-¿Y eso que es Doña Mary?
-Una veladora de la Virgen de Guadalupe, para que me la proteja ahora que ya no esté.
-Doña Mary, bien sabe que yo no creo en esas cosas y creo que ya habíamos platicado de esto; nada de santos, nada de crucifijos, nada de estampitas, ni veladoras, ni rosarios, ni ningún objeto religioso en mi casa.
-¿Por qué es usted tan atea mi niña?
-No soy atea, simplemente no creo en todos esos chunches.
_Bueno bueno, de todos modos, le voy a pedir a cristo que me la ilumine y me la cuide, yo se que él, en su infinita misericordia no podrá negarse a proteger a mi familia y claro, a usted también que mucha falta le hace.
-Pídale todo lo que quiera Mary, eh? todo… pero allá en su casita o en las noches en su cabecita. Mientras, llévese esta cosa de aquí por favor. ¿Que olor es ese? ¿Pachulí?
-Adiós.
-Si Doña Mary, hasta mañana, gracias ehh.
Pasaron 10 segundos y volví mi cara hacia ella. Allí estaba Doña Mary al pie de la puerta, con todas sus cosas encima, lagrimas en los ojos y dibujando una cruz en el aire como bendiciéndome.
A la mañana siguiente, no me despertó el olor a café de calcetín recién hecho que religiosamente preparaba Doña Mary, ni los ladridos de mi perra Chucky, avisándome que había llegado mi periódico, ni el pajarito que todos los días se posaba en las ramas del limonero de la vecina, no, no fue nada de eso, fue la ausencia de ruido, el silencio.
Me levanté, y noté que Mary no estaba. Me puse mi bata y salí a la calle por mi periódico, nada, ni señales de él. Encendí la televisión y en todos los canales transmitían la misma noticia:
” Estoy aquí reportando desde Roma! es increíble lo que está sucediendo! Miles de personas se han convocado aquí frente a la catedral, están rezando !dios es impresionante!Millones de personas desaparecieron la madrugada de hoy, se cree, mejor dicho, se dice entre la multitud que está a mis espaldas que ayer a las 02:16 de la madrugada fueron raptadas con Cristo ……. no se como explicar esto ……. simplemente no se que decir!!!.

