En una devastada sinagoga israelí dos marines mexicano-americanos conversan plácidamente:
- ¿Ya cayó otro, verdad?
- Sí.
- ¿A cuántos se llevó este cabrón?
- No pus, éste salió más bonito que cabrón: sólo mató 15 personas.
- Te dije. Cada día están más y más pendejos. Ahora hasta entre ellos se matan.
- Sí, pero no dejan de sorprenderme sus métodos. Este culero violó cincuenta mujeres y sodomizó 30 menores de edad antes de venir a inmolarse en la embajada.
- Anda, ¿y ya lo identificaron?
- Sí.
- ¿A qué se dedicaba?
- Era rabino.
No hay mucho qué decir. Me gusta leer, escribir y muchísimos géneros musicales.

