Articles by Netocu

Psicólogo y letrólogo… con letras psicoanalíticas (Freud-Lacan), Guevara y Silvio escribe su andar. Actualmente estudia letras hispánicas en la Facultad de Filosofía UNAM a las que no ha acudido, lo cual no le impide sostener un libro, y unas letras en cuerpo…

Darse cuenta que sostenía el mundo bajo la uña fue el encuentro más holocaustico que le había ocurrido hasta entonces. Catastrófico, fue que acudió presuroso a la farmacia que se localizaba a no más de 300 pasos por la avenida desquebrajaba poco más adelante. Se acercó al farmacéutico con pose señorial y pidió un cortamundos. –Un cortamundos- exclamó asombrado el encargado de las patentes. Volvió a preguntar, pero, más para hallar alguna respuesta de aquel joven que se decidía, así como así, cortar un mundo, en tal cuestionamiento preguntaba porque antes nunca había vendido algún cortamundos, ¡¡es más!!, nunca se le había presentado la ocurrencia de aplastar un mundo, de estrujar un mundo. ¡¡Es más!! no había visto un estrujador de mundos que viniera como los demás proveedores a surtir y repartir mercancía novedosas y “esenciales”, así como tampoco, un vendedor de cortamundos. Rió temeroso de ser tomado como un pelele de bata blanca tras un mostrador. Midió de cabeza a pies al joven que parecía decidido a mostrar su dedo índice causante de tan inoportuna demanda. -¡Mire mire!- sostenía inquietante y firme su dedo con la ayuda de su otra mano, como si pesara una eternidad, un abismo negro, una masa inapropiada. No lo podía creer, de verdad presentaba un mundo por debajo de la corteza. Y sin quitar la mano del mostrador mencionó, -me lo descubrí esta mañana al intentar asear la chimenea hollinada… Yo creo que de allí lo pesque, y como no he estado óptimo de salud, me encontró vulnerable- . Llevaba un mundo con sus mares sus planiciestodo meticulosa… o mejor dicho, cuticulosamente formado. La pose señorial se le iba desvaneciendo y de a poco, se acomodaba el dedo intransigente en el hombro caballistico. Caminó, y finalmente, carcomió la a-venida de los hombres…

…supO

Sonaban las 11:15 cuando el reloj de madera que pendía de un clavo oxidado, abría las ventanas al compás del bostezo de un grillo verdoso. Diminuto y exoesquelético, asomó sus grandes ojos percatándose de que estaba a lo lejos acompañado en aquella inmensa estancia. Se colocó sus prendas más preciadas, tomó su pequeño frac, viejo y roído por él mismo y se dispuso a tocar.

Así, era que sonaban, cuando el muñeco de pino roído por el clima oxidado, se acercaba onomatopeyizando el chirriar de aquel violín que musicalizaba vivamente desde el balcón donde de fondo un número romano y el minutero se apresuraba a alcanzar al horero. Llevaba ya tiempo intrigado por el sonido que producía la fricción, eso lo hizo decidirse.

Aplaudía jubiloso ante las rápidas patas traseras del grillo. Veinte minutos de grandeza musical observaba sentado en el suelo frente a aquel patio a escala que hacía función de proscaenium. Treinta y cinco minutos llevaba ya, donde el escenario le permitía al grillo moverse y mostrar grandilocuentemente cualquier Opus para un violín, cualquier sinfonía, con ese su único instrumento. Los minutos restantes hacían que el grillo esbozara cálidos sonidos, teniendo un control sobre su escaso público, sobre el escenario y sobre sí. Faltando pocos segundos, el muñeco se levanta y comienza a contar en bajo tono. El grillo, tomando esta acción como el clímax de su interpretación, sube conforme su obra por el reloj de madera posándose entre las manecillas. Diez, nueve, ocho, el muñeco espera el final, siete seis cinco, el grillo, sin cordura y humildad expresa sus mejores acordes, cuatro, tres, dos, los brazos del reloj empiezan a cerrarse…

Doce en punto

El muñeco se levanta recoge el cuerpo, la cabeza decapitada y se decide a publicar…

“se renta casa para grillo violinista”…

-Hace bastantito tiempo que no reconozco el olor de una serie de candelas como en aquellos años mozos- se pronunciaba frente a una lámina de plata que hacía función de espejo, -¿será que aún sigo siendo joven? ¿o que estoy dejando de ser viejo?– se miraba las arrugas que se conjuntaban tras la nuca.

-Y es que son tan pequeños… ahhh¡¡- expresaba con voz burlesca y temerosa -pero eso sí, en multitudes se sienten tan grandes… que, si quisieran, acabarían conmigo…- susurrando esto último para no despertar ideas.

-Y es que, desde que surgieron de entre ellos esos hombrecillos o mujercillas que no temen, que no temieron. Con uno, con sólo uno que empezó a desfallecer de la fe hacia mí…- nervioso brincaba el párpado semejante- y lo transmita… - le recorrió un súbito escalofrío por lo pronunciado

–sin esos podría formar una diáspora, una nueva tierra y esparcir mi palabra, un éxodo como el que se rumora se ha empezado a formar de aquel lado del río -nuevamente iba fortaleciendo su cuerpo con forme se imaginaba-.

Pero, pero es que con esos, esos que forman su propia palabra, con esos se me dificulta-

-Ya lo tengo, ya lo tengo…-su mirada empezaba a tornarse de furia perversa –tengo que reactivar la fe hacia a mí… una guerra y otra y otra, las que vengan, que mueran por mí, que me recen, que sigan creyendo y creándome a mí. Una guerra, ellos me pedirán, me darán fuerza… -tomó un papiro, una pluma despedazada y un tintel, comenzó a dictarse- Es-timado Yod-Heh-Vav-Heh (YHVH) me han llegado los rumores de que andas aún en pie, reconquistando (en eso ando yo) a tus feligreses…

-¡!Apolo, Apolo!!

-Se acercaba gritando Dionisio embravecido por los néctares que le daba la agricultura-

Apolo, rebosante en el suelo, desprendido de sus ropas más internas, se sacudía los ojos del extracto nocturno del que se había hecho poseedor. Adormilado aún, respondió

-Que sucede agraciado Dionisio, hijo de la más consagrada doncella y de la cocción al muslo de Zeus-

No hables fuerte no hables fuerte, que tengo un dolor que eriza desde mis cuartos traseros hasta mi cabeza. Sonidos y música transeúnte me traigo en esta, como elefantes y ballenas, arpas y liras, trinos y espadas.

¿Qué pasó Apolo mío que pasó?

Querido Dioni

-No me digas así -rápidamente dijo Dionisio molesto-

Pero ayer noche no te molestaba -le soltó Apolo mientras acomodaba la mano entre los rizos al poder tóxico de su fraterno- es más ayer me decías que…

Shhhhhh¡¡¡ no me digas, no me cuentes, que aprovechándote de mis influencias sociales y benéficas que trae mi promotora sustancia, se la pro-metiste a los hombres, y viéndome dormido por la dulzura de mi embriaguez, te adelantaste a Prometeo quien tenía que hacer su dichosa oferta a la humanidad

con F U E G OOO,

NO CON VIIINOOO…

Mi Dionisio querido, -respondió Apolo- les mando a los hombres tanta apeste, tantas plagas, que mi medicina no les hace y no les ayuda. Un poquito de tu bondad para ellos y otra… otra

a mí.

Pero, -sobándose entre las nalgas- pareciera que una fauna divina inundó mis aguas, es más hermano Apolo, me siento apaleado y un arco traigo atorado y… esa música me recordó mi infancia…

Puof puof¡¡¡ Calla calla mi Dioni, - y sin dar explicaciones tomó su arco, cogió su lira y sonando ballenas y elefantes, comenzó a tocar- anda anda, papá nos espera…

-…Veo algo extraño allá atrás de ese brillo, como si fuera una nova… Primero fue lo de la esfera donde nosotros estábamos de este otro lado…
Vengo algo extraño, allá atrás de este otro lado como si fuera una esfera en donde nosotros con un brillo…
Vengo algo, extraño hallar atrás ese brillo como nosotros fuéramos una esfera.-

Se repetía y descolocaba palabras mientras acariciaba sus pocos cabellos que aún contenía en su cabeza.
-”Debo a la conjunción de un espejo y una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar”…-

Escribió en la proa al sostener su vista casi perdida.

-Descubrimiento dado o formado en la unión de un espejo y una enciclopedia, unión “literal”.-

Gritaba energúmeno ante los allí presentes.

-Enlazamiento colérico de la lengua y el cuerpo, entre cuerpo y lengua, entré yo y mi reflejo.
Dije que el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Mi… ¿dije eso?-

Sin ver, señalaba esa tabla de cristal bruñida.

-Unión de dos proposiciones, un sitio quizás, un Uqbar detenido en la fantasía de unas páginas invaluables,insostenibles, un espejo el cual reproduce ese deseo, deseo y yo.-

Se lo tenían advertido, si seguía formando ruido y palabras sin sentido lo dejarían allí…

-Dos astros están en conjunción cuando observados desde un tercero (generalmente la Tierra) se hallan en la misma longitud celeste…Espejo y enciclopedia, generalmente desde un tercer Uqbar. Cuerpo y palabra desde un tercero propio de ellos, un reflejo. Deseo y yo,
sísí!!
desde ese,
ese Otro…-

Comenzaban aquellos aldeanos a retirarse más aliviados, mientras uno de ellos repetía enajenadamente las últimas y sigilosas palabras que aquel viejo ciego sostenía mientras lo lanzaban en aquella nave de los locos…

Hoy pongo en venta lo que posiblemente tengo, lo que sugiere ser mío, eso que por más intento, no tullo, no muestro. Busco en los cajones que cerrados localizo mientras me hallo una rasgadura, pequeña, diminuta, insipiente, por donde sin quererlo, se desgarra mi muerte. La vendimia está puesta, lo he anunciado por todos lo medios posibles requeridos. He anunciado en postes, en diarios, en cantos subliminales, y hasta por las plazuelas… “hoy venta de garaje”.
Verbeneo las mentes y los ojos que me han escuchado. No puedo no echar la casa por la ventana. No puedo no quedarme sin nada, sin todo. Reúno la violenta turbulencia que se forma mientras deposito, y formo los objetos en la mesa principal, donde se encontrará un poco de aquí, un poco de mí, un mucho de allá…

Abro las puertas, bien abiertas, cierro los ojos mal cerrados, escondiéndome entre las pestañas que saltan al dominio, al abordaje, al garaje. Coloco en posible cobranza los utensilios que he puesto, uno en uno y, aquel en sí. Mismo lugar, lugares comunes que desde siempre se han trasmutado en infinitas desproporciones de mí. No por uso ni desuso es que sello mis intereses… no por vicio ni beneficio, es que me deposito entre los vitrales.

Se han llevado ya mi dedo, comenzando por la parte inferior de este.
Aquel que se posa con traje lustro, ha tomado mi pierna y parte de la mano. Aquella sonriente, se aleja convencida de que ha adquirido un buen par de cejas, esos niños que tanto tentaron y que pensé que no se llevarían nada, han corrido con un poco de mis uñas, y yo, yo prosigo con esta infinidad de mi mismo vacío…
Me he anunciado en noctarios, en anuncios, esta puesta…“hoy gran liquidación”.

NetoCU (antes Cane)