Articles by Prue Embrollo

Me gusta mucho leer, y el cine. Soy aficionada a la cocina japonesa (a comerla, no a cocinarla =P ). Estoy estudiando un postgrado en ciencias moleculares. En cuanto a musica, me gusta el pop, ah¡ y mis animales preferidos son los felinos (miau¡).

Llueve y veo a la gente en la calle correr a resguardarse, y mientras yo sonrío, yo no quiero ser adulta, aún puedo disfrutar de la lluvia; apuro el paso, se que tu ya estás ahí, mojándote igual que yo, pero se que eso a ti no te importa, tienes 16 años y se que lo disfrutas. Llego a este lugar que es en donde siempre nos encontramos, y donde siempre nos encontraremos cada verano, de repente recuerdo: “Alejandra, tu eres bonita, lo eres para mi”, palabras que a alguien como yo, una muchacha de 15 años insegura, sonaron a la mas perfecta declaración, quería que tu te fijarás en mi, tú mi vecino, mi mejor amigo, mi primer amor, y maravillosamente se realizó, en una tarde de verano como esta, en una tarde en la que la lluvia nos empapó por completo y mis lágrimas se mezclaban con la lluvia “nadie me considera bonita”, te decía, y de repente, me tomaste de la mano y me dijiste lo que sentías por mi, y luego, sentados bajo el durazno que estaba en tu jardín, me hiciste una promesa: “lo nuestro durará para siempre”, y te creí, desde el fondo de mi corazón, te creí, y aún te creo, aún ahora que han pasado muchos veranos, aún ahora que he tenido que crecer, aunque en mi corazón he elegido por voluntad propia la juventud, juventud que compartí contigo y que seguiré compartiendo, porque como aquella vez, en que mis lagrimas se mezclaban con la lluvia, de la misma manera lo hacen ahora, que me encuentro aquí, me pongo de rodillas y comienzo a sentirme reconfortada, abro los ojos y leo:

Alberto Muñíz Domínguez
1979 – 1995
Descanse en Paz.

Finalmente sonrío. Te creo, siempre te creeré. Lo nuestro durará para siempre.

OFRECE UN RESTAURANTE EN LAS VEGAS HAMBURGESA DE CINCO MIL DOLARES
Las Vegas, Nevada. 9 de Junio del 2008

El casino squander, conocido por sus excentricidades, ha dado hoy el anuncio de la inclusión en su menú de una hamburguesa “rica”, sí, tal como usted lo lee, ¡rica ya que su costo asciende a los cinco mil dólares!. “Nosotros recibimos solo a lo mejor de la ciudad” señaló el dueño del tugurio, “por lo que esperamos que sean capaces de pagar los precios establecidos, si no se manejara de este modo, entonces ¿dónde se encontraría la ganancia?”. La hamburguesa así ofrecida no es mas que eso, un simple bollo con carne de res “de la mejor calidad”, asegura el propietario del casino, tomate, lechuga y pepinillos, con el clásico acompañamiento de papas fritas y todo el alcohol que los bolsillos de cada individuo puedan permitir. “El platillo está pensado para nuestro clientes que disfrutan de una típica comida norteamericana, mientras apuestan, apuestan y apuestan” finalizó el dueño del conocido casino. Dejo a usted, amable lector, la decisión de ir a disfrutar tan “cuantioso” platillo, teniendo como música de fondo el chocar de copas, y el tintineo de las máquinas tragamonedas a la par de que su billetera se valla vaciando.

Pasaron varios años hasta que volví a ver a Arturo Belano, no se como llegó hasta aquí, repentinamente lo tuve en mis manos, y al segundo siguiente estaba cómodamente sentado frente a mi
- ¿Qué tal te va la vida? – saludó – al parecer no muy bien – se respondió a si mismo abarcando la habitación en la que estábamos y al resto de las personas que la ocupaban - ¡rayos, no se como lograste que te refundieran en este sito!
- ¡¿Es imposible que no entiendas lo que representas para mi?! – comencé a gritar, las demás personas que estaban en la habitación comenzaron a agitarse, evidentemente no les agradaba que hubiera una confrontación
- ¡Una ilusión! – ahora era el quien gritaba - ¡eso es lo que debería ser para ti! – apenado por el exabrupto respiro hondo y se tranquilizó - ¿no lo comprendes verdad?, no puedes ver que yo ya pertenezco a alguien, que yo ya tengo una personalidad definida, que mi dueño es aquel por quien yo vivo
- ¿Qué tiene el que no tenga yo? – a estas alturas yo ya estaba llorando y las otras personas en la habitación hacían sonidos que no entendía, sonidos de sufrimiento, dolor y desesperación
- Para empezar, libertad – sonaba triste – cordura, tal vez, pasión, sin duda. No, no lo entenderás – susurraba – es momento de irme, y ya no regresaré, solo lamento que por ti ya no puedo hacer nada – se desvanecía… la demás gente en la habitación gritaba y gemía, y unos hombres uniformados en azul y blanco corrían hacia mi – anda, si quieres entenderlo sigue hasta la habitación blanca y ahí la encontrarás – para cuando terminó de decir esto ya no estaba, había desaparecido.
Le obedecí, corrí, los uniformados me perseguían, ahí estaba, esa habitación que a diario veía… no entendía, me precipité hacia ella esperanzado de que ahí estuviera… pero al llegar no encontré a nadie

- ¿Qué es lo que les hace falta?, ¿porqué permiten que se les trate así?- Diego caminaba pensativo al regresar del trabajo – No, simplemente no lo entiendo, me da una sensación de opresión – acababa de encontrar el libro en las pertenencias de su padre difunto, de quien no entendía por qué había huido del país. – ¿Pero por qué?, ¿por qué dejar este país tan próspero?, un país en donde todo es de todos, un país en que no tenía que preocuparse por que comería, por que vestiría, ya que el gobierno proveía de todo… su vida estaba resuelta, así como la de todos y cada uno de los Mexicanos. – Doy gracias por la abolición de la constitución de 1917, hecho que permitió que se llegará a una estabilidad tan segura… - “bueno, eso se dice” se sorprendió al escuchar estas palabras dichas por una vocecita en su cabeza. El, por supuesto, era abogado – ni el libro, ni todas estas reflexiones tienen sentido, debo alegrarme de mi situación – y al decir esto se dio cuenta de que no sonaba nada convencido, perplejo como estaba, no se fijó y chocó con alguien.

- Perdón no te vi – y al levantar la cabeza se dio cuenta de que era un abogado también, misma camisa, misma corbata, mismos zapatos y portafolio… !y de repente entendió¡…

- No, no te preocupes, yo también ando distraído – contesto el otro hombre – ¿!oye, que te pasa, te sientes mal¡?

Diego no respondió, acababa de comprender muchas cosas: el porqué de la huída de su padre, el porqué de la vocecilla de duda, el porqué de la opresión que venía sintiendo desde hacía ya mucho tiempo… pero sobretodo, acababa de entender… – ya se lo que les hace falta… no, ya se lo que nos hace falta… nos hace falta LIBERTAD.

Puedo ver la escena, mis padres y mi hermana lloran… me siento mareada, el incienso siempre me ha mareado, y no consigo entender como es que todavía me afecta…

- … pero sobre todo, una gran amiga - Marco termina de hablar, su voz suena triste…

¡Lucca! de repente reparo en él, una lagrima escurre por su mejilla… planeábamos casarnos en mayo… ¡pero si ya estamos en mayo!… ¿por qué no me case?

- ¡TODO ES TU MALDITA CULPA! -

El grito de Eduardo sobresalta a todos, y entonces le veo, apartado en un rincón, llorando… ah ya recordé

Eduardo se acerca al féretro

- Si no me hubieras engañado… ¡ESTO NO TENDRÍA QUE HABER PASADO¡ -

Comienza a golpear el ataúd aunque esta esposado y custodiado… logran por fin aquietarlo… y yo me doy cuenta que Enrique se encuentra junto a mi familia

- Perdónenme - susurra…

Observo como mi padre le ayuda a levantar y como mi hermana lo abraza…

Te perdonamos, de todo corazón te perdonamos - le dice mi madre - Prude solo estuvo en el momento equivocado en el lugar equivocado… Dios ya la tiene con él

Enrique comienza a llorar y yo también… lloro de tristeza al ver el ataúd de mi mejor amiga junto al mío… el cristal hecho trizas por los golpes de Eduardo…¡ay amiga! ¿nunca pudiste dejar de amar a Enrique verdad?… nunca, ni aunque el estuviese casado y tu casada también… sigo llorando… pero ahora de alegría, porque veo la luz y mientras me dirijo hacia ella pienso: “¿pero eso es lo que hacen los amigos verdad? ayudarse unos a otros, aunque eso involucre perder la vida a manos de tu esposo”… entro a la luz, me fundo en ella.