Articles by Jacob Magno

Un dia una habitación

Un patio durante el día, un cuarto durante la noche, toda su vida a sido así, encontrando el gusto cuando la comida por fin llega, siempre rodeada de personas diferentes a ella, que la tocan, la acarician, sus mejores sensaciones son cuando juegan con ella y le hacen cosquillas, pero eso nunca ha bastado para satisfacer sus deseos sexuales, unos deseos desconocidos para ella, solo siente eso que no comprende, y que no la deja de molestar, creándole una gran inquietud desde los huesos hasta casi quemarle la carne.

Una noche, ya cuando estaba en edad de hacer frente a las leyes de la naturaleza, de hacer caso a sus instintos, cuando las hormonas golpeaban contundentemente, no lo soporto más y encontró como pudo una forma de auto satisfacerse, a partir de ese momento, su compañera sexual fue su propia cobija, se frotaba en ella hasta alcanzar el ansiado orgasmo que pedía explotar. A partir de entonces se sintió feliz, completa, ya no le faltaba nada, a fin de cuentas ella no sabía que existían otros placeres aparte de su cobija, que ahora protegía como algo sagrado.

Y no es muy difícil entenderla ya que nosotros nos encontramos en la misma situación atrapados en este mundo sin saber si existen otros con placeres diferentes a los que estamos acostumbrados, infinitamente mayores que aquí, puede que exista algún lugar donde se vive en un constante orgasmo y tienen algo todavía más intenso que no conocemos ni su nombre, donde el sexo es poco comparado con lo que se vive en esos mundos desconocidos para nosotros.

Así que por ahora seguiremos felices con los placeres que conocemos, como lo es la Polka, la perrita de mi amiga que vive en su propio universo.

 

Lleno de polvo, con la locura presente, avanzaba sin un destino definido, sus ojos de fuego, se horrorizaban con lo que miraban, desde antes que pasara esta tragedia, el vivía en un mundo de locura, su cerebro estaba acostumbrado a soportarla, pero las demás personas no soportaron ese gran cambio, y accedieron a ella, Oscar Adán, se preguntaba si la evolución lo hizo a el un superviviente, quizás por eso siempre fue bueno para casi cualquier cosa.

Oscar se encontraba trabajando, cuando miro la devastadora noticia en la televisora local, las siete profecías mayas se habían hecho realidad, el había leído sobre eso en internet, sabia de los diez años de oscuridad, las guerras, las catástrofes naturales, la ambición del hombre que llevaba a la destrucción, esas personas indígenas que tenían matemáticas avanzadas con solo granos de maíz, estaban en lo cierto, su calendario terminaba en esta fecha, era 2012 y el año final había llegado.

Cuando todo era un caos por todo el mundo, el decidió pasarse los últimos días con su familia, y estaban rezando a algún Dios en lo alto de la montaña, cuando paso, una bola deslumbrante entro y termino de debilitar la capa de ozono, la tierra se defendió como pudo, y se calentó completa, se escuchaba gritar a la tierra, los rayos del sol penetraron como nunca, afectando la masa cerebral de los humanos, llevándolos a la locura, al pánico total, a sus bajos instintos, los sobrevivientes al gran golpe, se dedicaban a matarse como animales salvajes, presas de la locura.

Después de sobrevivir al fuerte clima, a las tormentas desatadas por el descontrol de la naturaleza, a los humanos que ahora parecían bestias, Oscar Adán seguía sin rumbo fijo… el sólo pensaba en encontrar algún día a su propia Eva.

Maria trataba de recordar los días cuando hiba a las cantinas a conquistar algún desconsolado soldado. Ella y su mejor amiga Laura, disfrutaban ganando más dinero que sus compañeras. Maria sabia que era la más bella del lugar, algo que la hacia sentir orgullosa y Laura aunque menos seductora por su belleza, lo era por su carisma.

A finales de la guerra, llego un general muy bien parecido y con una educación que fascinaba a cualquier mujer. Maria estuvo una noche con el y termino enamorandose. Y más tarde casandose con el general, ya que la guerra habia terminado.

Laura también estaba enamorada de ese general y a escondidas, se acostaba con el hombre dueño del corazon y los sueños de su amiga. Y él lo disfrutaba, le gustaba la simpatia que le provocaba su amante, hasta que llego el día en que se enamoro completamente de ella.

Laura no pudo más con aquella situación y decidio contarselo a su amiga, quien nublada por los celos, busco una venganza, y la encontro. Una noche, mientras discutian del asunto tomando un trago, Laura calló muerta, habia sido envenenada.

El general lloró la noticia. Maria año con año acumulaba más frustración, su conciencia no la dejaba ya dormir, y decidio contarle la verdad a su marido. El, al escuchar la estruendosa verdad, se fue cegado por el amor guardado hacia la amante. Sin saber que dejaba a Maria embarazada.

La ya ahora abuela, Maria, seguia frente a la fogata acariciando a su gato misifu, tratando de recordar todo lo que habia pasado en su vida, y todo se le vino a la mente por las preguntas de su primer nieto, “¿Di por qué? dime abuelita… ¿Di por qué? Lloras a ratos. Dime abuelita ¿Por qué?”