Articles by El Robert

Licenciado en Derecho, Oficial del Registro Civil de Profesión, Músico y Escritor aficionado, pero siempre un amante apasionado.

Era interesante formar parte de esa expedición, por primera vez, después de millares de años de “leyendas” acerca de ese mítico lugar de donde nuestros antepasados habían arribado a Beta Pictoris a nuestro planeta Novaterra.

Estaba deseoso de conocer el origen de nuestra civilización, todas las maravillas de vestigios que podrían existir en ese mundo, la exploración era aventurada de acuerdo a los reportes astronómicos el sistema solar era ahora sólo una línea de asteroides, no hubo rastro de alguna supernova, por que dicen que el sol del planeta azul era modesto.

Lo encontrado fue desolador, no era una línea de asteroides, sino una serie de fragmentos de varios planetas, de acuerdo a los mapas planetarios de la madre nodriza eran 8 planetas y un planetoide.

La estrella seguía brillando, era devastador los rastros de planetas, vi fragmentos de una estructura triangular con base cuadrada, de acuerdo a lo aprendido en la escuela una pirámide, de una cultura llamada egipcia, en uno de los asteroides mayores a los que no acercamos encontramos fragmento de cristal, fierro, cobre y ante una reconstrucción virtual se vio que eran estructuras para vivir, poco funcionales, que dañarían la ecología del planeta.

Altas concentraciones del tóxico CO2 con residuos de carbono provenientes de materiales orgánicos fosilizados.

Uno de los asteroides seguía teniendo agua tan contaminada, que resultaba tóxica para la vida, aceites, residuos plásticos, materias fecales, etc.

Lo más triste es que un bloque de información magnética usado en algo como una matriz antiguo, se rescató: “… la guerra nuclear por el control del agua se a desatado…”. La energía nuclear era lo que impulso nuestra nave matriz, pero causo muchas muertes, ¿por qué no usar la energía de la estrella local? ¿no conocerían como cuidar el agua?

Notisex.

“La noticia ha dado la vuelta al mundo, y más aun por el hecho de ser confirmada por el Obispo de la Diócesis en cuestión.”

En Huanímaro, Guanajuato fue encontrado fuera del Hotel del pueblo un preservativo con semen dentro, lo cual no parecería una noticia demasiado interesante, lo sorprendente del caso es que estaba seco y tenía la figura del Señor de la Misericordia.

El encargado del Hotel Don Patricio fue el primero en encontrar el milagroso hallazgo, del cual rápidamente se corrió el rumor ya que el establecimiento se encuentra en una de las calles principales de la pequeña ciudad. El alboroto llego a oídos del Párroco del lugar el Pbro. Francisco Caballero, quién escéptico acudió a calmar a la multitud reunida que llevaba flores, veladoras y rezaba rosarios. Al llegar al lugar su reacción fue arrodillarse y comunicar el milagro al Obispo.

“…la forma del objeto era tan exacta, que pareciera echa por el mismo Miguel Ángel…” palabras expresadas por el Obispo de la Diócesis de Irapuato su excelencia José de Jesús.

Parte del semen derramado ha sido enviado a los laboratorios Vaticanos para rastrear el ADN y tratar de dar con el dueño y considerarlo para el próximo Conclave al fallecer Benito XXVI. Los científicos aseguran que es imposible secar el ya confirmado semen y más aún darle figura tan precisa con las técnicas de escultura o usando moldes modernos, ya que nadie ha podido reproducir un evento similar.

Los habitantes del lugar aseguran que los milagros han comenzado a pulular por doquier, enfermos de sida quedan curados, mujeres estériles embarazadas, los cojos caminan y se han cosechado verduras gigantes. El mismo gobernador Joan Sebastián quien al curarse del cáncer luego de la renuncia de su predecesor a declarado fiesta estatal al día del hallazgo.

Pasaron varios años hasta que volví a ver a Arturo Belano, lucia prácticamente idéntico a la última vez que lo vi…

…recuerdolo poco antes de la despedida de mis clases en la escuela de detectives, a donde fui enviado por la AFI, él platicaba con López Lobo, quien se marchaba con junto al pelotón de refuerzos cuando quedó resuelto ese caso.

Es raro, pero todo lo que aprehendí durante mi estancia en Chile, no era nada comparado con la sapiencia que tenía ese hombre sólo… (¿qué estaría haciendo en México y en CD. Juárez?)

Hasta donde supe se había retirado de la profesión, residiendo en Liberia y no creo que sea quien vendrá por parte de la INTERPOL a cooperarnos para de una vez resolver este maldito asunto.

Continué mi camino a la bodega en la que según el informante vieron al acompañante de la última mujer asesinada, de cuyo caso estaba a cargo, por la menara y el móvil parecía una más de la lista de extra oficialmente miles.

Llegué con el encargado de las bodegas, con un poco de persuasión mexicana me presto el duplicado de las llaves. Encendí un cigarrillo y me protegí del maldito frío, cubriendo el rostro con el cuello de la gabardina y el sombrero, avanzando lentamente hacia el lugar en cuestión.

No se que esperaba encontrar, que podría averiguar yo que no supieran ya las efectivas autoridades locales. El atardecer daba un toque de misterio a la escena, muy al estilo de las historias de detectives sangrientas que leía mi padrino.

Abrí la puerta lentamente y con estupor vi la escena de una morgue con los compartimientos llenos de cadáveres de jóvenes mujeres desnudas… de pronto un disparo por poco me mata, sólo rozo mi gabardina.

Corrí hasta la puerta que conducía hacia el corredor por donde entre, llegué al cuartucho del encargado; pero no encontré a nadie.

Llamaron a la puerta con cierta prisa…

Un tipo: — Good afternoon Mr. Rodríguez, we got your case. (Buenas tardes Señor Rodríguez encontramos su maleta.

Yo: — I’m coming! (¡ya voy!)… [pero un momento, mi maleta no tenía nada que la identificará, salvo la etiqueta que le ponen y no ha manera de que por eso hayan dado con el hotel donde estoy.

Yo: — Wait for me at the lobby, I’ll be there pretty soon.

Me asomo por la mirilla y observo a un tipo de vestimenta militar o más bien de agente migratorio tomar el ascensor…

Salgo corriendo por la puerta de me dirijo a las escaleras y entro a un estudio de televisión…

¿Qué ocurre? ¿Es esto una mala broma?

¿Acaso seré la versión mexicana de “The Truman Show”?

Todos me persiguen y al salir a la calle toda la gente comienza a gritar:

¡Miren, miren, es el Robert! ¡Si el gordito de la tele que sale todos los días!

Me escondo tras un basurero y comienzo a entender lo absurdo de mi vida… cuando de pronto veo un celular que comienza a sonar, y me lleva a escapar de quienes me persiguen y me preguntan ¿estás listo para salir?

Despierto empapado de sudor y me digo a mi mismo, no vuelvo a cenar enchiladas tan tarde.

Viajaba de entrada por salida, contrario a mis largas visitas a la nueva Sodoma, sólo traía mi portátil y una pequeña maleta a penas con un par de cambios de ropa, pero no pude subirla conmigo ya que mis perfumes y artículos de higiene personal son contrarios a las nuevas regulaciones.

Tomo “mi maleta” llegando al aeropuerto en la banda sin fin… llego al hotel, tomo un baño, abro la maleta.

Mi cara fue de escepticismo al apreciar el contenido: un millar de fotos mías tomadas en diversos momentos de mi vida, algunas más bien voyeuristas… ese beso con Natalia, la borrachera de la fiesta de disfraces, ¡¿qué carajos esta pasando?! ¿De quién er esa maleta con tantos momentos robados de mi existencia?

Vacío intempestivamente su contenido, fotos, fotos y más fotos mías… de pronto cae un encendedor tipo zipo con una frase que escribí alguna vez “…te espera una sorpresa al otro lado del jardín, donde los sueños se vuelven realidad…”.

Pero… ¿cómo… quién podía haberme seguido y conocer eso de mí?

Reviso las bolsas y encuentro un pasaporte, semiquemado y con la foto arrancada, donde sólo se aprecia el sexo: femenino y el país que lo emitió… ¿England?

Mi cara era de asombro y desconcierto era de carácter fílmico, en el trasfondo del cierre saco un pequeño oso de peluche vestido con una sotana y uno de mis sobrenombres en el pecho “Mini-Frankie”.

Arrojo todo contra la pared y cae de una de las bolsas que aun no revisaba un ramo de rosas secas hecho boronas con el nombre de o la destinataria rayado y una frase: “…nunca podría el universo contener el amor que siento por ti… Roberto Rodríguez Pérez”.

¿Quién es esa mujer, de dónde salió, como pudo seguirme a cada paso?… ¿Me estará observando ahora?