Ejercicio 23: Conciencia

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Falsas Imputaciones
El mundo vivió libre de demonios durante el primer milenio de la era cristiana. Al salir después de su encierro forzado, los demonios se dieron cuenta que el mal era algo inherente a la conciencia humana. Nunca, ni antes de su encierro, hubo necesidad de seducirlos.
Los humanos sin embargo, se justificaron como lo habían hecho desde su creación. “La serpiente me engañó” dijeron continuamente.
De esta manera, Satanás fue condenado al fuego eterno de las falsas imputaciones. Después de un largo autoexilio, y sin poder apegarse al dogma universal cunctus divinus propositum, el diablo murió de aburrimiento.

La Voz
-La voz, la voz es mi conciencia. Pero a veces me pide hacer cosas contra mi voluntad doctor.
El psiquiatra sostenía sin fuerza un bolígrafo y permanecía inmutable con la mirada puesta en la nada. Encima del escritorio, el expediente todavía en blanco de aquel paciente que una hora antes había aparecido por primera vez en su consultorio, asomaba una hoja bajo la mano inerte del galeno, y sobre la cual había escrito sus últimas palabras: Esquizofrénico paranoide.

Limpiador de Conciencias
-Padre, acúsome de haber caído una vez más. Mi conciencia me traiciona.
-Arrepiéntete y ve en paz hijo mío.
-¿A la misma hora la próxima semana Padre? Esto de la confesión es la neta.

Voluntad
Sentada detrás de su escritorio, con un mohín febril y cansado, le daba vuelta a una pequeña llave entre sus dedos.
-Señora. La estamos esperando - dijo el secretario.
Hacía tan solo unos meses que había ocupado el puesto en la vicepresidencia. Y ahora, después de la muerte del presidente, la responsabilidad de la nación recaía sobre sus hombros.
-¿Que hubieras hecho tu en mi lugar John? - masculló sin ser oída.
Pensativa, apoyó su barbilla sobre una de sus manos y recordó las palabras de su pastor: “Ora y escucha la voz del Señor en tu interior Sarah.”
Unos instantes después, la decisión volvió a su rostro. Abrió el cajón de su escritorio sujetando la llave con seguridad y sacó una carpeta que entregó al secretario. El secretario asintió con la cabeza sin decir nada y salió de la oficina.
-Hágase tu voluntad - dijo la presidenta suspirando mientras miraba al jardín por la ventana. Otra vez, nadie la escuchó.
Aquella mañana iniciaba con la detonación de una bomba nuclear, la guerra que barrió dos terceras partes de la población mundial.

Inframundo 1 de Octubre del 2008

Estimado señor Eustaquio Bueno, Director del Centro de Ubicación de Conciencias:

Le escribo esta carta, con gran pesar, con la intención de solicitarle mi urgente cambio de puesto, por los siguientes hechos y motivos:

Después de estudiar durante cinco años en La Honorable Academia de Buenas Conciencias A. C. y de graduarme con honores de ésta fui asignado por usted señor a ser la conciencia del sujeto denominado El Diablo.

Debo decirle señor que cuando me dijeron que iba a ser la conciencia de El Diablo dudé, pero acepte el reto. Ahora me doy cuenta de mi error y de lo iluso que fui, que error tan tonto cometí, qué conciencia en su sano juicio acepta ser asignado a la bestia, siendo que ésta es quien representa a la maldad.

Soy una conciencia frustrada. Ni siquiera tengo competencia, ya que es obvio que El Diablo no necesita una conciencia maligna.
Llevo ya dos años de ser su conciencia y he de confesarle que me rendí a los dos meses de haber llegado, hasta hace poco había decidido ignorar sus acciones, sólo estar junto a él hasta que pasara el tiempo suficiente para poder jubilarme, como creo lo hicieron las conciencias que me precedieron, pero últimamente El Diablo ha estado hablando conmigo, no tiene idea de las cosas que me ha dicho, por momentos me ha convencido (confundido) de hacer cosas, que no debo.

Por eso le pido señor Eustaquio, me asigne un nuevo puesto a la brevedad posible.

Le agradezco su atención y espero su pronta respuesta.

Atentamente.

Ralf Moral.

Mientras estas ahí con la duda rondando por tu cabeza y con mil peguntas al unísono sobre: ¿qué hacer?

Te voy a decir algo: Tu “sentido común” y la “correcta” manera de hacer las cosas te llevo hasta el aquí y ahora.

Estas que se te queman las manos por hacerlo, pero no sabes si lo puedes o lo quieres hacer o no. Y como en todos los momentos en los que una “pequeña” decisión como esta, está a punto de cambiar radicalmente el resto de tu vida, escucha esto:

Eres una pequeñez.

¿Tú crees que esto puede alterar en algo la realidad de los demás? Eres uno entre quien sabe cuántos millones en el mundo. En un planeta pequeñísimo. Eres una nimiedad, así que tu decisión no afectará en nada. Una vida más, una menos.

No te detengas ya tienes todo listo, lo planeaste durante meses. El siempre pensar antes en los demás y la justicia iban a estar de tu lado y mira, nadie ha hecho nada por ti y ¿sabes qué?

Nadie lo hará. Por eso uno tiene que hacerlo, si no nadie lo hace. ¿o qué? ¿en quién puedes confiar para hacer lo correcto? Estas solo. No tienes con quien compartir tus sueños. Las grandes expectativas y las grandes ilusiones se fueron. Esta es tu realidad.

Por una vez en tu vida deja de pensar si es bueno o malo y solo hazlo, hay cosas que así se deben hacer, porque la indecisión no lleva a nada.

Es un movimiento pequeño para un cambio muy grande, vamos tu puedes…

En eso paré de pensar.

Tomé la navaja con mis manos temblorosas.

Preparado para hacerlo, pero…

En eso sonó el teléfono…

Nunca tuve la valentía para hacer el corte final.

Basado en “Final Cut” de Pink Floyd.

Ándale Lupe ¡Levántate mujer! Hace semanas que no vas a la Iglesia, todo por esa operación, y si llegas tarde no te vas a sentar al frente. Ya es tarde y tu hija no se mueve, claro, no sabe el gusto que le va a dar al Padre Domingo verte, ni sabe de la promesa que te hizo de dar la misa sin nada bajo la sotana, para que lo imagines desnudo. Que no se te olvide la chalina, nadie debe ver tus nuevos pechos “de quinceañera”. Bueno hasta después de la misa, cuando vallas a confesarte con el Padre.

Que bueno que ese Sacristán te guardo el lugar, pero ,por la forma en que te mira … uhmm, creo que ya sabe tu secretito. Y sí el Padre tiene buena memoria y recuerda tu primera confesión, puede que sea una reunión de tres después de misa. Sabes que, creo que el tampoco trae chones, fíjate como se sienta y como te mira. Ya veremos si  su cuerpo esta tan bien como el del Padre, para sus 50 años esta bien cuidadito, eso que ni que, y este no parece mayor de 45.

La misa esta acabando, y por la forma en que te ha estado viendo todo el rato, aun piensa que eres la mas guapa de todas las Damas de la Caridad, claro, todas las otras tiene mas de 56 años y tu apenas llegas a 55.

¿Y ahora empiezas a dudar? A ver, dime si, tu eres feliz haciendo tan felices a dos Hombres de Dios, ¿Cómo no te vas a ir al cielo? Síguele, que tu hija llega en media hora por ti.

Personajes comunes: un humano, una conciencia buena, una conciencia mala.

- ¿Qué dices?

- La disyuntiva planteada no requiere minuciosa observación: si bien considero válido que deambules autónomamente por los solares de la fantasía como égida o paliativo a tu patológica necedad, el trocarlo en hecho consumado llevaría como por axioma a una progresiva degeneración de tus ya de por sí bastante mermados valores hasta convertirte en un nimio guiñapo, una marioneta de tus propias pasiones bejuqueando lo poco de meritorio que aún en ti subsiste; eso sin tomar en cuenta la grande injusticia que cometerías. La traición deliberada, que en otras ocasiones sería un recurso viable, para este caso en particular no es opción; así lo digo y le agrego caracter de incontrovertible… Bah, no has comprendido un ápice.

- … y tú ¿qué dices?

- Yo digo que cuuulo si te rajas.

El primer paso fue darle a conocer las maravillas de La Creación. Todo fue hecho para él y sus semejantes, así que tenía que darse cuenta de lo maravilloso que es su entorno. Me encargué de hacer que se diera cuenta de la complejidad del movimiento de las constelaciones, de cómo fueron específicamente colocadas ahí para que su Raza no sólo las disfrutara, sino que también basara mucho de su desarrollo y supervivencia en el viaje casi eterno de los cuerpos celestiales en el firmamento.

¿Y qué hay de su propio planeta? Colocado como pocos en una situación de privilegio, con recursos que envidiarían Universos enteros, con paisajes tan diversos como las personas que lo habitan. Y después le hice ver su propio reflejo: maravilla en lo físico que encierra la posibilidad de perfección en lo espiritual.

Le hice ver, pues, el prodigio singular de la creación a su alrededor y de su propia presencia en este Universo. Le di a conocer las ventajas de ser fiel, leal, cumplido, puntual, honesto, heroico, amoroso, respetuoso, paciente, honorable, valiente. Le susurré con constancia las consecuencias que podría tener al no comportarse como se le había dicho desde el principio de los tiempos, me convertí en compañero constante que ha caminado con él desde que sus ojos se abrieron dolorosamente en este paraíso elaborado para él y su descendencia. Me he convertido en su mejor amigo.

Y aquí es donde más se aprecia mi arte, pues no obligo: sugiero. No empujo: aliento. Mis métodos parecen extraños, pero yo lo entiendo bien, se cómo funciona su mente y, sobre todo, su alma. Al mostrarle la belleza, le afectan más los horrores y la mediocridad de su vida. Pero mi mayor logro es hacerle creer que no existo.

Yo soy su “Otra Conciencia”.

Soy Satán.

Iosephus

El frío lo situó en Nueva York cuando despertó  en su cama del Hotel Sheraton. No supo cuando se quedó dormido: las imágenes, los sonidos y las texturas en la pared, principalmente las que le recordaban el porqué estaba ahí, le jugaron mil bromas. Su lengua parecía velcro y buscó desesperadamente la jarra con agua. De repente, como un flash, recordó lo que soñó entrada la madrugada.

(Mark sentado en el escritorio, leyendo The Catcher in the Rye. Holden Caulfield de frente)

-Mark D., eres un perdedor. Eres una gran mierda. Ahora lo necesitas hacer.

- ¡Ja! ¿Cómo hacerle caso a un mocoso como tú?

- Tendré dieciséis años, pero no soy un pendejo como tú: deseando ser yo. ¡Hazlo y punto!

(Mark se queda pensando.)

- Ya lo habíamos comentado… “Él conoció a donde fueron los patos en el invierno. Tú lo necesitas saber…” Perdiste una oportunidad de oro en octubre. En su cumpleaños. Fuiste una nena. ¡Marica!.

- ¿Por qué lo querré hacer?- Pregunta Mark, escribiendo en el libro “This is my statement…”

- Pon también: Holden Cauldfield

- Porque si lo haces, serás recordado  por todos. Serás “El hombre del Karma Instantáneo”.   Jai  guru deva om- replica Holden.

-Jai  guru deva om. ¡Ahora todos brillamos como la luna, las estrellas y el sol!¡Sí! De acuerdo, Holden.

Mark se asea, se viste y muerde una manzana.  Se sienta en el escritorio. Limpia su Revolver .38 y pone las balas con cuidado. Pone el arma, la cartera y el libro dentro de su pantalón. Se abriga  y sale del cuarto.

-Lo haré porque sí. ¡No hay ni una puta razón!- piensa.

Baja en elevador. En recepción  deja su llave y un mensaje.

-Si preguntan por mí, entregue este papel.

- Muy bien, Mr. Chapman.

Y sale del hotel.

- Sácalo ahora y larguémonos.
- No, ya llegaste hasta aquí. Termina el trabajo.
- No seas pendejo. Tienes que salir ahora.
- ¿Qué no eres macho? Planeaste esto por meses. ¿Vas a desperdiciar TODO por el consejo de un grillo llamado José? Los machos no nos echamos pa’trás; terminamos el trabajo.
- Si no te vas ahora pasarás mucho tiempo recordando este momento.
- No va a pasar nada. Exagera este cabrón. Además, te puedes zafar fácil si algo sale mal.
- No queda mucho tiempo, si no sales ahora la vas a cagar. Tu vida se va a ir a la verga. Es cadena perpetua.
- ¡No te me rajes ahora! Si terminas esto, todos estarán complacidos. Tu reputación aumentaría. No eres precisamente el más popular en estos menesteres.
- Ya vienen cabrón, chingao’ hazme caso por una puta vez, yo soy el bueno.
- ¡A la verga todo! Termina rápido.

Todo eso pasó por la mente del sujeto en una fracción de segundo. La llegada de los indeseables era inminente. Él  ya no pensaba. Oyó lo que quiso: Macho. Al individuo le gustó como sonó. La decisión estaba tomada: terminaría el trabajo.
Dejó de pensar y regresó a lo suyo. Estaba a punto de conseguirlo y él lo sabía, ya no había marcha atrás; era ahora o nunca. Sudaba, aunque definitivamente no era por los nervios. Ya había terminado.
Sin prestar oído a la voz que le aconsejaba retirarse, se afianzó de donde pudo y se limitó a gritar:
- ¡Me vengo!

Es nuestro menester influir las tiernas conciencias
Regar esa obscura semilla cual fértil aquelarre
Dejar que aflore el odio, el pecado, la tacañería
Que la pesadilla se haga realidad y desgarre.

Sí. Yo soy aquel que te pasó tu primer porro
La primera putita que torpemente te cogiste
Quien te enseñó no respetar al animal inocente
Con quien bebiendo ocultaste tu debilidad y decoro.

Hace tiempo que no causaba algún sin sentido
Pero, ¿qué puedo decir? estaba aburrido
La oportunidad era inevitable.
Las consecuencias, impensables.

Un plan sin votos, un rescate fracasado
La Casa Blanca se tiñe súbitamente de rojo.
El mundo occidental se precipita y resquebraja
Sus entrañas se pudren y la pus todo abarca.

Washington, Berlín, Roma, Bizancio
Diferentes nombres, la misma historia
Miseria resultado de egoísmo y avaricia
¡Muerte al poderoso, abajo el palacio!

Hipócrita hermano que ahora me señalas
Bien que gozaste cuando de placer ardías,
Cuando el alcohol tu cerebro envenenaba
Cuando en la traición y orgullo te regodeabas.

En mi rostro se dibuja una lánguida sonrisa
No pienses que esta confesión busca absolución
Porque yo, a diferencia de tu alma abatida
No tengo conciencia y mucho menos corazón.

Por fin todo el esfuerzo daba fruto ahora que Samuel había muerto.

Desde su nacimiento y durante quince años, Ventradel el demonio se había posesionado del cuerpo de Samuel, y lejos de llevarlo por los caminos del mal, el demonio había puesto en marcha su plan y llendo contra su esencia diabólica había sido la conciencia del muchacho.

Y Samuel creció comiéndose las verduras, asistiendo a misa los domingos, ayudando a los ancianos y respetando a sus padres hasta el día de hoy cuando “accidentalmente” lo arrollo el tranvía camino de la iglesia.

Para Ventradel el ser conciencia de Samuel y hacerlo obrar bien aun en contra de la naturaleza humana y demoníaca se ha visto recompensado cuando se ha parado Samuel frente a las puertas del cielo y las ha atravesado con todo y demonio dentro.

Para Ventradel llegar al cielo era la parte culmen del plan, significaba tener la oportunidad de destruir esa maquina de felicidad eterna desde adentro, sembrar el caos en las fértiles tierras del paraíso, ser como un cáncer que poco a poco se extendería y pudriría el etéreo resplandor celeste como un cáncer hasta que no quedase nada.

El plan era teóricamente perfecto, y mientras en la tierra se prepara la beatificación de Samuel el niño santo, Ventradel, azote de los Ángeles, enemigo de dios y conciencia ficticia se debate en disyuntiva entre buscar a Yawhe y escupir en su cara, acabar con el cielo y reinar el nuevo infierno que crearía, o por otro lado, dejarse envolver por la hermosura y resplandor que le rodeaba y disfrutar de aquel paraíso que con todas las de ley había vuelto a ganar.

La conciencia no existe. Son las conciencias las que guían nuestras acciones, pero a veces, es difícil distinguirlas ¿Quién es tu verdadero aliado? ¿A quién escuchar? ¿al Ángel o al Diablo? ¿Cuál, si alguno, es el verdadero Guardián?

Esta semana, los participantes de Metatextos deberán escribir un relato, de 300 palabras o menos contado desde la perspectiva de la “buena” o “mala” conciencia del personaje principal. Dicho personaje puede ser cualquiera, ustedes mismos o una figura histórica o un personaje literario, quien quieran. Recuerden que a veces distinguir “bien” de “mal” está carbón. Sería interesante que exploraran esa ambigüedad.

El antecedente literario de este ejercicio es la novela The castle in the Forest de Norman Mailer, que cuenta la infancia de Adolf Hitler a través de los ojos de Dieter, un demonio cuya misión es encaminar al pequeño Adolfo a su futuro sendero de destrucción.

Tienen hasta las 23:30 horas del Jueves 2 de Octubre, como siempre, los textos serán publicados a partir de las cero horas del Viernes 3.
Suerte.