¿Quien iba a decir que fuera capaz de asesinar a esos de Hacienda? -decía un allegado al difunto-.-¿Quien diría que el IETU iba a provocar, el asesinato de 24 burócratas?… Y eso, porque el 25 y 26, un policía los salvo al ultimarlo por la espalda.
Yo lo “cotorree” dos veces, en algunas pedas. Leí su blog, pero era malo e inconsistente… Un asco -decía el acompañante al allegado-.-No te vayas con la finta, su vida, empezó a volverse vana y vacía, pero antes escribía bien -corregía el allegado.
Lo que pasa, es que se sentía explotado en el trabajo… No ganaba tan mal el güey, pero gastaba un chingo. El sentía que debía ganar tanto, que le permitiera llenar ese vació en su vida, con todos los excesos que el dinero pudiera pagar -recordó el allegado-.
¿Oye, y esa rubia? -dijo el acompañante-.- ¡Uy, mi amigo!, ella fue la causante de todas sus desgracias -respondió el allegado-.-Después que lo dejo, se volvió un alcohólico suicida… Después un loco alcohólico… Al final, el alcohol careció de sentido.
¿Ves esa chica de allá y aquella del fondo? -dijo el allegado-. Esa esta chida y la otra aguanta… ¿que con ellas? -respondió el acompañante-.-Pues, en su locura… Llego a comprender a las mujeres, y tuvo éxito, pero cuantas más chicas llevaba a la cama, mas vacío se sentía -concluyo el allegado-.
¿Pero, eso que tiene que ver con matar 24 burócratas? –Pregunto, desconcertado el acompañante-.-Todo, cuando vino la declaración anual, vio su multa por 3 meses de atraso, aunado a que desde hace 4 años le debían su ISR… Uso de pretexto su vida vacía, agarro una escopeta y dos semiautomáticas, para hacer un verdadero “cambio” en México -respondió el allegado-.
Pues si, mínimo cambiaran a 24 “afortunados” burócratas -concluyo el acompañante-.

