Ejercicio 13: RPDM

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Luego de la caída de la contrarrevolución, Venezuela se convirtió en una nación sumida en guerras intestinas, lo que fuera la zona del lago de Maracaibo se volvió una tierra de nadie luego de que los oligarcas decidieran hacer estallar los pozos que se hallaban en las aguas del lago. El puente fue derribado durante la batalla de Cabinas, cuando los bombarderos revolucionarios decidieron cortar la comunicación terrestre más cercana de la capital zuliana con el resto del país. Al final de la batalla, del grandioso lago sólo quedó un gran pozo seco y lleno de cadáveres de animales y personas.

El resto del país no escapó a la desgracia de la guerra civil. Quienes deseaban evitar el triunfo de la revolución no cejaban en sus esfuerzos para recuperar el poder, aún no perdido completamente. Por su parte, los revolucionarios venezolanos, apoyados por México, nación convertida al comunismo y enemiga acérrima del imperio, utilizaron todo el poder de las armas más atroces en contra de sus propios compatriotas: Desde repeticiones infinitas del El Chavo, hasta los capítulos más atroces de Aló Presidente se usaron como armas psicológicas en toda la nación. Los revolucionarios fueron crueles, pero no menos lo fueron los contras: Siempre en Domingo at infinitum fue su arma favorita. Si, fue la guerra más horrible.

Los gringos, por su parte, no pudieron hacer nada, tres bombas nucleares, estallaron en LA, Nueva York y Washintong. Una nueva facción religiosa, los amantes de María Casquito se responsabilizaron por el atentado. Eso acabó con la maquinaria alienante estadounidense, lo cual destruyó su economía.

Mientras tanto, aquí, me mantuve leyendo y fumando cigarrillos, las guerras me fastidian y además las balas me provocan malestares estomacales. Algún día terminarán y entonces podré salir a comprarme unas cervezas y me las tomaré gustoso.

— ¡Te digo que si fuéramos capitalistas habría más felicidad!

— ¿Qué, la venden del otro lado?

— ¡No! ¿Nunca has oído hablar de la Coca-Cola?

— No… ¿Qué es?

— Es una bebida. Un tío que vive en la frontera la consigue el otro lado. Sabe re-sabrosa.

— ¿Y eso nos haría felices?

— Pos… namas para la comida, sí. Tendríamos variedad… ¿No te choca el agua de horchata o jamaica?

— Yo tomo simple. Es mejor, y gratis.

— Entonces, tampoco conoces las pizzas, o la hamburguesa, o…

— No.

— Compa, ¿No te cansas de los tacos y el arroz y los frijoles?

— A veces… por eso luego le digo a mi vieja que me prepare unos huevos rancheros, con su salsita borracha o unos chilaquiles, o…

— ¡Ya vez! ¡Eres un ignorante! Si conocieras todo lo que te digo, sabrías lo que es vivir y ser feliz.

— ¿Y tú ya lo has probado?

— ¡Claro! El año pasado cuando me fuí pa’l norte, a trabajar una temporada con el tío que te digo, ahí conocí todo lo que te cuento… Pero no namas comida, también ropa, programas de televisión, y un montón de cosas más… Ya hasta estoy pensando pasarme pa’l otro lado…

— ¿A qué? ¿A subir más de peso? (risas)… Desde que regresaste, tu mujer tuvo que pegarle más tela a tu ropa para que te quedara. Mirate nomas… ¡Tas’ bien pinche gordo!

— Es el precio de la felicidad

— ¡Felicidad tu madre! Yo mejor le sigo con mis frijolitos y mis tortillas…

— Ah qué contigo compadre… ¡Tas como los de la revolución!

— Pos tú, nada más de que viste por encimita el otro lado ya andas como pinchi guajolote, todo inflado…

- Antes que nada, permítame felicitarlo. Su novela es, sin duda, un gran trabajo. Desde la primera página atrapa y fascina. Usa un lenguaje muy ameno, la incursión de palabras “ostentosas” le dan a la narración elegancia sin perder la amenidad. Los aforismos empleados, son bellísimos. El desarrollo de la trama está bien logrado, termina uno involucrándose con el protagonista y la psique del mismo. Le repito, buen trabajo.

“Pero hay un ligero inconveniente. Es totalmente inapropiado el uso de cierta palabra, en la segunda escena de amor, y por eso no podemos publicar su historia.

- Ok, ya esperaba esta reacción. Dígame, ¿si cambiara esa palabrilla por un eufemismo “apropiado” publicarían la novela?

- No habría problema.

- ¿Cree qué deba hacerlo?

- Sinceramente, no. Su novela es perfecta tal como está. Lamento enormemente que no pueda ser publicada, pero como funcionario, tengo la obligación de proteger a la comunidad de material dañino. Normalmente le pedimos al autor en turno que haga ligeros cambios en su obra, para que sea apta para todos.

- Lo que me dice es, que hará a un lado todo el contexto expuesto en más de 500 mil palabras, sólo por una. Una palabra que la “comunidad” determinó maligna.

- Su obra es muy buena, de lo mejor que he leído en mucho tiempo y es una pena que no deba salir a la luz. Cambiando esa “palabrita” sería aprobada sin dudarlo, pero sé como piensa, yo alguna vez fui escritor, y sé que no está dispuesto a alterar su obra.

- Me devuelve mi borrador.

- Fue destruido.

- ¿Qué?

- No se sienta mal, en compensación el gobierno le concede este cupón.

- ¡¿Sólo un kilo de tortillas?!… ¿Me lo cambia por uno de frijoles?

- Desafortunadamente hay escasez. La lucha en contra del Imperio Americano es ardua.

- Dos años de trabajo… por un kilo de tortillas… ¡La verga que!

- ¿Qué es lo que les hace falta?, ¿porqué permiten que se les trate así?- Diego caminaba pensativo al regresar del trabajo – No, simplemente no lo entiendo, me da una sensación de opresión – acababa de encontrar el libro en las pertenencias de su padre difunto, de quien no entendía por qué había huido del país. – ¿Pero por qué?, ¿por qué dejar este país tan próspero?, un país en donde todo es de todos, un país en que no tenía que preocuparse por que comería, por que vestiría, ya que el gobierno proveía de todo… su vida estaba resuelta, así como la de todos y cada uno de los Mexicanos. – Doy gracias por la abolición de la constitución de 1917, hecho que permitió que se llegará a una estabilidad tan segura… - “bueno, eso se dice” se sorprendió al escuchar estas palabras dichas por una vocecita en su cabeza. El, por supuesto, era abogado – ni el libro, ni todas estas reflexiones tienen sentido, debo alegrarme de mi situación – y al decir esto se dio cuenta de que no sonaba nada convencido, perplejo como estaba, no se fijó y chocó con alguien.

- Perdón no te vi – y al levantar la cabeza se dio cuenta de que era un abogado también, misma camisa, misma corbata, mismos zapatos y portafolio… !y de repente entendió¡…

- No, no te preocupes, yo también ando distraído – contesto el otro hombre – ¿!oye, que te pasa, te sientes mal¡?

Diego no respondió, acababa de comprender muchas cosas: el porqué de la huída de su padre, el porqué de la vocecilla de duda, el porqué de la opresión que venía sintiendo desde hacía ya mucho tiempo… pero sobretodo, acababa de entender… – ya se lo que les hace falta… no, ya se lo que nos hace falta… nos hace falta LIBERTAD.

Decidimos terminar con nuestra mansedumbre. Nuestros espíritus inflamados por las arengas del autoproclamado Líder pusieron fin, apoyados en la fuerza de las armas, a décadas de opresión capitalista.
Jubilosos corrimos por las calles agitando nuestras manos gritando.

- ¡Viva la Segunda Revolución! -

Nos regocijamos ante la desaparición de la individualidad y del concepto de propiedad, al ver despojados y públicamente humillados a aquellos quienes en su momento nos despojaron y humillaron. Ahora todo era de todos, no habría ya más ricos ni pobres, todos seríamos iguales.

Gustosos marchábamos diariamente al trabajo, seguros de que a nuestro regreso habría comida suficiente en la mesa, de que no tendríamos que preocuparnos nunca más por la salud, la educación y el trabajo para nuestros hijos. Nuestro gobierno en su sabiduría y generosidad nos proveería.

Los más decidieron perpetuar el idílico paraíso, apoyando a su bienamado “Mesías” cuando decidió permanecer a la cabeza. Solo algunos nos opusimos, pensando en que las cosas iban demasiado lejos, pero nuestras voces fueron acalladas por la multitud.

- ¡Retrogradas! - Gritaban -¡Enemigos de la Patria y del Pueblo! -

Sin embargo, con el paso del tiempo, las cosas cambiaron lenta y progresivamente. La corrupta depredación de la empresa pública fue haciendo nuestras raciones cada vez más exiguas al grado de ser insuficientes, aún para satisfacer nuestras más elementales necesidades. Las detenciones de los detractores del régimen, en un principio esporádicas se suceden ahora con pavorosa frecuencia, la ominosa sensación de un ojo omnipresente que nos vigila incansable. Se nos impide viajar, los que se van sabiamente no regresan, estamos presos dentro de nuestras propias fronteras.

Escribo esto desde la recientemente reinaugurada prisión de San Juan de Ulúa, bajo la vacilante luz de una vela que se consume. Quizá alguien lo lea, después de que todo haya terminado, para que conozca la historia y no se vea, como nosotros, obligado a repetirla.

La llamada Revolución Gloriosa tiene un origen único en el mundo ya que, a diferencia de otras revoluciones  no comienza con una revuelta interna, sino con dos invasiones inesperadas: En 1935 dos contingentes armados arribaron casi simultáneamente a territorio mexicano.

Por el norte, provenientes de Arizona Las tropas de Fascistas comandadas por Nicolás Rodríguez y el estadounidense William Dudley Pelley comenzaron su marcha hacia el Distrito Federal, con la finalidad de fundar la Republica Fascista de Aztlán. Por el Sur, el E.R.M (Ejercito Rojo Mexicano) comandado por el General Tomás Garrido Canabal comenzaron su travesía hacia la Ciudad de México, con el fin de anexar la República Mexicana a la Unión de Repúblicas Socialistas y Soviéticas.

El punto más álgido de la Revolución Gloriosa fue el 24 de Abril de 1937 y tuvo lugar en el Parque Nacional “Camilo Cienfuegos” (informalmente conocido como La Marquesa). Cabe destacar que para ese momento, las tropas Federales habían sido diezmadas por ambos flancos y el Presidente Lázaro Cárdenas se hallaba en España, presidiendo el Gobierno Mexicano en el Exilio.

Después de casi ocho meses de enfrentamientos (Los historiadores oficiales llaman a esta batalla “El Estalingrado Mexicano) el E.R.M venció a las tropas Fascistas, asestándole un golpe letal a la estrategia de Pelley.

En Febrero de 1938 Garrido Canabal alzó la bandera México-Soviética en el Primer Cuadro de la Ciudad de México. La Republica Socialista Mexicana, habia nacido.

Fuente: The Glorious Second Mexican Revolution. A study. Escrito por Charles Dexter Ward, Universidad de Arkham. Traducción de Jesús Perez Gaona.

Una mujer sentada en un sillón mira la lluvia. No le gusta la mirada del nuevo doctor, siempre ha tenido que acostumbrarse a la mirada de las personas antes de conocerlas.

- ¿Porqué todos los terapeutas comienzan preguntando por los padres?
- Es una costumbre, los padres suelen tener la culpa de casi todo.

Ella mira hacia el piso y toma aire.

- Mi padre es mexicano. Le tocó la Revolución Popular en su mero auge, estaba viviendo en Estados Unidos, allí conoció a mi mamá. Él con todo y todo siempre defendió la creación de la República Popular. A ella nunca le convenció tanto. Yo siempre tuve sentimientos encontrados.

- ¿Y eso porqué?

- Conocí México antes de que Estados Unidos empezara el bloqueo, cuando apenas se estaba formando la Liga de Unión Latinoamericana. Todo lo que me decía mi mamá de que la gente latina era muy fuerte, pero vivía muy mal. Era cierto. Fue extraño, aunque todo se veía muy viejito. Había una sensación de unión muy particular… todos se ayudaban. No había gente viviendo en la calle, no había gente con hambre. Mi papá siempre decía que en su cultura hubo mucho tiempo mucho descontento. Yo sentía feo que gente tan trabajadora y tan feliz con la vida no tuviera todo… pero era sólo una niña. Hablar de política en casa era interesante, y a la vez caótico. Me convencían ambas cosas.

- ¿Qué cosas?

- Todas las ideas opuestas que tenían, yo creo que porque amaba mucho a mis padres, y ellos se amaban mucho entre sí, pero era totalmente diferente su concepto de paraíso personal… sí eso. Tengo muchos paraísos, pero ninguno es mío.

Ella levanta la mirada y los ojos de él ya no se ven tan ajenos, existe una extraña comprensión en ellos.

El desfile militar avanzaba por el Paseo de la Madre Rusia, bajo la sombra del Ángel del Pueblo, el que en un tiempo sostuviera una corona de laurel y ahora levantaba orgulloso una hoz y en la otra mano un martillo. El paso marcial de miles de soldados resonaba en los edificios de los cuales colgaban enormes banderas rojas. Algunos de los misiles, no apuntaban al frente de los vehículos como podría haber sido la decisión lógica en aras de la estética, sino que elevaban sus ojivas hacia el norte en un claro simbolismo que dejaba patente que México no temía al Imperio Capitalista.

Anna Petrovna Gonzaliyevich, agente especial de la Oficina para la Defensa de la República, se acercó al General Iván Rodríguekov Dracovchenko y le entregó una nota. El general leyó el papel y de inmediato se retiró del templete en el cual se encontraba. Acto seguido, acompañó a la agente Petrovna hacia un automóvil negro.

-¿Tuvo un buen viaje, Agente Petrovna?- dijo el general.

-Sí, gracias tovarisch- respondió Petrovna tratando de ignorar el dolor en el culo provocado por viajar en camiones sin asientos, aeronaves militares y arrastrándose entre las piedras en campos de entrenamiento.

-Bien. Y… la información, ¿es fidedigna?

-Absolutamente, general. El traidor ha sido capturado; su plan era asesinar al Premier para asegurar su acceso al poder. Como usted sabe, tiene delirios de grandeza.

-Eso he escuchado.

-Sugiero la ejecución inmediata.

-Así será.

Cuando llegaron a la prisión, llamaron al traidor:

-¡Andrejev Lopeniov Obradorevichyurushenkoreikiavikillyachillinskypetrovskyochetno! Puta madre, pinche nombre- se quejó en voz baja el carcelero- se le acusa de alta traición. ¿Cómo se declara?

-¡Inojente!- pudo decir antes de que el sonido de la pistola del general llenara momentáneamente la prisión y terminara con la existencia del traidor.

La República estaba segura de nuevo.

1971

Me estan a punto de ejecutar.

No morire solo, eso es alentador, aunque no lo suficiente.

¿Tenian que matar a mi familia, de verdad era necesario?

Era una buena idea, ¿cual era su problema?, iba bien, no lo hicimos por amenazarlos, es nuestro pais, jamas nos meteriamos ni buscariamos problemas con ellos, ¿a que le temian?

Nota Mental: No hagas que tu pais sea comunista si el mayor pais capitalista esta justo arriba.


El ejercicio de esta semana (sin duda inspirado en la ilustración de arriba) se adscribe al género de Historia Alternativa (un sub-género poco conocido de la ciencia ficción) y consiste en lo siguiente:

Por alguna divergencia histórica, México terminó con un gobierno comunista que perdura hasta la fecha ¿Como sería la vida en un lugar así? ¿Cual sería su pasado? ¿Cual sería su futuro?

En el caso de nuestros participantes internacionales, pueden sustituir a México por su país, o escribir una historia acerca de las experiencias visitándonos, etc.

Tienen hasta las 23:30 horas del Jueves 15 de Mayo (Hora de la Ciudad de México) para mandar su texto. Como siempre, serán publicados a las 0:00 horas del Viernes 16

¡Mazel tov!