…que Clío no me condene por intentar siquiera imitar la pluma de Borges…
La música en Tlön, también es considerada un objeto único; sin embargo, al contrario de la literatura, tiene un carácter efímero pero a la vez continuo. Se piensa —de la misma forma que lo hacía Schopenhauer— que está separada de las demás artes. No existe un concepto de música como interpretación independiente con ciertas características de ritmo y tiempo, de hecho en Tlön la música alguna vez tuvo un principio pero no se espera que tenga un final.
Se tiene la idea que la música es producto de un solo autor intemporal, que ya está escrita y que tan solo está esperando a ser interpretada a manera de improvisación. Se piensa que es una especie de pulso universal y que es el trabajo de los músicos encontrarlo de la manera correcta.
El único conjunto musical de Tlön ha estado interpretado desde tiempos inmemoriales de manera continua, sin descanso y sin partituras. Los músicos son reemplazados periódicamente para mantener la calidad y la composición ideal de la banda. Por supuesto que el tono y el ritmo varia según el ánimo del grupo.
La música en Tlön es irrepetible e irrecuperable. No existe una notación musical y no hay forma de guardar para la posteridad los grandes momentos musicales. Tan solo existe el recuerdo colectivo de las antiguas interpretaciones y la esperanza de estar ahí justo en el momento en que los anónimos músicos alcancen un momento de gloria.

