at 2:31 pm
Mulder
Enero 22, 2008 at 2:35 pm
l i l i t h
Ya lo decía Borges, los espejos son abominables.
Buen texto.
Yo tengo un prejuicio con los escritos que intentan describir este tipo de situaciones o sensaciones de suspenso o terror: el sólo hecho de que digan “empecé a sentir miedo” o que aparezca esta última palabra, me deja mal sabor de boca, es como definir con la palabra a ser definida. Pero entiendo que aquí sólo puedes usar 300 palabras en promedio.