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	<title>Metatextos &#187; Loki7</title>
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	<description>Literatura minimalista en línea</description>
	<pubDate>Fri, 12 Dec 2008 06:26:38 +0000</pubDate>
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	<language>en</language>
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		<title>Iconoclasia</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Sep 2008 05:00:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Loki7</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Ejercicio 22: Complot]]></category>

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		<description><![CDATA[Había dos hombres dentro del coche: Uno viejo del lado del pasajero que no dejaba de temblar y otro un poco más joven en el asiento del conductor que le apuntaba con un revólver:
 
- … El mundo merece saber que la descendencia de Jesús está entre nosotros y aquí en México. El Santo Padre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>Había dos hombres dentro del coche: Uno viejo del lado del pasajero que no dejaba de temblar y otro un poco más joven en el asiento del conductor que le apuntaba con un revólver:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="-18pt;"><!--[if !supportLists]--><span><span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><!--[if !supportLists]--><span>… El mundo merece saber que la descendencia de Jesús está entre nosotros y aquí en México. El Santo Padre que tanto quiere esté país… -<br />
<span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><span>Él ya lo sabe. Ese es el motivo de sus visitas constantes -<span><br />
-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><!--[if !supportLists]--><span>Pero la humanidad… -<br />
<span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><span>Cállese. Usted va a morir hoy, hoy. Aquí y ahora - </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>El ruido ensordecedor de la turbina de un avión opacó el sonido de un disparo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>Varias horas después el asesino dejó atrás unas puestas dobles de madera y entró en una habitación bien iluminada. Dentro estaban una mujer y otro hombre que, como él, traía puesta una máscara. El recién llegado asintió, para confirmar que había cumplido su misión y el otro se despidió de la mujer besándole las manos y salió sin decir una palabra:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="-18pt;"><!--[if !supportLists]--><span><span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><!--[if !supportLists]--><span>¿Cuál es tu nombre, hijo? - Preguntó la mujer<br />
<span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><!--[if !supportLists]--><span>He pues… Me llamo Vicente, Madre -<br />
<span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><span>Vicente… Salvaste a mi familia. Y aunque ya sé que cobraste bien por ello, dime ¿Hay algo, que yo puede hacer para agradecerte? -</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>Vicente primero pensó en no pedirle nada. Pero luego recordó al hombre que se acababa de ir y en sus enormes orejas que la máscara no podía ocultar&#8230; Ese hombre y su grupo tenían casi setenta años protegiendo a esa mujer y a su familia y sabía muy bien como cobraban esa protección:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast" style="-18pt;"><!--[if !supportLists]--><span><span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><!--[if !supportLists]--><span>Ya no quiero ser un asesino… -<br />
<span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><!--[if !supportLists]--><span>Es un hecho, Vicente -<br />
<span>-<span style="none;"> </span></span></span><!--[endif]--><span>… Y también hay otra cosa… Sí no es mucha molestia… -</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>El milagro se le cumplió a Vicente 7 años después…</span></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Extremaunción</title>
		<link>http://metatextos.com/2008/09/04/extremauncion/</link>
		<comments>http://metatextos.com/2008/09/04/extremauncion/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2008 05:00:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Loki7</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Ejercicio 21: Rapto]]></category>

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		<description><![CDATA[El sacerdote y el reo estaban en silencio, en medio de una celda de paredes de piedra, ahora desgajada, donde solo se colaban rayos de sol por los barrotes de una única ventana. El fin del mundo los había tomado por sorpresa.
 
El hombre de fe, hincado frente a la pequeña ventana tenía las manos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span>El sacerdote y el reo estaban en silencio, en medio de una celda de paredes de piedra, ahora desgajada, donde solo se colaban rayos de sol por los barrotes de una única ventana. El fin del mundo los había tomado por sorpresa.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>El hombre de fe, hincado frente a la pequeña ventana tenía las manos en plegaria, los ojos cerrados y murmuraba cosas incomprensibles. No era un hombre viejo, aunque ya tenía algunas canas. El reo, quien horas antes le contaba sus pecados, permanecía sentado en su cama de fierro y fieltro. Llevaba más de siete años esperando ese día: El día de su ejecución.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>La luz de la ventanita brilló intensamente. El padre abrió los ojos como platos y se inclinó hasta tocar el piso, sucio de porquería de rata, con la frente. El reo solo entrecerró los ojos a causa del resplandor y puso su mano como visera en la frente. Un tercer hombre había llegado a la celda y colocó su mano izquierda sobre el hombro del sacerdote, que no se movió, y extendió <span> </span>la derecha al reo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="justify;"><span>Mientras ascendían, como un milagro entre las nubes, el reo preguntó por el destino del padre. El otro hombre le dijo, que cuando robó a la mujer hacía siete años Él había estado ahí para ella después y que él, el reo, ahora estaba arrepentido; Sin embargo, aunque también estuvo para esos niños después, el padre no había pedido un perdón sincero y no era merecedor de este, aun con sus años de “servicio”.<br />
</span></p>
<p class="MsoNormal" style="left;">
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