1Hice el Universo.
2No resultó como esperaba.
3Pensándolo bien, no esperaba algo, salvo compañía; y la obtuve. Pasó el tiempo y estaba complacido conmigo mismo. Había hecho algo bueno. 4Pero después no fue suficiente para mí, pues a quienes creé no eran como yo. Necesitaba ser temido, admirado y amado por mis iguales, no por inferiores. 5Les sugerí una nueva creación a los Primeros, aceptaron complacidos, como siempre. Ellos creían que yo podía solo y no es así, su ayuda era indispensable, porque esa nueva creación sería mi mayor logro y fue demasiado para mí; aunque me adjudican omnipotencia debo confesar que todos, absolutamente TODOS tenemos límites.
6Entonces existió el primero. Me sentía tan orgulloso que quise que la inexistencia no lo alcanzara, por eso busqué la manera de perpetuar su existir. 7La segunda no quiso someterse a mis planes, deseaba libertad ¿cómo aprendió esa palabra? Me valí de artimañas para que la tercera fuera sumisa y callada.
8Su estirpe se volvió tan numerosa como las arenas del desierto y sigue creciendo. Me di cuenta de que no era bueno, así que con todo el dolor de mi corazón me las ingenié para que ellos mismos llevaran a cabo La Purga. 9Ese fue mi error, intervenir cuando les ofrecí libre albedrío. 10Muchos aún me siguen; pero ellos son los que no tienen el poder en sus manos, quienes lo ostentan no me siguen, sus nuevos “Dioses” les han ofrecido placeres que a mis ojos son abominables; aunque alguna vez yo también sucumbí ante tales.
11Progreso, armamento y civilización, una nueva “trinidad” que machaca sus espíritus y sus carnes. 12Consumo, mainstream, Nuevo Orden y globalización. La posibilidad de determinar el destino de muchos es el placer que les ofrecen; ¿cómo resistirse a él? Yo lo designaba antes.
13No puedo culparlos por dejarse seducir por estos nuevos ídolos. Después de todo, 14hice al Hombre a mi imagen y semejanza.

