régimen

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EL NIÑO DEL TAMBOR.

Rrrrrrrrrrrrrropopompom. Ropopompom.

-Se aproxima ya. ¿Lo oyes? Viene marcando pasos peregrinos. Camina, toca, y hace la manda y sólo pide por su padre; que regrese.-

Phillippe retumba la piel de su tambor. Ropopompom. Va camino a la ermita católica de Kampala; la que queda. Tocará en la representación navideña de la Capilla de los Santos Conversos; donde pertenecía Dalmar: el músico, el revolucionario, más negro que todos los otros pobladores juntos, su padre.

Ropopompom.

Mientras camina, algunos -muy pocos- lo reconocen. Le observan, escuchan. Sollozan. El mismo Idi Amin Dada puso ese pandero entre sus manos y ordenó nadie se lo arrebatara. Tras una década nadie tiene corazón para pedírselo. Su mamá sólo dijo que el tambor era el legado de su padre pues éste habíalos abandonado y partido lejos; sus vecinos, ellos eligieron abrazarlo en silencio; y abrazarlo, y abrazarlo.

Ropopompom. Rrrrrrrrrrrrrropopompom.

Por voz del General Máximo, Dalmar fue muerto por traidor. Nueve días antes de la navidad. Despellejado vivo, mutilaron sus pies, sus manos, su lengua y sus genitales. Y la piel de su espalda -la traición- se hizo tensar sobre un tambor de latón y maderamen; el propio General lo entregó como regalo para la primer navidad de Phillippe.

-A ver si así siguen cantando contra el régimen.-

Ropopompom. Ropopompom.

Phillippe es pobre pero de muy buen oído. Su viejo tambor negro, es el génesis de su pasión por la música, y metáfora de su amor por a quienes lleva su sonido. Cree que al menos durante la navidad los hombres deben tratarse con amor, piedad y regocijo; igual a la manera con que cuida su tambor. Todo lo que siente por su prójimo lo siente por su tambor. Algo siente por él, pero no sabe qué es.

Phillippe ofrece el ronco acento de su tambor para volver a ver a su padre.

Ropopompom. Ropopompom.

……

Suena el tambor. Suene el repique de una época de fe y esperanza para los hombres de bien. Toque el niño la navidad de los justos; de las víctimas…

Rrrrrrrrrrrrrropopompom. Ropopompom.

Si, si, ya sé. Que pinche cliché, pero de todas formas:

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

Les desea: el León.