Estoy muriendo…
Algunos científicos dijeron hace algunos años que los deshielos empezarían en un lapso de +/- 100 años y que con esto veríamos llegar al desastre; pero al parecer sus pronósticos no fueron acertados y en la confianza de que así sería no hicimos nada para evitar nuestro propio Apocalipsis.
¿A quién culpar? Si de algún modo todos sin excepción incurrimos en el error y así como yo, todos están llorando, todos están aterrados, todos buscan una respuesta pero ya es tarde. Jamás volveremos a disfrutar de una puesta de sol ni de la brisa del mar, mucho menos de un cielo estrellado. Al parecer en nombre de la modernidad dejamos de apreciar las cosas simples, las sencillas, como toda la naturaleza y acabamos con todos los recursos con todo lo que era bueno para subsistir y que caro estamos pagando la vanidad. ¡Egoísmo puro!
Bajo mi espalda la tierra se sacude brutal, gimiendo, lanzando fuego de sus entrañas, en otros lados llora furiosa inundando cada rincón y en otras se consume desnuda por la sed. Nos está exigiendo su espacio y ha decidido por cuenta propia desaparecer a cada ser que le hizo daño. Tengo mucho miedo, las lágrimas corren por mi rostro, pero tengo que aceptar que nos equivocamos.
-Dios, tierra, prójimo, perdón por no haber entendido y peor aún por no haber corregido el camino a tiempo-.
El suelo cede debajo de mí, es mi fin. Adiós.
