No salgas, es muy peligroso allá afuera, yo he visto claramente como los objetos caen a ese enorme pozo azul, de sólo acordarme me da vértigo, es más seguro quedarse en casa en estos días, uno no sabe cuando vayan a desactivar el campo gravitacional y salgamos disparados. Con un poco más de mala suerte caerías directito a la esfera brillante, seguramente morirías achicharrado, hasta acá llega el calor de sus llamas. Esta todo planeado para torturarnos, por lo profundo yo digo que tardarías días en caer, imagínate con el estomago hasta la garganta, con la lengua seca de tanto gritar y tu solo, dando vueltas mientras no terminas de caer. Si eso aun no te detiene, tienes que saber que de pronto apagan la luz, se vuelve todo obscuro y frio. La bola de fuego ahora parece una roca y los que no tuvieron la precaución de agarrarse al piso siguen cayendo a lo lejos. Lo sé porque se pueden ver sus linternas titiritar. Me hacen señales, pero ellos lo provocaron.
Salir de mi casa, ni de broma, aquí adentro estoy más seguro que todos esos estúpidos, no voy a desperdiciar este refugio de supervivencia, todas las paredes están forradas con colchones, por si la tierra se sale de control, comida no me falta, las ventanas tienen barrotes, la puerta es de acero, todo un bunker donde vivo. Y mírelos a todos afuera, mírelos a todos copiándome mi pijama blanca, mírelos esperando la muerte. Seleccionan a los desprevenidos, son ellos, los de azul, con sus jeringas y sus torturas, ellos tienen hilos invisibles que los sujetan al piso, tienen el poder para dormirte y controlarte. Me tienen miedo, sabes, desde que mate a uno me dejaron en paz, ahora ya no entran a mi casa.

