Aura tomó de la mano a Lisa mientras entraban al bar. Alrededor se escuchaba una voz que tarareaba I feel love una y otra vez. Parecía un sueño estridente: gente bailando, abrazándose, besándose, riendo.
- ¿Cómo vamos a encontrarla? – Dijo Lisa al oído de su novia lo más claro que pudo.
- No sé. Creo que trabaja en los vestuarios. – Le contestó.
- Vamos de una vez.
- Coyona…
Lisa sonrió y llevó a Aura a la pista de baile. La abrazó mientras esa tierna voz femenina seguía entrando en los cuerpos de las personas que bailaban: fallin´ free, you and me, I`ll get you, I feel love…
De pronto una muchacha con cabello color azul tocó su hombro. Le entregó un paquete a una de ellas, quien habilmente lo guardó en su pantalón.
- Mira, son nuevas. – Dijo la chica mostrando su escote.
- Ya decía yo. – Contestó Aura y la invitó a bailar con ellas.
En la entrada de La Sotana, Ana y Julia se miraban una a la otra, pensando si entregar un encendedor bonito sería un motivo suficiente para entrar a ese lugar.
