07:00pm.
Estaba comenzando a anochecer, y la ciudad parecía muerta. Lo cual en cierto modo así es; hay toque de queda, rumores y poca información por parte de los medios de información han hecho más complicado soportar estas horas.
Sin energía eléctrica.
En la calle figuras humanoides caminan, reptan hacía ningún lugar; se dejan llevar por lo que muchos han llamado “su instinto”; no creo que me detecten; he forrado mi cuarto con plástico, del mismo modo que he cubierto mi cuerpo con el mismo material; tengo a mi alcance una pequeña vela que espero no me delate, una manzana, una pluma y esta hoja en la que escribo estas líneas, no tengo nada más.
08:00pm
Escuché disparos, gruñidos y forcejeos no muy lejos de aquí. Luego de los disparos alcancé a distinguir unos gritos de mujer que clamaban ayuda, lamentablemente nadie acudió a rescatarla, a pesar de que estoy seguro hay más de treinta personas a la redonda. Todos escondidos, todos inertes, temiendo por sus vidas.
09:00pm
Ocurrió algo extraño, la energía eléctrica regreso alrededor de tres minutos, revelando la localización de al menos dos o tres familias grandes. Murieron a los pocos minutos. Al parecer tenían los interruptores de la luz encendidos. Grave error.
11:00pm
No me he movido en toda esta hora. Escuché disparos. Y gruñidos.
12:00pm
Escucho voces, que suben rápidamente por el edificio. Hablan, ¿Ya han emulado nuestro lenguaje? Me pongo tenso, busco entre los cajones algo para defenderme, se abre la puerta y los veo. Dos figuras que me observan con sus ojos deformes y esas manos como cuchillas. Me petrifico.
-¿Estuvo buena la fiesta no?
-Buenísima
Observa al enplasticado.
-¿Y ora, que le paso a él? parece piedra.
-Déjalo, está en el viaje, comió ácido de más. Sólo Dios sabe lo que ve.

