Mi vuelo de Connecticut a San Diego salía a las 12.25 pm, me había levantado tarde y para colmo, el estúpido de Bush, había decidido visitar la ciudad.
El tráfico era un desmadre, un caos, habían cerrado varias avenidas cercanas al aeropuerto. Llegamos a un reten, John pregunto que sucedía, a que se debía tanto alboroto.
-¨One asshole motherfucker decided to visit the city¨- le respondió el policía mientras mascaba algo que parecía goma de mascar.
Cuando pudimos llegar al aeropuerto, todo estaba abarrotado, vuelos retrasados, gente que no había podido tomar sus aviones, maldiciones aquí, maldiciones allá.
John se dio la vuelta y me dijo:
-Ok guy, this is where we split. Do not forget to send me an email as soon as you arrive. Ohh, I almost forgot. This is for you, and your friends.`- y sacó de su bolsa unas cajitas con el logo de la compañía.- Share and enjoy –
Las tomé y las coloque en mi maleta de mano.
Llegue a mi terminal, registre mi equipaje, tome mi maleta y me dirigí a la sala donde tomaría mi vuelo. Estaba retrasado ¡Maldito Bush!
Después de dos horas, nos permitieron subir al avión. Sin zapatos, sin reloj y sin cinto, puse mi maleta en el scanner. De pronto pitó algo y el agente me pregunto:
-Que llevas aquí?
-Nada, mis papeles……y unos regalos.
-Saque sus papeles, la maleta aquí se queda.
-Que? Por qué?
-No weapons allowed in the plane
-Armas, de que armas hablan?
Y saco un hermoso sacacorchos de la cajita.
Tuve que dejar mi maleta ahí, no pude subirla conmigo. Mientras la azafata me servía una soda con hielo, yo miraba desde la ventana del avión, el pequeño e insignificante Air Force One color verde moco.
-A tu salud, puto Bush de mierda.
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