Era interesante formar parte de esa expedición, por primera vez, después de millares de años de “leyendas” acerca de ese mítico lugar de donde nuestros antepasados habían arribado a Beta Pictoris a nuestro planeta Novaterra.
Estaba deseoso de conocer el origen de nuestra civilización, todas las maravillas de vestigios que podrían existir en ese mundo, la exploración era aventurada de acuerdo a los reportes astronómicos el sistema solar era ahora sólo una línea de asteroides, no hubo rastro de alguna supernova, por que dicen que el sol del planeta azul era modesto.
Lo encontrado fue desolador, no era una línea de asteroides, sino una serie de fragmentos de varios planetas, de acuerdo a los mapas planetarios de la madre nodriza eran 8 planetas y un planetoide.
La estrella seguía brillando, era devastador los rastros de planetas, vi fragmentos de una estructura triangular con base cuadrada, de acuerdo a lo aprendido en la escuela una pirámide, de una cultura llamada egipcia, en uno de los asteroides mayores a los que no acercamos encontramos fragmento de cristal, fierro, cobre y ante una reconstrucción virtual se vio que eran estructuras para vivir, poco funcionales, que dañarían la ecología del planeta.
Altas concentraciones del tóxico CO2 con residuos de carbono provenientes de materiales orgánicos fosilizados.
Uno de los asteroides seguía teniendo agua tan contaminada, que resultaba tóxica para la vida, aceites, residuos plásticos, materias fecales, etc.
Lo más triste es que un bloque de información magnética usado en algo como una matriz antiguo, se rescató: “… la guerra nuclear por el control del agua se a desatado…”. La energía nuclear era lo que impulso nuestra nave matriz, pero causo muchas muertes, ¿por qué no usar la energía de la estrella local? ¿no conocerían como cuidar el agua?

